No se trata de los únicos cinco abridores de élite en el juego, sino de los mejores cinco ahora mismo. Y eso nos lleva a preguntarnos lo siguiente:

deGrom poncha a 13 en una joya de pitcheo
Por supuesto, Verlander ha sido un caballo en octubre, incluso sin haber ganado jamás un juego en Serie Mundial. El momento definitorio lo protagonizó en el Juego 6 de la SCLA del 2017, con los Astros abajo tres juegos a dos y al borde de la eliminación. Ahí vieron los Yankees lo que es tener a un verdadero as en el otro lado de la loma, con Verlander tirando siete entradas en blanco con ocho ponches.
Verlander brilla en el Juego 6
Finalmente, llegamos a los dos abridores que vienen de darles a los Nacionales el título de una de las más inolvidables Series Mundiales de la historia, debido a todos los juegos de vida o muerte que enfrentaron, empezando con el triunfo ante los Cerveceros en el Juego del Comodín de la Liga Nacional. Strasburg fue todo lo que pensamos iba a ser siendo un muchacho, e incluso más, convirtiéndose en el primer lanzador en la historia que deja foja de 5-0 en postemporada. Y cuando su equipo estaba al frente de la eliminación en el Juego 6 de la Serie Mundial, como visitante, el derecho lanzó hasta el noveno inning al realizar la apertura de su vida.
Strasburg brilla en el Juego 6
Pero el hombre que tomó la bola al día siguiente para el Juego 7, con el título en juego, es el que yo elegiría sobre el resto. Ése es Scherzer.
Sí, Scherzer tuvo récord de 3-0 comparado con 5-0 de Strasburg en la postemporada del 2019. Tuvo que ser retirado antes del Juego 5 por una serie de espasmos en los nervios del cuello y de la espalda. Y creo que Strasburg tuvo su mejor arsenal al tope más días que Scherzer en octubre.
Scherzer se faja en el Juego 7
Pero, para mí, la grandeza de Scherzer salió a flote cuando no estuvo en sus mejores días, cuando tuvo que fajarse estando detrás en la pizarra en el Juego del Comodín. Fue así también en el Juego 7 de la Serie Mundial, una noche en la que Zack Greinke fue el que estuvo más fino. Hasta que dejó de estarlo.
Houston tuvo a Scherzer contra las cuerdas una y otra vez en las primeras cinco entradas de dicho partido, en el que permitió siete hits y dio cuatro boletos en labor de 103 envíos. Pero no los Astros pudieron noquearlo. Esa noche Scherzer no sólo lanzó con su brazo. Cuando se trata de ases, se trata de algo más que el brazo, especialmente en momentos como ése. No puedes perder si le das la bola a uno de ellos. Los Yankees claramente declararon a quién quieren que tome la pelota cuando toda la temporada dependa de un juego. Yo igual se la daría a Max. ¿Y ustedes?
Mike Lupica is a columnist for MLB.com.
Vía: MLB



