Thomas Tuchel/ Fuente Externa
PARÍS, Francia, (Prensa Latina).- El Paris Saint-Germain (PSG) oficializó hoy el fin del contrato del entrenador alemán Thomas Tuchel, lo cual atribuyó al ámbito deportivo, sin que el mejor club de Francia confirmara al sucesor.
Aunque ya la noticia recorrió el mundo durante los últimos días, fue este martes que la cúpula de los rojiazules decidió informarla en un comunicado, en el que como era de esperar no alude para nada la tensa relación de Tuchel con el director deportivo de los multicampeones de la Ligue 1, Leonardo.
«Después de un análisis profundo de la situación deportiva, el PSG decidió terminar el contrato de Thomas Tuchel», precisa el texto, que recoge un agradecimiento del presidente Nasser Al-Khelaifi al director técnico, quien en la temporada 2019-2020 rozó la perfección, al ganar los cuatro torneos domésticos y caer en la final de la Liga de Campeones.
Las cosas no comenzaron bien en la nueva campaña, en la que las lesiones privaron a los parisinos de cerrar el año en la cima del fútbol francés, aunque están a solo un punto del Olympique de Lyon y del Lille, mientras en la Champions sufrieron en los primeros partidos, pero pasaron como líderes de su grupo a los octavos de final.
Según la prensa, Tuchel supo del despido el 23 de diciembre, cuando los capitalinos golearon 4-0 al Strasbourg en el último encuentro del 2020 de la Ligue 1, un duelo en el que salieron a la cancha sin 10 de sus jugadores, todos por lesión, incluyendo al astro brasileño Neymar.
El argentino Mauricio Pochettino es considerado el sucesor del también exentrenador del Borussia Dortmund, lo cual el PSG evitó abordar en su comunicado.
Los rojiazules buscan su cuarta corona en fila en Francia y tendrán a principios de año desafíos clave en sus aspiraciones de lograr la temporada perfecta, nunca antes conseguida.
El 13 de enero, el PSG disputará su primera final doméstica, la Supercopa de Francia, contra el difícil Olympique de Marseille, y un mes después, el 16 de febrero, viajará al Camp Nou para enfrentar al alicaído Barcelona de Messi en la Liga de Campeones, un duelo con aires de revancha y mucha promoción mediática.



