ST. PETERSBURG – Cuando Cooper Pratt cometió un error en el primer episodio del Juego 2 de la Serie Mundial entre sus Cerveceros y los Rays el sábado en el American Family Field — el cual fue un factor en una entrada de cuatro carreras de Tampa Bay — se sintió horrible, por supuesto. Sin embargo, en el séptimo capítulo, se reivindicó con un sencillo empujador que marcó la diferencia en una victoria por 5-4 de Milwaukee.
Desde entonces, Pratt ha arrasado en este Clásico de Otoño. Entre otros batazos, dio un jonrón para poner arriba a los Cerveceros en el Juego 4 en el duodécimo inning el martes en el Tropicana Field, lo cual hubiese resultado en una victoria por 3-2 para Milwaukee y la primera corona en la historia del equipo. Sin embargo, una reacción épica de Tampa Bay en el cierre de la entrada estropeó esos planes y los Rays siguieron con vida con un triunfo por 4-3.
Pero Pratt no ha dejado de batear. El miércoles en el Juego 5, el campocorto dio hit en cada uno de sus primeros dos turnos. Entre el Juego 4 y el Juego 5, el joven llegó a seis turnos al hilo conectando un imparable. De esa manera, estableció un nuevo récord en ese sentido en Series Mundiales para un novato, rompiendo la marca de cinco que tenía Brian Doyle por los Yankees de 1978 en su victoria sobre los Dodgers en el Clásico de Otoño de ese año.

En el momento de poner el nuevo récord, Pratt bateaba de 17-7 en esta Serie Mundial, con dos dobles, un cuadrangular, cuatro anotadas y seis empujadas.
A propósito de las impulsadas, Pratt, de 22 años, lleva por lo menos una en cuatro partidos consecutivos desde aquel Juego 2. Sólo él y el dominicano Juan Soto (Nacionales, 2019) han tenido una racha de esa naturaleza en Series Mundiales antes de cumplir los 23 años (desde que las empujadas se convirtieron en una estadística oficial en 1920).
Via: MLB.com


