Uno de los más grandes mitos en la historia del beisbol de las Grandes Ligas es la venta de Babe Ruth de los Red Sox a los Yankees hace 100 años, la cuál desencadenó una serie de eventos que conviriteron no sólo a Nueva York en «La Ciudad» de Estados Unidos durante el Siglo XX, sino a los Yankees en el equipo más exitoso y laureado de todo MLB.
La historia es de sobra conocida por la mayoría de los fans del beisbol: Ruth estaba descontento en los Red Sox y el entonces dueño del equipo, H. Harrison Frazee, vendió al Bambino a los Yankees, y el dueño principal de los Bombarderos en aquel entonces, Jacob Ruppert garantizó un pago de 100 mil dólares en cuatro exhibiciones de 25 mil dólares a una tasa de interés del 6 por ciento anuales.
Sin embargo, aunque para ese entonces la suma era una cantidad récord, según el New York Times, Frazee recibió el pago completo con todo e intereses de Ruppert, ya que el dueño de los Red Sox había pedido un préstamo al propietario de los Yankees por 300 mil dólares, poniendo de aval al mismisimo Fenway Park.
Al final de cuentas, se podría decir que Ruppert había «estafado» ya que en términos prácticos los Red Sox terminaron pagándole 115 mil dólares en intereses a los Yankees por Ruth, además de que el mismo Bambino por si sólo aumentó exponencialmente el valor de los Yankees en su primera temporada, la de 1920.
Las ganancias de los Yankees aumentaron en un 17% ese año gracias sólo a Ruth. En aquel entonces, los Bombarderos jugaban aún en el legendario Polo Grounds de Nueva York y sólo en su primera temporada tuvieron una asistencia de 1.7 millones de personas.
Sin embargo, el Polo Grounds era propiedad de los Gigantes, en aquel entonces aún en Nueva York, y tras ver el ascenso de Babe Ruth, la renta del estadio a los Yankees comenzó a subir tanto que Ruppert decidió construir su propio estadio en un terreno que recién había comprado en 161st Street and River Avenue en el barrio del Bronx.
Además de los temas monetarios, Yankees y Gigantes se habían enfrascado en una tremenda rivalidad en todos los sentidos tras la Serie Mundial de 1921, la cuál los Giants ganaron a sus inquilinos, lo cuál procedió a que el dueño Charles Stoneham sacara a los Yankees del Polo Grounds, lo cuál se excacerbó tras encontrarse de nuevo en la Serie Mundial de 1922.
Éste estadio se terminaría convirtiendo en el viejo Yankee Stadium, el cuál fue hecho pensando en Babe Ruth, con todas las comodidades para que siguiera pegando cuadrangulares a placer y fue terminado a tiempo para la temporada de 1923.
Cómo era de esperarse, Ruth conectó el primer cuadrangular en la historia del Yankee Stadium, con los fans rápidamente comenzándolo a llamar «La Casa que Babe Ruth Construyó», lo cuál tiene mucho de razón, aunque sea en sentido figurativo.
Si bien Ruth literalmente nunca puso un ladrillo (no que se sepa) en el estadio, el dinero que había ayudado a engrosar a las arcas de los Yankees en sus primeras temporadas en el equipo, ayudaron financiar el inmueble, costando inicialmente 2.5 millones de dólares, los cuáles fueron pagados en su totalidad por el dueño de los Yankees, Jacob Rupert.
El estadio prácticamente se pagó sólo en los siguientes años, ya que casi siempre había llenos para ver a Ruth jugar, incluso teniendo que expandir el aforo del estadio de 50 mil inicialmente a 80 mil en 1927, ya que los Yankees no se daban abasto con tanta gente que iba a verlos y principalmente, admirar al Bambino en persona.
No por nada le dicen «La Casa que Babe Ruth Construyó»: Prácticamente pagó la construcción del nuevo estadio con el dinero que había generado, el cuál fue hecho para su comodidad y para la gente que iba a verlo.
vía:Albat