Por Alexander Gómez
Carlos LaGrange (Gigantes) nunca pareció encajar del todo en los planes inmediatos de los Yankees para el Día Inaugural, pero su talento no entiende de calendarios.
Los RailRiders (Yankees) dividieron honores en una doble jornada contra los Bisons (Blue Jays) en el Sahlen Field el domingo por la tarde, ganando el primer partido 5-4 en diez entradas antes de perder el segundo 7-3.
En una tarde gélida, donde el termómetro apenas cooperaba, el derecho convirtió el frío en un detalle menor y dejó una impresión cálida, casi eléctrica, en su debut en Triple-A en Buffalo, New York.
En su primera salida con los RailRiders de Scranton/Wilkes-Barre, LaGrange mostró más que velocidad: exhibió carácter.
Alcanzó las 101.3 millas por hora con su recta, ponchó a tres bateadores y no otorgó bases por bolas en cuatro entradas.
Más allá de los números, fue su presencia en la lomita —segura, sin titubeos— la que reflejó a un lanzador que comienza a entender su propio potencial.
El contexto no era sencillo. Venía de una salida complicada en los entrenamientos de primavera, y el escenario en Buffalo, ante los Bisons, presentaba una alineación cargada de bateadores zurdos y prospectos en ascenso.
“Lo importante era atacar la zona y confiar en mis pitcheos”, dijo LaGrange tras el partido, dejando entrever una madurez que trasciende su edad y experiencia.
Su recta sigue siendo su carta de presentación, pero fue su repertorio secundario —especialmente el sweeper— lo que marcó la diferencia.
“He trabajado mucho en mis lanzamientos secundarios; quiero ser un pitcher completo”, explicó. Esa evolución quedó en evidencia incluso cuando enfrentó momentos de presión, como en la tercera entrada, donde permitió su única carrera antes de recomponerse con autoridad.
Para los Yankees, la decisión de dejarlo fuera del roster inicial parece cada vez más compleja.
“Solo es una apertura, pero es un paso en la dirección correcta”, afirmó el propio LaGrange. Si mantiene esta progresión, no será solo una promesa: será una necesidad. Mientras tanto, su camino continúa en Triple-A, cada vez más cerca de obligar a Nueva York a abrirle las puertas del montículo en el Bronx.
Scranton/Wilkes-Barre continúa su gira de nueve partidos como visitante el martes por la tarde en Rochester (Orioles) , con el primer lanzamiento programado para las 4:05 p. m.
Los RailRiders recibirán a los Bulls de Durham (Rays) en el PNC Field el martes 7 de abril para comenzar su calendario de partidos en casa de 2026.



