SAN DIEGO – El elevado de Jackson Merrill hacia el callejón del jardín derecho-central del Petco Park estuvo en el aire apenas unos cinco segundos. Parecieron una eternidad.
Colectivamente, el estadio contuvo la respiración. Con dos outs, los corredores volaron por las bases. Merrill también. Finalmente, tras esa breve eternidad, la pelota cayó. Rebotó en el guante del jardinero central TJ Friedl luego de su desesperado intento de atraparla frente a la franja de advertencia.
El parque estalló. Ambos corredores anotaron. Merrill llegó a tercera y celebró. Apenas era el sexto inning. Pero los Padres tenían un bullpen descansado y el impulso de una multitud enloquecida tras remontar una desventaja de tres carreras.
“Íbamos a ganar este juego”, exclamó Merrill después.
Unos episodios más tarde, los Padres hicieron exactamente eso. Al final, fue un elevado de sacrificio del dominicano Fernando Tatis Jr. en el décimo inning el que aseguró una dramática (y crucial) victoria 4-3 sobre los Rojos, el cuarto batazo de oro en la carrera de Tatis Jr. y su segundo en esta campaña.
Con ello, los Padres se mantuvieron a 1.0 juego de los Dodgers en la carrera por el Oeste de la Liga Nacional, y además recortaron terreno en la lucha por el Comodíntras las derrotas de Cachorros y Mets el lunes por la noche.
“Es increíble”, dijo el bateador designado Gavin Sheets, quien se embasó cuatro veces. “Cada juego es extremadamente importante. La afición lo sabe. Ambos equipos lo saben. Obviamente, [los Rojos] también están en la pelea. Este es el gran béisbol de septiembre. Volver a ser parte de esto es exactamente la razón por la que quería estar aquí”.
Tatis encendió ese ataque del sexto con un sencillo y una base robada, y anotó gracias al segundo doble de la noche de Sheets (su 25to de la temporada, un nuevo tope personal). Dos bateadores después, el triple de Merrill empató el juego y los Padres pusieron en marcha su fórmula ganadora.
Su dominante bullpen se encargó del resto, con seis relevistas que se combinaron para 4.1 entradas en blanco. Luego, tras un toque de sacrificio perfecto del venezolano Freddy Fermín que provocó un error de tiro en el décimo, Tatis definió con un profundo elevado al izquierdo. Fue rodeado en la primera base, y su camiseta fue arrancada en segundos después de que Jake Cronenworth pisara el plato.
“Simplemente seguimos peleando”, manifestó el piloto Mike Shildt. “Eso es lo que hace este equipo… el toque de Freddy, el buen turno situacional de Tatis, sin tratar de hacer demasiado. Fue un gran juego de béisbol”.
Y también una victoria importante. Naturalmente, el enfoque de los Padres está en ganar el Oeste de la Liga Nacional. Pero si logran asegurar el primer Comodín, obtendrían prácticamente el mismo beneficio que ganando la división: recibir una Serie del Comodín en el Petco Park. En esa carrera, están apenas a 2.0 juegos de los Cachorros.
Mientras tanto, avanzan con paso firme hacia la postemporada. Vencer a los Rojos, uno de los equipos que pelea desde afuera, representa un paso enorme. Pero quizás lo más importante de todo: los Padres han ganado tres en fila y empiezan a lucir como ellos mismos otra vez, dejando atrás la racha en la que habían perdido nueve de 11.
“Estábamos en un tramo complicado”, confesó Sheets. “Necesitábamos salir de él lo antes posible. Los bates han despertado, el pitcheo ha respondido muy bien. Siento que estamos jugando un béisbol completo”.
El partido no comenzó de la mejor manera, con TJ Friedl abriendo el encuentro con un jonrón ante Yu Darvish, luego de un problema con el sistema PitchCom. Inmediatamente, Darvish y el receptor Freddy Fermín se reunieron frente al montículo en una acalorada discusión.
Aparentemente, Darvish trataba de pedir una recta de dos costuras, pero por alguna razón la señal no llegó al dispositivo de Fermín. El receptor, mientras tanto, había pedido una curva. Con el reloj de pitcheo por expirar y sin querer confundir a su receptor, Darvish lanzó la curva… y Friedl la mandó fuera del parque.
Darvish no se desanimó y, en general, lanzó mejor de lo que indica su línea final (5.2 innings, tres carreras). El bullpen de los Padres estuvo impecable detrás de él.
Jeremiah Estrada y el cubano Adrián Morejón cubrieron el séptimo. Mason Miller fue dominante en la octava. El venezolano Robert Suárez fue tan eficiente en la novena que regresó para el décimo, retirando a los cinco bateadores que enfrentó antes de que Shildt recurriera al zurdo dominicano Wandy Peralta frente al también zurdo Friedl. Peralta lo dominó con un elevado inofensivo al izquierdo, preparando el escenario para Tatis.
Glasnow (11 K) y Treinen lanzan 8 innings sin hit en triunfo de Dodgers sobre Rockies

LOS ÁNGELES — El fin de semana en Baltimore, los Dodgers sufrieron una derrota particularmente dolorosa. Yoshinobu Yamamoto se quedó a un out de lograr un no-hitter en Camden Yards, pero el bullpen dejó escapar la victoria en una sorprendente derrota con un walk-off de los Orioles.
Dos días después, la historia amenazaba con repetirse. Sólo que esta vez, el relevo completó la tarea.Tyler Glasnow y Blake Treinen mantuvieron sin hits a los Rockies durante ocho innings, y aunque el intento de no-no terminó en el noveno con Tanner Scott en la loma, los Dodgers se quedaron con la victoria 3-1 la noche del lunes en el Dodger Stadium.
Los Dodgers encabezan a todos los equipos de Grandes Ligas con 23 juegos sin hit, pero no consiguen uno desde el 4 de mayo de 2018, cuando Walker Buehler, Tony Cingrani, el dominicano Yimi García y Adam Liberatore se combinaron para lograrlo contra los Padres en Monterrey, México.
En lo que va del año, aún no se ha lanzado un no-hitter en las Mayores.Glasnow marcó la pauta con siete entradas brillantes, aunque permitió una carrera sin hit tras otorgar una base por bolas a Jordan Beck al inicio del segundo capítulo.
El derecho de 32 años –quien estaba programado para abrir el viernes en Baltimore, pero fue descartado por rigidez en la espalda– ponchó a 11 y regaló dos boletos gratis.
Aunque eventualmente encontró ritmo, Glasnow no fue particularmente eficiente en el inicio. Necesitó 58 lanzamientos para completar tres entradas y terminó la séptima con 105 pitcheos en total, uno menos de su tope en la campaña.
Así, el mánager Dave Roberts recurrió al bullpen para los dos últimos capítulos. Y, como si el destino lo decidiera, llamó precisamente a los dos relevistas que no pudieron mantener el casi no-hitter de Yamamoto.
Esta vez, Treinen y Scott respondieron. Treinen retiró la octava en orden, y aunque Scott permitió un doble de Ryan Ritter al abrir el noveno que rompió el intento de no-hitter, se apuntó el salvamento.
Con la victoria, los Dodgers mantuvieron su ventaja de 1.0 juego sobre los Padres en el Oeste de la Liga Nacional.
Via; MLB.com



