Por Alexander Gómez
Otto López (Escogido) regresó el martes a la alineación de los Marlins luego de perderse dos partidos por una lesión en un dedo de la mano izquierda.
Y, aunque se fue de 3-0 con dos bases por bolas, una carrera anotada y un ponche en la derrota 5-3 ante los Astros de Houston, conservó el liderato de bateo de las Grandes Ligas con promedio de .332.
La ventaja del dominicano sobre el venezolano Luis Arráez se redujo a apenas dos puntos, ya que el inicialista de los Gigantes de San Francisco amaneció con average de .330.
López, de 27 años y nativo de Santo Domingo, sufrió la lesión el pasado sábado cuando una roleta conectada por Joey Ortiz, con velocidad de salida de 98.9 millas por hora, le golpeó el dedo en el área de la uña.
Las radiografías resultaron negativas y el campocorto pudo reincorporarse a la alineación tras perderse solo dos encuentros.
En julio mantiene un promedio de .345, con dos jonrones, nueve carreras impulsadas, ocho anotadas y dos bases robadas en 13 juegos.
«Es fantástico tener a Otto de regreso», dijo el dirigente de los Marlins, Clayton McCullough.
«Es difícil expresar lo importante que ha sido para nosotros este año, tanto ofensiva como defensivamente. Tenerlo nuevamente en la alineación es una gran noticia y me alegra que solo se haya perdido unos pocos días».
Pese a quedarse sin imparables el martes, López llegó a base en dos ocasiones gracias a su disciplina en el plato y continúa en la carrera por convertirse en el primer dominicano en ganar un título de bateo en las Grandes Ligas desde Hanley Ramírez con los Marlins en 2009.
Arráez, por su parte, busca conquistar una histórica cuarta corona de bateo consecutiva.
Los Marlins cerrarán la serie de tres partidos en Houston la noche del miércoles con Sandy Alcántara como abridor frente al derecho Peter Lambert, en un encuentro en el que López intentará ampliar nuevamente su ventaja sobre Arráez en la lucha por el liderato ofensivo.



