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Natación

Nuria Diosdado: «Un final soñado era sentirme completa y lo logré»

La nadadora repasa su carrera en esta entrevista con Olympics.com: sus mejores momentos, la depresión previa a Tokio 2020, los motivos que le llevaron al retiro tras París 2024 y su legado en el deporte.

Nuria Diosdado en competencia. (2024 Getty Images)

Nuria Diosdado en la alberca se puede resumir en cuatro Juegos Olímpicos, seis medallas en los Juegos Panamericanos o 18 medallas de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe.

Pero sería reducirla.

Nuria Diosdado fue una parteaguas para el nado artístico de México, que se hizo más chiquito con el anuncio de su retiro tras los Juegos Olímpicos de París 2024. Sin embargo, ella quiere se expanda aún más: ve el cambio generacional llamando a la puerta de la selección mexicana.

También ella está conociendo nuevas facetas de sí misma, especialmente ahora, que está embarazada y espera a su primera hija.

En esta entrevista con Olympics.com, Diosdado recuerda las dos caras que ha tenido su trayectoria, incluida la depresión que sufrió luego de que se aplazaran los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Pero también en ella mira hacia el futuro y hacia el legado que ha dejado.

Nuria Diosdado y el nado artístico: El adiós de una sirena

Olympics.com: ¿Cómo te está tratando el retiro?

Nuria Diosdado: Mucho mejor de lo que de lo que pensaba. Inmediatamente de que me retiré tuve una de las noticias más lindas que fue haber quedado embarazada. Decidí terminar en París mi vida activa y competitiva como deportista y justo llegó uno de los proyectos más grandes en mi vida. Entonces, han sido meses de muchos cambios, de muchas decisiones, de mucha ilusión, pero también de mucha incertidumbre.

El cambio es fuerte, en todos los sentidos.

Sin duda no es fácil después de dedicarte a tener una rutina 24/7 a de pronto ver la agenda vacía. Sigo encontrándome con esa Nuria, encontrándome con mi nueva versión fuera de la de la alberca, fuera del traje de baño. Evidentemente se extraña. Pero cuando tomas una decisión con la convicción de saber que lo que hiciste porque quisiste, creo que es mucho más fácil.

¿Cómo se ha llevado ese paso de testigo entre la Nuria-sirena y la Nuria-mamá?

Una vez que me enteré que estaba embarazada, se estaba planeando como mi evento de retiro. Una cosa no llegó porque fuera la otra. O sea, mucha gente me decía ‘Ahora entiendo por qué te retiraste’. Y no: yo desde París sabía que era mi última competencia. Entonces, ahora estoy reencontrándome con un nuevo cuerpo, con un nuevo peso que nunca había tenido; estoy abrazando esta nueva etapa de mi vida. Y ha sido muy lindo, con muchas sorpresas, pero sobre todo, con mucho cariño.

Y entonces, escribiste la carta anunciando el retiro.

No quería que se sintiera como un adiós. Lo que yo quería era que no se sintiera como que Nuria desaparece. Solo quiero que sea un evento en donde brindo por lo que se hizo. Brindo por los nuevos comienzos y brindo por un ciclo que terminó.

En la misma carta dices también que no te despides de la natación artística. ¿Que no haya un adiós significa que te podemos ver de nuevo dentro de un tiempo en la alberca o que está en tus planes tener algún algún vínculo con la natación artística, por ejemplo, siendo entrenadora?

O sea, no es que no hubiera un adiós porque quizás Nuria vuelve. Eso está completamente cerrado. Como deportista yo cerré, pero evidentemente no veo mi vida totalmente alejada del deporte. Aunque ahorita estoy tomándome una pausa, sigo estando cerca de la selección. No es que sea la entrenadora, ni que estoy contratada, ni es mi trabajo. No es así. Simplemente es que no quiero despegarme. Tengo ganas de seguir ligada al deporte. Por ahora todo está pasado porque mi prioridad ahorita es mi embarazo y vivir esta etapa de la maternidad, pero sin duda me veo siempre ligada al deporte, ya sea la natación artística o al deporte mexicano.

La depresión previa a Tokio 2020: «No quería saber nada del deporte ni de los Juegos Olímpicos»

Ahora que es una etapa cerrada, ¿cuál ha sido el mejor momento de tu carrera como atleta?

La clasificación olímpica a París 2024 para el equipo lograda en [los Juegos Panamericanos] Santiago 2023. Creo que ha sido uno de los días que más gocé, como cuando ves que todo ha valido la pena.

¿Y el más duro?

Quizás cuando cancelan los Juegos Olímpicos de Tokio. Ahí me encontré con una realidad que no me esperaba. De pronto ese pizarrón que estaba lleno de calendarios y fechas se borró y no sabíamos si era permanentemente. Me encontré con una depresión en ese momento. Con una incertidumbre de decir si quería seguir o no [en la natación artística]. Quise dejarlo y creo que fue uno de los momentos más duros de mi carrera: tuve que mantenerme motivada cuando no lo estaba, pero tenía que estarlo.

¿Qué te ató a esa motivación?

Lo que me mantuvo en ese momento fue darme mi espacio. Recuerdo que no entrené por lo menos un mes y medio. Me desconecté completamente, incluso me salí de los chats que teníamos del equipo. Cuando se suponía que tenía que estar como más motivada, más enfocada, más metida… me sentía completamente desvinculada con mi deporte.

¿En qué sentido?

No quería saber nada del deporte, no quería saber nada de los Juegos Olímpicos, y creo que regresar a mí, tener un tiempo para mí por primera vez, un espacio que era completamente ajeno a los entrenamientos, me hizo recordar por qué lo hago, por qué lo hacía entonces.

Volver a lo básico, ¿no?

Sí, fue como volver a esas raíces de por qué lo hago: porque me hace sentir bien. Lo hago porque la natación artística me da esa felicidad, esa libertad de estar en el agua, de sentirme libre. Además, tenía como una cosquillita, como cuando tienes la sensación de que algo no está cumplido. Tenía esa intuición de que faltaba algo en mi carrera, que no era nada más ir a unos Juegos Olímpicos. Haber seguido esa intuición de decir ‘no importa lo que pase, quiero ir para adelante porque sé y siento que que viene algo grande’, eso me hizo mantenerme.

El legado de Nuria Diosdado en la natación artística

¿Se te volvió a activar esa cosquillita de que faltaba algo una vez tomada la decisión de dejarlo tras París 2024?

Tras París [el retiro] llegó como algo totalmente planeado. Osea, la edad no define realmente en qué momento se termina tu carrera, pero sí ver las nuevas generaciones, ver el talento que viene en México. Es un poco también dejar ese lugar; no es que lo deje como ‘Ahí se lo cedo’, porque evidentemente si no sintiera que cumplí mi carrera, yo seguiría ahí. En París yo creo que me sentí más fuerte que nunca, física y mentalmente. Para mí un fin soñado era sentirme completa, que no me doliera nada, que no me retirara una lesión. Y lo logré. Verdaderamente me fui en plenitud, como lo sentía, no es como que me estaba yendo antes de tiempo.

¿Qué legado crees que has dejado?

Me encantaría saber que vienen generaciones de deportistas que pueden mantenerse durante muchos años. Porque creo que la constancia verdaderamente es lo que te hace más fuerte: caerte, ganar, levantarte, perder, volver a ganar… todo ello te hace como de un material diferente. Mentalmente y físicamente es como si fueras haciendo una armadura cada vez más fuerte, más potente, y eso solo te lo da la experiencia.

En natación artística de hecho hay retiros muy tempranos.

La constancia y estar ahí durante mucho tiempo es lo que hace que haya una continuidad en el deporte. En un deporte como el mío, que solía ser de niñas que se retiraban a los 22 ó 23 años, ahora pueden tener este parámetro. No es que todas tengan que llegar a mi edad [34 años], pero sí tener la referencia de esa carrera que se pude recorrer. Quiero dejar un legado de mucha superación y más allá de eso, creo que siempre lo hice con una sonrisa real, genuina. Entonces eso me gustaría ver de mi equipo, de la natación artística y en general del deporte: ver atletas que disfruten lo que están haciendo más allá de sentirse presionados por un resultado.

¿Qué es lo que más echas de menos por el momento?

Lo que más echo de menos es el tener el día a día con el equipo, esos momentos en donde mi creatividad salía a relucir. Extraño la convivencia del equipo en el día a día.

Subiste un video en el que contabas a todas tus compañeras la noticia de que ibas a ser mamá. ¿Cómo recuerdas aquel momento?

Fue muy emocionante, pero también estaba muy nerviosa por alguna razón. Ellas creían que iban a ver el video de un equipo y en realidad era mi ultrasonido. Me sentí súper nerviosa, como que me empecé a poner hasta caliente, como roja, como que mi corazón se estaba saliendo. Yo sé que todas tenían muchas ganas porque desde mucho tiempo antes yo les había dicho que quería ser mamá. Además ellas me dicen mamá. Y entonces era como que todas querían un bebé. Cuando se dieron cuenta que era un ultrasonido, me abrazaron, algunas lloraron… Esta bebé viene con mucho amor, con muchas tías, tíos y sobre todo con una gran familia. Como yo les dije ese día, ya viene una una reserva más para el equipo.

Via: Olympics.com

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