“No se imaginan el orgullo que siento de ser chileno y de estar hoy día acá, a pocos minutos de inaugurar los Juegos más grandes de América, aquí en mi patria. Y esto ha sido gracias al trabajo de muchísimos profesionales de distintas áreas”.
“Chile, hoy día, es el punto de encuentro de este gran público con los deportistas de América. Queridos deportistas, esta es la fiesta de ustedes, es un homenaje al valor, al trabajo y a lo que nos dejan todos los días”.
RESALTA LABOR DE MÁS DE 12,000 VOLUNTARIOS
“Tenemos también y nos encontramos también con un grupo de voluntarios, los voluntarios de los Juegos Panamericanos, más de 12.000 chicos que dejaron su vida por venir a estar acá y servir, trabajar, ayudar y hacer que la fiesta de los Juegos Panamericanos sea aún más linda.”
“Hace sólo 30 días en Teotihuacán, México, encendimos el gran valor, el gran símbolo del olimpismo, la llama panamericana, y voló al norte, al sur, a Isla de Pascua, pero está cerca, está aquí en la puerta”.
“Quiero dedicarle unos minutos a los deportistas chilenos, a quienes vi crecer, y desearles lo mejor. El sueño se está cumpliendo. Hoy día van a poder demostrar en su país que todo valió la pena, que el trabajo valió la pena, y este público va a estar con ustedes.”
“Siéntanse como en casa”: ministro Pizarro en el inicio de Santiago 2023

“En su recorrido por Chile, el fuego panamericano ha transmitido amistad, compañerismo y unidad, saludado por quienes habitan esta tierra llena de contrastes, de valles y montañas, de hielos eternos y desiertos calcinantes, de bosques milenarios y de playas infinitas”.
“En Chile nos aventuramos, creamos, caemos y siempre nos volvemos a levantar. Ese es el espíritu de Chile. Ese es el espíritu que queremos que cada deportista y visitante se lleve en su corazón”.
“Sean ustedes inspiración para la nueva generación de América. A esa nueva generación están dirigidos estos Juegos: a los jóvenes, niñas y niños de Chile y las Américas, para que hagan suya la cultura del deporte”.
“Siéntanse en casa, entre la majestuosidad de la Cordillera de los Andes y la inmensidad del Océano Pacífico. Los recibimos con el corazón y los brazos abiertos en este territorio que sabe de terremotos e ideales; de desastres naturales y de sueños; de minerales y estrellas; de bosques y poesía”.
“Solo me queda dejarlos invitados e invitadas a seguir de cerca estos Juegos, a ser parte de ellos: como hinchas, espectadores, como chilenos y chilenas y como habitantes de las Américas. A empaparse del espíritu deportivo, a disfrutar del talento que llegará a las canchas. Y a descubrir nuevas disciplinas”.



