WASHINGTON — El aire no era lo único que estaba caliente en Washington la tarde del domingo.
Con temperaturas en los 90 grados Fahrenheit, más de 10 grados por encima del promedio para mediados de junio en la capital de la nación, los Nacionales saltaron al terreno para el juego decisivo de la serie ante los Marineros en busca de quedarse con el enfrentamiento.
A pesar del calor, y del quinto jonrón abriendo el juego de James Wood en la temporada, Washington no logró encenderse sino hasta el cuarto inning. Pero cuando lo hizo, explotó.
Los Nacionales enviaron a 10 bateadores al plato en un mismo episodio por sexta vez este año, fabricando un racimo de cinco carreras en el cuarto capítulo rumbo a una victoria por 10-1 sobre los Marineros.
La undécima serie ganada por Washington en 16 disputadas desde el 26 de abril también fue la más reciente demostración de cuánto ha progresado la ofensiva de los Nacionales esta temporada, liderando las Mayores en carreras anotadas (392) y carreras impulsadas (371).
Gran parte de ese crecimiento en el plato se debe al nuevo cuerpo de coaches, pero la receptividad de los jugadores a las nuevas filosofías de trabajo también ha sido fundamental.
Los Nacionales iniciaron su ataque de la cuarta entrada con cinco imparables consecutivos, dos dobles intercalados entre tres sencillos, antes de que una jugada de selección defensiva, sin outs registrados, pusiera fin a la racha. Sin embargo, al analizar más a fondo esos turnos al bate, es cuando el verdadero crecimiento se hace evidente.
El ataque comenzó con un doble de Dylan Crews, quien dejó pasar dos lanzamientos malos antes de hacer swing y fallar ante un sinker fuera de la zona. Con una cuenta favorable de 2-1, Crews tenía margen para esperar su pitcheo, aunque no tardó mucho en encontrarlo. El abridor de los Marineros, Emerson Hancock, buscando sacar provecho de la situación, volvió a lanzar un sinker similar, apenas más cerca del plato, y Crews lo conectó de línea hacia el jardín izquierdo.
Luego vino CJ Abrams, quien también tomó dos bolas antes de disparar un sencillo por el medio ante un sinker en la parte baja de la zona. Con dos corredores en circulación y Hancock bajo presión, el derecho se vio obligado a recurrir a su recta de cuatro costuras, un pitcheo que Keibert Ruiz, Daylen Lile y Nasim Núñez aprovecharon con imparables productores al primer lanzamiento, un sencillo, un doble y otro sencillo, respectivamente.
Una carrera más entró gracias a una jugada de selección defensiva conectada por Jorbit Vivas ante un cambio de velocidad al primer pitcheo, antes de que los Marineros pudieran registrar el primer out del episodio.
Más adelante, cuando Ruiz sacudió un jonrón en solitario en el séptimo acto, o cuando Jacob Young y Wood conectaron dobles remolcadores en el octavo, todo fue una continuación de la misma mentalidad colectiva que ha resultado tan efectiva para Washington esta temporada.
Via: MLB.com



