Tommie Smith, John Carlos y Peter Norman en el podio, luego cargando el féretro de Norman. Fuente Externa
Tuto Tavarez
SANTIAGO.-En los Juegos Olímpicos México 68 los estadounidenses Tommie Smith y John Carlos, se convirtieron en íconos de la lucha antirracista y del Black Power o Poder Negro.
Los dos atletas fueron oro y bronce en la prueba de los 200 metros lisos, correspondiente al atletismo de la cita mexicana.
Smith y Carlos subieron descalzos al podio y tras recibir las medallas, agacharon las cabezas y alzaron un puño con un guante negro al momento de oír el himno de los Estados Unidos.
Era la manera de protestar contra la segregación racial, que encontraron los dos velocistas estadounidenses y lograron impactar porque su foto fue la más difundida de los juegos.
Cuatro años antes de los juegos habían asesinado a Malcom X y faltando solamente seis meses a Martin Luther King.
Pero para hacer el gesto reivindicativo, fue necesaria la colaboración de Peter Norman, el atleta que ganó la medalla de plata y quien era de nacionalidad australiana.
La carrera fue el 6 de octubre y Smith impuso récord mundial con 19.83, mientras Norman cruzó la meta con 20 segundos y 6 décimas y batió el récord de su país, registro que aun hoy ningún atleta australiano ha conseguido rebasar.
LO SUCEDIDO
Antes de salir al podio, los dos atletas estadounidenses le explicaron a Norman que iban a realizar aquel gesto y encontraron complicidad en el australiano.
En ese instante se dieron cuenta de que solo tenían un par de guantes, ya que John Carlos había dejado los suyos en la Villa Olímpica.
Entonces, Peter Norman le hizo una sugerencia, que cada uno saliera con solo un guante negro y es así como Smith se coloca el derecho y Carlos el izquierdo y levantaron la mano enguantada.
Norman también tuvo su propio gesto de solidaridad. Llevando un distintivo, una insignia del Programa Olímpico por los Derechos Civiles, que le regalaron Smith y Carlos.
Por ese gesto el australiano fue vetado del equipo olímpico que participó en Munich 72, pese a ser el mejor velocista de su país.
El gesto del Black Power truncó las carreras de Smith y Carlos, quienes fueron hostigados en su país y el Comité Olímpico Internacional ordenó la suspensión.
De vuelta a casa, fueron objeto de abusos y tanto ellos como sus familiares, amenazados de muerte y la esposa de Carlos, desesperada se suicidó.
Smith y Carlos se refugiaron en el fútbol americano, el primero con Cincinnati Bengals y el segundo con Philadelphia Eagles.
Norman fue reprendido por las autoridades olímpicas australianas y marginado por los medios de su país, siendo totalmente ignorado cuando Sidney montó los Juegos Olímpicos del 2020.
Peter Norman cayó en depresión y se convirtió en alcohólico, sufrió un ataque cardíaco y murió el 3 de octubre del 2006. Smith y Carlos viajaron a Europa y cargaron el féretro en su funeral.



