“Me sorprende mucho que estemos aquí. Donald Trump cerró las fronteras a Europa, la NBA se ha suspendido… y la F1 sigue adelante”, se lamentaba Hamilton este jueves, ya que uno de los miembros de McLaren dio positivo a coronavirus.
Vettel, Hamilton y Ricciardo, en la conferencia de prensa previa al GP de Australia, en el circuito de Albert Park
MELBOUNE.– McLaren anunció este jueves por la noche su retirada del Gran Premio de Australia de Fórmula 1 después de que un integrante del equipo diera positivo por COVID-19 tras el test que se le realizó el miércoles.
Llegados a este punto y a la espera de ver cómo reaccionarán el resto de escuderías, la viabilidad de la carrera que este domingo debía poner en marcha la temporada está más que en cuestión.
“La decisión de abandonar la prueba se ha tomado no solo para preservar los intereses de McLaren y sus socios, sino también los de los demás competidores y los aficionados”, informa en la nota la estructura de Woking (Gran Bretaña). Otros dos miembros de HAAS fueron también examinados, pero se supo a última hora de la tarde (hora australiana) que habían dado negativo.
La jornada de este jueves fue completamente atípica en el circuito de Albert Park, en Melbourne, debido a los múltiples protocolos que se establecieron para tratar de evitar cualquier contagio.
De cualquier forma, la mayoría de los habitantes del paddock se preguntaban si tenía sentido que las autoridades pertinentes, desde el gobierno de Australia hasta la Federación Internacional del Automóvil (FIM) y pasando por el promotor del campeonato, no se hubieran alineado con casi todo el deporte mundial.
Cuando Italia decretó el sellado del país, Ferrari y Alpha Tauri, los dos equipos italianos del certamen, ya habían llegado a Melbourne, anticipándose a aquello que se veían venir.
Preguntado sobre el sentido que tenía pretender disputar una carrera en las circunstancias actuales, Lewis Hamilton, el actual campeón del mundo, fue el que más claro habló este jueves. “Me sorprende mucho que estemos aquí. Está muy bien que se hagan carreras, pero que estemos todos aquí, en esta habitación, es chocante.
Hay muchos aficionados aquí y parece que el mundo está reaccionando. Donald Trump cerró las fronteras a Europa, la NBA se ha suspendido…y la F1 sigue adelante”, lamentó Hamilton, cuyo discurso fue secundado por Sebastian Vettel: “Espero que las cosas no vayan tan allá, pero si hace falta los pilotos tiraremos del freno de mano”, convino el alemán.
Vía: El Pais


Vettel, Hamilton y Ricciardo, en la conferencia de prensa previa al GP de Australia, en el circuito de Albert Park
