Luis Mejía/ Fuente Externa
SANTIAGO.- Ser miembro del Comité Olímpico Internacional (COI) es un privilegio histórico.
Para la máxima autoridad deportiva de República Dominicana, esa posición de prestigio va más allá del significado personal.
Luisín Mejía Oviedo definió el acontecimiento vinculante como su mayor logro histórico, pero más por lo que significa para su país.
“Ser dirigente del COI es como ser Presidente de un país. Es el organismo de mayor credibilidad, con capacidad para solo 110 personas, responsables del deporte universal “, expuso el ejecutivo quisqueyano, entrevistado en Rolling TV, difundido por Teleuniverso, canal 29.
Recibir la noticia de su integración a lo que definió un santuario, una especie de principado, “es lo que más ha impactado en mi carrera dirigencial ”, dijo. Ocurrió en el 2017.
Como dominicano no ha sido el único, anteriormente recibieron distinciones similares Roque Napoleón Muñoz y José Joaquín Puello, al igual que Mejía, en su momento, líderes olímpicos en el país.
Centroamericanos van
El también presidente de la Organización Deportiva Centroamericana y del Caribe, garantizó la celebración de los juegos pese a la sorprendente e inesperada negación de Panamá de montar los mismos.
Mejía definió la decisión de Panama, más por la forma que por su real situación económica, como una irresponsabilidad y aseguró que “a veces no se sabe lo que más conviene, entendiendo el manejo que se le daba.
Descartó que los Juegos constituyan un gasto irrecuperable, pese a que se empeña en una actualización organizativa, que garantice más rentabilidad.
“Vamos a realizar cambios sustanciales para devolver su esplendor en todo los sentidos, principalmente con el valor clasificatorio”, citó.
No es un improvisado, fue atleta
El respetado líder del deporte dominicano no es un improvisado, jugó béisbol y softbol de cierto nivel en su natal Baní y luego en Santo Domingo, en la Liga Aborigen, donde comenzó su carrera como dirigente deportivo.
Mejía, con gran incidencia como comunicador, publicista y dirigente, también tiene sus ídolos deportivos y líderes políticos.
Se definió un gran seguidor del fútbol y de Lionel Messi, a su juicio, “el mejor libra por libra.
Pedro Martínez es otro de su ídolo, Félix Sánchez, así como Michael Jordan,pero nadie le impactó más como Miguel Diloné, aún siendo fanático liceísta, no aguilucho.
Políticamente admiró a Joaquín Balaguer por sus discursos, así como a Peña Gómez, el que más lo impresionó, y laboró para Jacobo Majluta. Lamenta no poder compartir con Juan Bosch, a su entender, uno de los más brillantes.
Si pudiera hiciera una estatua a las tres principales figuras del deporte olímpico, Wichi García Saleta, Polón Muñoz y José Joaquín Puello.



