
Santo Domingo, RD (Nelson de la Rosa / Prensa CBPC).- Hablar de consistencia ofensiva en la historia de la Serie del Caribe es hablar de Luis Polonia, una de las piezas fundamentales del éxito dominicano en el clásico regional.
“La Hormiga Atómica” es el líder absoluto del torneo en juegos jugados (78), turnos al bate (312) e imparables (94), además de comandar el renglón de dobles con 19 y ocupar el segundo puesto histórico en carreras anotadas con 50.
Polonia llevó al Caribe la mentalidad ganadora que lo consagró campeón de Serie Mundial en las Grandes Ligas con los Bravos de Atlanta en 1995 y los Yankees de Nueva York en 2000.
En la Serie del Caribe participó en 14 ediciones, integrando equipos campeones en siete oportunidades: con Águilas Cibaeñas en cinco ocasiones, además de Leones del Escogido y Tigres del Licey.
Su impacto no se limitó al contacto. Con cuatro triples y un récord de 127 bases alcanzadas, Polonia demostró ser un jugador inteligente y oportuno, capaz de generar ofensiva constante para la selección dominicana.
Como primer bate, su disciplina y lectura de los lanzadores lo convirtieron en el catalizador ideal de las alineaciones quisqueyanas. Sus 312 turnos oficiales reflejan no solo durabilidad física, sino también fortaleza mental y compromiso competitivo, claves para el dominio dominicano en su era.
A las puertas de una nueva Serie del Caribe en Jalisco, el nombre de Luis Polonia sigue siendo sinónimo de consistencia y éxito, un estándar que continúa marcando el camino del béisbol dominicano en el escenario internacional.












