MIAMI.- Liván Hernández es muy recordado entre los fanáticos de los Marlins. Especialmente, desde que exclamó a los cuatro vientos “I love you, Miami!», durante el festejo de la conquista de la Serie Mundial en 1997.
Con esa frase, Hernández se ganó el corazón de la Ciudad del Sol y el domingo volvió a ser aclamado por el público en el loanDepot Park al realizar el lanzamiento de honor junto a “Mr. Marlin”, Jeff Conine, previo al partido de semifinal entre Estados Unidos y Cuba en el Clásico Mundial de Béisbol.
Hernández, quien nació en Villa Clara, Cuba, desertó durante un viaje con el equipo nacional en México en el 1995 y meses después firmó con los Marlins de Florida, para quienes hizo su debut a finales de la temporada del 1996.
El próximo año, el lanzador derecho fue ascendido a mediados de campaña logrando marca de 9–3 con una efectividad de 3.17 en 17 aperturas. Ayudó a los Marlins a ganar su primer título de Serie Mundial junto a Conine al superar a Cleveland en siete juegos, llevándose el premio de Jugador Más Valioso.
Marlins greats @jic9er and Liván Hernández kick off the semi-finals for @WBCBaseball with tonight's first pitch at our home! https://t.co/5rOTQv6054 // #WorldBaseballClassic pic.twitter.com/FSdbOowJVv
— Miami Marlins (@Marlins) March 19, 2023
En 17 temporadas en las mayores, Liván jugó con los Marlins (1996-1999), Gigantes de San Francisco (1999-2002), Expos de Montreal (2003–2004), Nacionales de Washington (2005-2006), D-backs de Arizona (2006-2007), Twins de Minnesota y Rockies de Colorado (2008).
Finalizó con récord de 178-177 con 4.44 de promedio de carreras limpias y 1,976 ponches. En 10 de las 17 temporadas lanzó más de 200 entradas, siete de ellas de forma consecutiva (2000 al 2006), y sumó 3,189 entradas lanzadas.
Conine, por su parte, fue escogido por los Marlins en el sorteo de expansión del 1993, procedente de los Reales de Kansas City con los cuales jugó de forma esporádica en 1990 y 1992.
El bateador derecho tuvo un impacto inmediato en la franquicia, tanto dentro y fuera del terreno de juego, convirtiéndose en uno de sus peloteros más productivos y populares. Aunque fue cambiado a los Reales en noviembre del 1997, retornó en el 2003 y ayudó a los a Marlins a ganar su segundo título de Serie Mundial.
En 17 campañas, bateó para un promedio de .285 con 214 jonrones y 1,071 carreras impulsadas, y jugó con un total de seis equipos.
Via: mlb.com



