Johanne Díaz nació en Barquisimeto, concretamente en la clínica Santa Fe, tiene 18 años y empezará a estudiar Economía. Siempre le ha gustado el modelaje; pero nunca había participado en un certamen de belleza, no lo intentaba debido a su tipología corporal y no se atrevía a cumplir ese sueño, hasta que le llegó la gran oportunidad de coronarse en las Madrinas del Cardenales de Lara. A los 13 años, ingresó en una Agencia llamada Team Model hasta los 16, pero nunca imaginó lo que el destino le preparaba a su favor.
– ¿Cuál es su criterio sobre la vida y el éxito?
«El éxito se puede considerar de forma relativa, porque depende de ti. Para mí, podría ser el de llegar a consagrarme como modelo. Es sentirse realizada con la mayoría de cosas que hagas, eso es éxito. La vida, es extraordinaria; es difícil de explicar y solo pasa una vez… debemos disfrutarla al máximo. Triunfar es una meta que nos proponemos y deseamos cumplir».
«Quiero seguir en el modelaje, concursar en las pasarelas y ser una modelo internacional; espero lograrlo a su debido tiempo».
«De noche soñé en ser la madrina del Cardenales. Es como un trampolín, para alcanzar varios pasos en mi carrera de modelaje».
«Los sueños, es como el deseo de anhelar y hacer algo para que se haga realidad».
– ¿A qué personas en especiales le dedicas esto?
«Se lo dedico a mi mejor amigo Juan Carlos Pérez (reconocido maquillador en Barquisimeto) me decía que podía hacerlo, él siempre creyó en mí y me motivó a lograrlo. Es mi primer concurso, hice muchos sacrificios para poder cumplir con las expectativas. Había favoritas y destacar, fue una meta».
«Ser la madrina del Cardenales, me deja mucho aprendizaje. Esto ayuda en la evolución que he tenido, una persona totalmente diferente, la Johanne que es hoy día; ha cambiado positivamente y me ha hecho madurar».
«Mi color favorito es el vinotinto, y desde niña he sido cardenalera».
– ¿Cuáles son tus dulces preferidos y tu comida favorita?
«Todo lo que es dulce, me encanta. Amo el dulce con locura. El cheesecake de nutella es mi favorito y la torta de chocolate.
Mi comida favorita, es la cachapa».
«La repostería y maquillaje, es algo que siempre me ha gustado».
Por su parte, Mariam Camacho Navia, quien nació en Miranda y desde los siete años ha vivido en tierras crepusculares, es una muchacha agradable y muy sencilla; tiene lindos conceptos sobre la belleza e importantes pensamientos sobre Venezuela y también del Covid-19.
«Llegué al casting gracias a una amiga, ella participó el año anterior; me sugirió que lo intentara y me inscribí».
– ¿Qué consejos tienes para las muchachas que aspiran a concursar?
«Les diría que deben tener una preparación no solo en el aspecto físico y de pasarela, también es fundamental trabajar el carácter, el carisma y respeto, se debe tener una personalidad muy accesible para todas las personas con las que te vas a rodear».
– ¿Qué opinas acerca del Covid 19 en Venezuela?
«Creo que aún nos falta mucho en tema de cultura, veo que hay muchas personas aún incrédulas y eso aumenta el riesgo de contagio u propagación».
– ¿Qué les dirías a las mujeres que luchan y creen desvanecer sus posibilidades de triunfar?
«Que no se rindan, no siempre será fácil, pero tampoco es imposible».
– ¿La importancia para ti de ser primera finalista cuál es?
«Para mí es una posición muy importante, tiene un enorme grado de responsabilidad; las personas siempre van a esperar más de ti y eso, implica mucho compromiso así como un duro trabajo para estar siempre a la altura de un reinado y ser digna de esta banda».
– ¿Quieres seguir modelando a nivel nacional e internacional?
«¡Sí, me gustaría! A pesar de ser una experiencia totalmente nueva para mí, cada día siento más pasión e interés por el mundo del modelaje».
– ¿Eres oriunda del estado Lara?
«No, nací en Ocumare del Tuy estado Miranda, pero vivo en Barquisimeto desde los 7 años».
– ¿Te apasiona el deporte?
«Amo los deportes, aunque no practico ninguno, soy fanática del fútbol también».
– ¿Cuál es su mensaje acerca de la belleza?
«La belleza es un conjunto de cualidades, está la parte física que es la que normalmente apreciamos de forma visual con mayor facilidad, pero esta no sería integral; si no se tienen sentimientos buenos para con los demás y definitivamente la inteligencia es desde mi punto de vista la más importante.
La belleza está en muchas cosas, hay personas que con solo hablar puedes verla, también hay otras que se pueden volver feas solo con pronunciar alguna frase o por su actitud».
– ¿Triunfar para usted es lo esperado?
«Los triunfos es todo lo que nos permita aprender, ellos nos dejan alguna experiencia; se puede no lograr una meta y aun así haber triunfado».
«Mi familia siempre ha sido parte de todo lo que he desarrollado, claro que son parte de mis sueños; siempre han estado presente para mí y cada situación de vida que sea para mí crecimiento o metas, siempre estará relacionada con ellos».
Finalmente, Anaís Cecilia García tiene 22 años, es barquisimetana y nació el 5 de enero de 1999
Desde los 15 años se inició en el mundo del modelaje, tuvo un retiro pero desde hace un año regresó a entrenar. Es estudiante de Psicología en la Universidad Yacambú.
Se inclinó al reinado de las Madrinas del Cardenales, porque desde joven quiso participar, ya que para ella ha significado un sueño debido a que no espera que pase el tiempo. Anaís tiene en su visión atreverse a hacer lo que le gusta y cumplir sus metas. Ser modelo, abre muchas puertas y ayuda al crecimiento tanto personal como profesional.
– ¿Fueron sus sueños, los que la hicieron regresar a modelar?
«Sentir que sí podía, que había una posibilidad de realizar mis sueños y que había una oportunidad de lograr lo que tanto quería».
– ¿Qué significa eso para usted?
«Para mí significa que todo lo que me proponga lo puedo hacer realidad, pese a cualquier circunstancia u adversidad, si sueñas lo lograrás».
– ¿Qué tan complejo es competir en el reinado de las madrinas del Cardenales?
«Entrar en el cuadro ganador, creo yo que era complicado. Éramos 29 candidatas, todas tenían su potencial y trabajaban para ser las tres finalistas. Todas trabajamos en función a ello. No me rindo, muchas veces caemos en el error de anularse completamente por ciertos motivos, pero lo importante es aprender a afrontar las adversidades y a verlas desde otro punto de vista. El tiempo que se invierte en el concurso, es muy valioso. Cada una tuvimos muchísimas actividades, cada una con un valor especial.
– Por lo visto, usted es una mujer que no se rinde, ¿es así tal cual la modelo que se preparó para lograr entrar entre las más bellas del reinado?
«El hecho de no rendirse, es súper importante porque te hace mostrar tu seguridad de afrontar cualquier reto, concurso e incluso obstáculos. Si tú muestras tu sencillez frente al jurado, eso agrada a la gente y más al jurado; es por ello, que es muy importante mostrarte a ti mismo y no intentar demostrar algo que no eres».



