Pedro Almonte
Antecedente para ponernos en contexto:
El PARNI, que son las siglas del Programa de Atletas de Alto Rendimiento, Nuevos valores, Viejas Glorias e Inmortales, fue iniciado en la gestión del Secretario Juan Marichal, en el primer gobierno del presidente Leonel Fernández.
Su ideólogo y mentor lo fue el Subsecretario de la época Felipe (Jay) Payano y anunciado durante Los Juegos Deportivos Nacionales de Valverde Mao en 1997. Esa verdad histórica no se puede ocultar.
Ha sido sin lugar a dudas, el plan de más importancia humana y social, para el atleta y exatleta dominicano.
En ese programa inminentemente inclusivo, participan atletas de alto rendimiento, nuevos valores, viejas glorias e Inmortales y abarca un salario mensual en función de cada categoría, seguro médico y de vida, becas de estudio, y en muchas ocasiones, almuerzo, desayuno y cena para los seleccionados.
Es el único programa, desde su conformación, que todos los gobiernos y todos los ministros, han continuado, pues de ahí se han sustentado los mejores atletas de los últimos veintidós años, sin dejar de reconocer los aportes valiosos, mucho antes del PARNI realizado por El Circulo Deportivo Militar, siendo este el primero con la modalidad de entrar a sus filas a los mejores atletas de las distintas disciplinas, siendo sus ideólogos el general Elio Osiris Perdomo y el dirigente deportivo Fernando (Bolo) Vicioso, algunos atletas llegando a ser hasta altos generales de las instituciones castrenses a que pertenecen.
Junto a ellos hay que destacar el importante programa que mantiene la empresa privada, denominada CRESO dirigido a atletas de alta competición, y de igual forma, en ese mismo tenor, se promulgó la ley 85- 99, que establece los cinco salarios mínimos para los inmortales y tres salarios mínimos para las glorias deportivas.
El actual ministro Kelvin Cruz, ha reconocido la importancia de ese programa y aprovechando el 7 de noviembre, día del deporte, anuncio al país la multiplicación por dos (2) de los salarios que devengan cada atleta y exatletas, colocándose a nuestro entender, su primera medalla de valor imponderable como Ministro y señalando el sendero que transitará su gestión, sin ver ninguna parcela política, sino, abrazando como eje central su filosófia de: “deporte para todos.”
La segunda medalla del Ministro Cruz.
Si bien es cierto, que la construcción dominicana y en todo el mundo ha sufrido un alza exponencial, en los últimos 50 años, quiero poner por ejemplo, que el Estadio Olímpico Félix Sánchez, en 1974, su valor fue de 4.0 millones de pesos, lo que vale hoy día una cancha con gradas, es igual de cierto que, el Ministro Cruz, en esta misma semana, se acaba de colocar su segunda medalla, al llevar a licitación publica, las reparaciones más profunda y de mayor costo en toda la historia de la agencia gubernamental del deporte.
Lo que espera el autor de esta columna es, que se continue apoyando, social y humanamente al atleta dominicano, se siga con la inclusión de ex técnicos deportivos, árbitros, entrenadores, que han dado su vida útil al deporte, del presente y del pasado y sobre todo que, el dinero invertido en las construcciones y reparaciones de las infraestructuras, no se pierda por falta de un programa de mantenimiento preventivo y continuo, pues se sabe que, las inversiones, sin un programa de seguimiento a lo construido o reparado, es una inversión perdida. Ministro, un hombre trasciende, por su legado, colóquese muchas más medallas/gestión.



