Derek Jeter/ Fuente Externa
Por Enrique Rojas/ Escritor Senior ESPN Digital
Derek Jeter sorprendió a la industria del béisbol el último día de febrero, anunciando su salida de los Miami Marlins, como jefe ejecutivo (CEO) y como socio. Jeter citó «diferencias de visión para el futuro» como la principal razón para renunciar a seguir siendo el único afroamericano con semejante puesto en las Grandes Ligas.
El ex torpedero y «Capitán» de los New York Yankees y miembro del Salón de la Fama de Cooperstown tenía alrededor del 4% de las acciones, dentro del grupo, que lidera Bruce Cherman, que adquirió el equipo en $1,200 millones de dólares en septiembre del 2017.
Para los Marlins, la partida de Jeter es un duro golpe en los esfuerzos actuales de sus propietarios de construir una cultura ganadora a largo plazo en una de las franquicias más jóvenes e inestables del deporte profesional de Estados Unidos.
Los Marlins ganaron su primera Serie Mundial en el quinto año de existencia (1997) y la segunda en el undécimo (2003), pero solamente pudieron jugar por encima de .500 en siete de sus 29 temporadas y pese a tener uno de los estadios más modernos del mundo desde hace una década, eso no se ha traducido en buenas asistencias, sino todo lo contrario.
Desde el 2018, la primera temporada de Jeter como CEO, los Marlins tienen marca de 218-327 (Porcentaje de .400), la peor de la Liga Nacional, en un proceso de reconstrucción completa, tanto del roster de Grandes Ligas como el resto del sistema de desarrollo. No obstante a eso, en la temporada recortada por coronavirus del 2020, Miami (31-29) quebró una sequía de 17 años sin jugar en la postemporada.
Pero más importante, bajo el mandato de Jeter, los Marlins tomaron una serie de decisiones, cuyos resultados se verían a largo plazo.
En noviembre del 2020, Jeter nombró a Kim Ng como la primera mujer de la historia con el cargo de gerente general en un equipo de Grandes Ligas.
En julio del año pasado, Jeter y NG fueron acompañados por el presidente de República Dominicana, Luis Abinader, en el primer picazo de una academia de lujo que meterá a los Marlins de regreso a la batalla por reclutar y desarrollar el mejor talento disponible en la nación extranjera que más peloteros aporta a la pelota estadounidense.
Hace solamente un mes que Jeter protagonizó un corto publicitario para anunciar que la Serie del Caribe, el torneo que cada febrero enfrenta a los campeones de los campeonatos invernales caribeños, se celebrará en el loanDepot Park de La Pequeña Habana en el 2024.
«Nos vemos en Miami», dijo Jeter, invitando a los aficionados de Colombia, Panamá, México, Puerto Rico, República Dominicana y Venezuela, así como a la gran comunidad caribeña residente en Miami, a la histórica cita.
Y al tiempo que daba legitimidad a la nueva era en la que se había embarcado el club con el toque mágico de su asombroso carisma, Jeter agregó un blasón dorado a su extraordinaria carrera como hombre de béisbol, cuando fue electo al Salón de la Fama con el 99.74% del voto de los miembros de la Asociación de Escritores de Béisbol de América (BBWAA).
La palabra «Respeto» es asociada frecuentemente al nombre de Jeter y no es por casualidad.
«Hace cinco años tuvimos la visión de cambiar la franquicia de los Marlins, y como director ejecutivo, me enorgullece poner mi nombre y reputación en juego para hacer realidad nuestro plan», dijo Jeter en el comunicado que anunció su salida del club.
«A través del trabajo arduo, la confianza y la responsabilidad, transformamos todos los aspectos de la franquicia, remodelando la fuerza laboral y desarrollando un plan estratégico a largo plazo para el éxito», dijo.
«Dicho esto, la visión para el futuro de la franquicia es diferente a la que me inscribí para liderar. Ahora es el momento adecuado para que me mueva a un lado cuando comience una nueva temporada», agregó.
Sin importar las razones exactas que colmaron el vaso en las relaciones entre las partes, está claro que en esta ruptura los más perjudicados son los Marlins, que acaban de perder a su mejor vendedor del plan a largo plazo que tienen en Miami.
Vía; ESPN.com



