El dinero fue sacado de una casa del exfutbolista en Madrid instantes después de que fuera detenido.
Raul Bravo (d) celebra con Robinho un gol en 2006 al Athletic. RAFA RIVAS AFP
En su posterior declaración ante la policía, Dimitros admitió que era amigo del exjugador y que se alojaba en la vivienda que este tenía en la calle Orense de Madrid. También, que sobre las 9.30 de la mañana, cuando estaba allí junto a un hijo de Bravo, recibió en su móvil una llamada de la mujer de éste en la que le instaba a que tanto él como el joven abandonaran la vivienda de manera inmediata, sin concretar el motivo. Dimitros afirmó en su declaración que, antes de salir, cogió la bolsa con el dinero sin saber qué contenía y que, tras abandonar el edificio, descubrió que había numerosos billetes, que no llegó a contar.
Tras merodear durante un tiempo en los alrededores de la vivienda —donde fue detectado por la Policía en actitud sospechosa, aunque entonces no pudieron interceptarlo— y ver que los agentes interceptaban al hijo de Bravo cuando abandonaba el inmueble, Dimitros se desplazó a un hotel cercano con la mochila del dinero. Allí fue localizado por la Policía pasadas las 14.00 después de que en el registro de la vivienda de Bravo, los agentes localizasen un carné de conducir con su fotografía y fuera identificado por los agentes como la persona que merodeaba por los alrededores de la vivienda.
En su declaración como investigado no detenido, Dimitros aseguró que estaba en paro y que había llegado a España procedente de Salónica —Bravo se retiró del fútbol profesional en 2017 en el Aris, el equipo de esta ciudad griega— el día anterior. También, que por su amistad con el exfubolista, se alojaba en su casa un par de noches. Negó que hubiera sido futbolista profesional ni que hubiera hecho apuestas deportivas. A las 18.00 abandonaba la comisaría. El dinero, sin embargo, quedaba intervenido.
Vía: El País




