Claudio Rodríguez Otero
JAPON.-El año pasado explicamos en este mismo espacio que la NPB había entrado en una nueva era salarial, en la que los clubes locales no sólo estaban pagando sueldos mucho más altos que antes, sino también de una manera más frecuente.
Por décadas, el salario más alto de la NPB perteneció a Kazuhiro Sasaki
Por décadas, el monto más alto jamás ganado por un pelotero en Japón fueron los 650 millones de yenes (4,2 millones de dólares al cambio de hoy) que recibió el cerrador Kazuhiro Sasaki de las Estrellas de Yokohama en 2004 y 2005 después de su regreso de las Grandes Ligas.
El venezolano Roberto Petagine recibió 720 millones de yenes anuales de los Gigantes de Yomiuri en 2003 y 2004, pero ese dato fue convenientemente ignorado por los medios locales en favor del sueldo de Sasaki, que se convirtió desde entonces en la principal referencia salarial del circuito.
Mucho se ha hablado de la llamada “década perdida” de Japón, que comenzó a principios de los años 90 y que ha visto a la que entonces fue la principal economía del mundo perder terreno paulatinamente ante sus principales rivales.
Sin embargo, el sector económico nipón nunca colpasó, ni tampoco se estancó como afirman otros. Simplemente ha reducido mucho su crecimiento, al punto de que pareciera no estar creciendo más, pero ese no es el caso, como los equipos de la NPB lo están demostrando ahora.
A principios de 2021, después de que Tomoyuki Sugano intentó fallidamente irse a las Grandes Ligas a través del Sistema de Traspasos, los Gigantes de Yomiuri le pagaron 800 millones de yenes anuales para convencerlo de quedarse en la organización.
Esa cifra pulverizó el récord anterior de 650 millones de yenes que había ganado Sasaki casi 20 años antes, pero su vigencia fue muy limitada porque pocas semanas después las Águilas de Rakuten firmaron a Masahiro Tanaka por 2 años y 900 millones de yenes anuales.
En ese momento, Tanaka había finalizado su contrato de 7 temporadas con los Yanquis de Nueva York en la MLB y estaba debatiendo entre firmar otro contrato en la Gran Carpa o volver a Japón y Rakuen lo convenció de regresar con esa oferta histórica.
Esa cifra se convirtió entonces en el nuevo estándar salarial del béisbol japonés, pero apenas un año después estuvo a punto de ser destruida por el cierre patronal de la MLB, que llevó a algunas de las estrellas de ese circuito a insinuar que se irían a jugar a la NPB si la temporada 2022 era cancelada.
En 2022, Yomiuri preparó una oferta de 25 millones de dólaras anuales para Bryce Harper
Una de ellas fue Bryce Harper, quien publicó una foto suya en Instagram con el uniforme de los Gigantes de Yomiuri preguntándole al equipo si estaba interesado en contratarlo. Al final no ocurrió, pero los medios locales reportaron que el club de Tokio llegó a preparar una oferta de 25 millones de dólares anuales (3.840 millones de yenes al cambio de hoy) para él.
Aún así, el récord de Tanaka con Rakuten no duró mucho, porque a finales de 2023 los Halcones de SoftBank renovaron al cerrador mexicano Roberto Osuna por 4 años y mil millones de yenes anuales, lo que se convirtió, por supuesto, en el nuevo estándar de la NPB en ese momento.
Como ya va siendo costumbre, esa marca tuvo una vigencia muy corta porque fue igualada a principios de 2024 por el cubano Liván Moinelo, quien renovó con SoftBank por 4 temporadas y mil millones de yenes anuales, y quebrada este fin de semana por su compatriota Raidel Martínez.
El derecho pinareño, que ha sido el mejor cerrador de toda la NPB durante los últimos 3 años, culminó este año su contrato con los Dragones de Chunichi y se convirtió en agente libre, por lo que varios equipos locales prepararon ofertas para tratar de firmarlo.
Al principio, los medios reportaron que SoftBank estaba dispuesto a romper su propio récord y pagarle más de mil millones de yenes anuales por 4 años, pero al final decidió no hacerlo debido al exceso de importados que ya tiene en su roster.
Eso dejó a los Gigantes de Yomiuri como los principales favoritos para adquirir sus servicios, pero no le impidió a su equipo original, Chunichi, ofrecerle el mismo contrato que tienen Osuna y Moinelo: mil millones de yenes anuales por 4 temporadas.
Al final, Martínez le dio prioridad a la posibilidad de ganar un título y firmó con Yomiuri por apenas 2 años y 8 millones de dólares anuales, pero esa cifra, al ser convertida a la moneda local, se convierte en un nuevo récord histórico para el circuito: 1.200 millones de yenes anuales.
El hecho de que Yomiuri haya decidido pagarle ese monto a Martínez no es una sorpresa. Después de todo, es el segundo equipo más rico de Japón y ya le había preparado una oferta de 25 millones de dólares anuales a Bryce Harper hace un par de años atrás.
Chunichi le ofreció mil millones de yenes anuales a Martínez para quedarse con el club
Lo que sí resulta insólito es que un conjunto tan limitado económicamente como Chunichi haya hecho el esfuerzo de ofrecerle un salario de mil millones de yenes anuales al cubano cuando el sueldo más alto que paga en este momento es de apenas 350 millones de yenes.
Eso quiere decir que los equipos japoneses cuando quieren, pueden pagar salarios más altos de los que ofrecen en este momento, sólo es cuestión de motivarlos apropiadamente, como con la posibilidad de adquirir una súper estrella como Bryce Harper o retener a otra como Raidel Martínez.
Ya es un hecho, por lo tanto, que hemos entrado en una nueva era salarial en la NPB. Los contratos de mil millones de yenes anuales ya no son una rareza, sino que se están convirtiendo en la norma a la hora de firmar a los mejores peloteros disponibles en el mercado.
SoftBank ya le arrebató a la MLB uno de sus mejores prospectos en 2019, cuando firmó al estadounidense Carter Stewart Jr por 6 años y 7 millones de dólares, lo que quiere decir que los clubes japoneses sí están en capacidad de competir con sus pares de la Gran Carpa en términos salariales.
Es cierto que un sueldo de 8 millones de dólares anuales es, en este momento, algo modesto para un jugador de las mayores, pero eso no quiere decir que sea malo. De hecho, es muy superior al promedio de 5 millones anuales que ganaron los peloteros de ese circuito en 2024.
Eso coloca a la NPB en una excelente posición para atraer mejores importados y mejorar su nivel de juego en el futuro, si bien todo indica que sus mejores estrellas locales seguirán emigrando año tras año a las mayores, no sólo por el dinero sino sobre todo por la posibilidad de ver acción en la mejor liga del mundo.
Algo que todavía no se ha visto en el béisbol japonés son contratos de 10 o 15 años, como los que hemos visto recientemente en las Grandes Ligas con Shohei Otani (700 millones por 10 años) y Juan Soto (765 millones por 15 años), pero es posible que eso cambie en el futuro.
Hasta hace poco, era muy raro ver a un extranjero pactar con su equipo por más de 3 temporadas, pero ya SoftBank lo ha hecho en los últimos años con Osuna y Moinelo y seguramente lo veremos de nuevo en el futuro con algún otro importado.
Yakult le ofreció un contrato de 7 años a Yamada para que se quedase en la organización
Las Golondrinas de Yakult le ofrecieron hace no mucho un contrato de 7 temporadas a su mejor estrella, Tetsuto Yamada, para convencerlo de quedarse jugando en Japón en lugar de irse a la Gran Carpa, si bien su salario no es garantizado.
Lo mismo hizo SoftBank con Yuki Yanagita, quien también pactó por 7 campañas para terminar su carrera con esa organización, por lo que no es impensable que en el futuro veamos contratos más largos y además con salario garantizado.
En los últimos años, la NPB ha logrado superar varias veces a la MLB en asistencia promedio por encuentro y también en calidad de juego, como lo han revelado competencias internacionales como el Clásico Mundial de Béisbol y el torneo Premier 12.
Ahora es el turno del circuito nipón de dar la pelea en términos económicos, como ya lo hizo a mediados de los años 80 cuando su economía era la más fuerte del planeta y gracias a ello logró arrebatarle algunas estrellas a la MLB como Warren Cromartie y Bob Horner.



