Los días son tan prolongados que pocos ponen atención a la hora, y muchas personas llegan a encontrarse jugando fútbol, haciendo senderismo, practicando kayak o podando el césped en lo que el resto del mundo suele llamar la mitad de la noche.

Los habitantes de la isla de Sommaroy, que se encuentra justo al norte del círculo polar ártico, quieren escapar de la tiranía del reloj. CreditYannis Behrakis/Reuters
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En una pintoresca isla noruega donde hay luz diurna constante durante el verano, los residentes están llevando a cabo una campaña para hacer que su vida esté formalmente “libre de horarios”.
La gente sostiene que, durante los 69 días del año en que el sol no desaparece de la isla de Sommaroy, ubicada justo al norte del círculo polar ártico, resulta imposible mantener las convenciones sociales de despertarse cuando sale el sol e irse a dormir después de que se oculta.
Los isleños saben que desde que salió el sol el 18 de mayo no se irá sino hasta el 26 de julio. Los días se vuelven tan prolongados que pocos ponen atención a la hora, y muchas personas llegan a encontrarse jugando fútbol, haciendo senderismo, practicando kayak o podando el césped en lo que el resto del mundo suele llamar la mitad de la noche.
El concepto del tiempo es tan fluido en Sommaroy que muchos de sus 350 residentes firmaron una petición para crear lo que dicen que sería la primera zona “libre de horarios” del mundo. Las personas de Sommaroy, cuyo nombre se traduce como “Isla Veraniega”, en la práctica han ignorado el reloj durante el verano por décadas, pero fue apenas hace unos meses que la idea de formalizar su estilo de vida comenzó a ganar impulso.
La idea obtuvo aprobación después de una reunión del ayuntamiento el mes pasado, y Kjell Ove Hveding, el líder de la campaña “Detengamos el tiempo” de la isla, fue al Parlamento nacional en Oslo para entregar el documento en el que solicitan que el Parlamento debata la propuesta.
Los isleños dicen que la vida sin horarios durante los días del sol de medianoche podría implicar deshacerse de todos los relojes, las fechas límite y las horas de apertura, así como despedirse de las normas prescritas de hacer ciertas actividades, como cenar o ir a la cama, a ciertas horas.
“Nos vemos obligados a apegarnos a la manera en que viven el resto de Europa y el mundo”, dijo Hveding, de 56 años, un consultor de negocios cuya familia ha vivido en Sommaroy desde 1832.
Los residentes ya se acostumbraron a la salida del sol, el 18 de mayo, y saben que no se irá sino hasta el 26 de julio. CreditImagebroker/EPA, vía Shutterstock
“En el norte de Noruega, podemos pensar de manera distinta”, agregó. “No sabemos la suerte que tenemos de tener luz de día, el hermoso exterior y que sea posible estar fuera toda la noche”.
Para ser claros, siempre hay maneras de saber sin relojes cuándo ha llegado la noche o la mitad del día durante el verano de Sommaroy. Los isleños se basan en la posición y el color cambiante del sol: un sol color naranja oscuro que está cerca del horizonte indica que se trata de las horas de la noche y, cuando el sol está en lo alto, es de día.
La preponderancia de dispositivos con relojes integrados, como los celulares y los aparatos de cocina, también vuelve inevitable saber qué hora es.
Pero, para empezar, el lujo de no tener un horario sería principalmente para la gente que no trabaja o está de vacaciones. Los horarios seguirían existiendo para los demás, de alguna manera u otra: los empleados aún tendrían que ajustarse al horario de sus trabajos. Las clases en la escuela local no serían eternas, para el alivio de los estudiantes. Incluso los turistas tendrían que dejar sus habitaciones de hotel a cierta hora, de preferencia a tiempo.
“Sí tendríamos que ir al trabajo o a la escuela”, dijo Goran Mikkelsen, embajador de publicidad digital en el único hotel de la isla, el Sommaroy Arctic. “Se trata más de la mentalidad”. Para algunos negocios de la isla —uno puede caminar por todo el perímetro en menos de dos horas—, deshacerse de los relojes y del horario rígido no sería un gran desafío.
La tienda de abarrotes tiene horas fijas de apertura, pero Hveding y Mikkelsen dijeron que abre cada vez que es necesario. Las horas de la cafetería local también son flexibles.
La manera de hacer planes en Sommaroy tampoco cambiaría, pues muchos residentes ya no usan horarios fijos. “Jamás dices: ‘Pasaré a las seis en punto’. Siempre decimos simplemente: ‘Más tarde’”, comentó Mikkelsen.
No obstante, en el hotel, la vida sin límites de tiempo plantearía nuevos retos. Mikkelsen dijo que los empleados del hotel “tendrían que ser creativos” con el fin de encontrar maneras de adaptarse, lo cual sugiere que las horas para comer quizá deban extenderse o que el hotel tendría que ofrecer todas las comidas en cualquier momento del día.
Muchos de sus 350 residentes firmaron una petición para crear lo que dicen que sería la primera zona “libre de horarios” del mundo. CreditJevgenija Pigozne/imageBROKER, vía EPA, vía Shutterstock
Para determinar las horas de apertura del bar y los horarios de registro y salida de los huéspedes, los empleados del hotel tendrían que usar su conocimiento para calcular la hora según la posición del sol, sugirió Mikkelsen, o podrían basarse en las mareas.
A pesar de los problemas logísticos, dijo que deshacerse de los relojes podría ser positivo para los visitantes. El turismo es una de las principales industrias de la isla, junto con la pesca, pero “muchas personas que visitan la isla tienen problemas para dormir cuando hay luz las 24 horas del día y los siete días de la semana”, comentó Mikkelsen. “Sería fantástico que pudieran irse a dormir cuando quisieran sin preocuparse de la hora ni de perderse el desayuno”.
La pequeña isla noruega ha atraído la atención internacional por la idea alucinante de sus residentes, pero Hveding rechazó la idea de que la campaña esté motivada por un deseo de atraer a más turistas.
“Así somos nosotros y así vivimos. No es una broma, sino algo que queremos de verdad”, agregó. Sin embargo, reconoció que el interés repentino en la manera en que vive la gente de Sommaroy durante los meses veraniegos haría que este paraíso turístico fuera aún más atractivo, sobre todo para los trabajadores agotados que quieren escapar. “No hay un lugar donde haya más tiempo que en el norte de Noruega. Si tienes una vida estresante, este es un sitio maravilloso para relajarte”, afirmó.
Noruega ya había sido declarado como uno de los países más felices del mundo en el Informe Mundial de la Felicidad de este año, pues ocupó el tercer lugar, detrás de Finlandia y de Dinamarca. Pero ¿acaso los noruegos del norte podrían ser aún más felices al vivir sin horarios?
Bruce Hood, un profesor de psicología que dirige el curso de Ciencia de la Felicidad de la Universidad de Bristol, dijo: “Todo tiene que ver con cuánto crees que el reloj rige tu vida”.
Otros países, por ejemplo, han estado considerando seriamente deshacerse del horario de verano: en marzo, los legisladores europeos aprobaron un proyecto legislativo que busca abolir el cambio de horario obligatorio que se realiza dos veces al año.
El establecimiento oficial de la vida libre de horarios sería una alternativa, dijeron los residentes de Sommaroy. No hay un precedente conocido para lo que quieren lograr los isleños, así que, aun si logran convencer al Parlamento de debatir el asunto, nadie está seguro de qué pasará después. Hveding, el líder de la campaña para detener el tiempo, se mostró optimista.
“Cuando tienes la posibilidad de ser impulsivo, te sientes vivo”, comentó. “Será una mejor sociedad si piensas más en la manera en que pasas tu tiempo y en cuáles momentos del día son los más valiosos para ti”.



