Por: Nelson de la Rosa Rodríguez
En las reglas del Beisbol se considera hit aquella acción por la cual el bateador alcanza al menos la primera base por una conexión, sin que intervenga un error a la defensa.
Producir al menos 1 hit en cada juego no siempre es fácil, imaginen entonces llegar a 35 juegos consecutivos haciéndolo. Eso lo logró el dominicano Luis Castillo el viernes 21 de Junio de 2002, en la ciudad de Miami.
Esa noche Marlins jugaron en el “Pro-Player Stadium” frente a los Tigres de Detroit y ganaron 4 carreras por 1. Sin embargo, la noticia del partido fue que en el inicio del cuarto inning el dominicano Luis Castillo en conteo de 2 bolas sin strikes frente al pitcher Steve Sparks llegó a 35 juegos consecutivos con al menos 1 indiscutible.
Aquella conexión fue una línea al centro del campo que incluso hizo contacto con el guante del lanzador y siguió su camino perdiendo fuerza. Vino por detrás el short stop para intentar el out, pero cuando miró, ya el dominicano pasaba por encima de la almohadilla.
El quisqueyano recibió entonces una gran ovación de los espectadores puestos de pie, y de sus propios compañeros de equipo.
La cadena que, comenzó el miércoles 8 de Mayo frente a los Padres de San Diego, concluyó el sábado 22 de Junio frente al Detroit, cuando Castillo falló en 4 oportunidades.
La labor de Luis Castillo en aquella temporada, además de ubicarlo como el latinoamericano con la mayor cadena de juegos consecutivos bateando de hit, y la oncena de todos los tiempos, le valió para ser convocado al Juego de Estrellas.
Ganador de dos anillos de Serie Mundial, Castillo dejó su impronta en el Beisbol invernal caribeño, luego de participar en las Series del Caribe de 1999 y 2004, cuando salió Campeón con Tigres del Licey.
Por hoy es todo, en nuestra próxima emisión viviremos, como es mismo día, otro de los acontecimientos tan memorables que se convierten en históricos. Yo soy Nelson de la Rosa y regreso en otro momento.



