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Opinión

Juan Marichal y Pedro Martínez: Comparación de sus carreras

Al decidir hacer este sano análisis, primó en mí el deseo de no crear polémicas innecesarias; en esa dirección, me he limitado a hacer un ejercicio lo más apegado posible a la objetividad, y lo he fundamentado sobre todo, en las estadísticas oficiales que públicamente están disponibles en diferentes medios especializados del denominado Béisbol de las Grandes Ligas. Desde luego, lo he complementado con mis particulares opiniones.  

Juan Marichal. Fuente Externa

Por Andrés Sención Villalona

(1).-

En el béisbol como en otros deportes, siempre se ha tenido por costumbre y entretención, el realizar comparaciones; sobre todo, entre jugadores o entre épocas.  

Como observaba que en el caso de Juan Marichal y de Pedro Martínez, las comparaciones se limitaban a plantearse reuniones de grupos y que muy rara vez se hacían por medio de los diferentes escenarios periodísticos, ya fueran estos escritos, radiales o televisados;  decidí, en mi condición de eterno seguidor del béisbol y sin ser cronista deportivo hacer mi particular comparación, y la he realizado, sin el temor a ser cuestionado por algún jugador que se pudiera sentir injustamente comparado. 

Decidí también, ponerla a circular de manera directa y solamente  entre mis allegados y amigos; de todos modos, eventualmente pudiera facilitarla para que algún interesado la publique, pero con la condición que lo haga respetando íntegramente su texto.

Al decidir hacer este sano análisis, primó en mí el deseo de no crear polémicas innecesarias; en esa dirección, me he limitado a hacer un ejercicio lo más apegado posible a la objetividad, y lo he fundamentado sobre todo, en las estadísticas oficiales que públicamente están disponibles en diferentes medios especializados del denominado Béisbol de las Grandes Ligas. Desde luego, lo he complementado con mis particulares opiniones.  

Pedro Martínez. Fuente Externa

Tan pronto finalizó la temporada del año 2009, me dediqué a escribir de manera suelta, sobre los dos mejores lanzadores que en las denominadas Grandes Ligas ha tenido la Republica Dominicana, como lo han sido los estelares Juan Marichal y Pedro Martínez; luego de manera más reciente, me enfoqué en hacer un más profundo análisis comparativo de sus dos gloriosas carreras, para concluir sobre cuál de las dos fue según mi opinión,   más brillante. 

En el particular caso de Pedro Martínez; luego de concluir el análisis comparativo, incluí una opinión adicional, que no tiene relación con la comparación.   

Mi mayor intención y deseo es; que este ejercicio sea sopesado con justo valor, y sin aspirar a que  sea asumido como infalible; me agradaría eso sí, que al menos sirva de abono, a quienes decidan elaborar un trabajo similar o más completo. 

La comparación la he basado en tres aspectos fundamentales.

1. La comparación de sus estadísticas, de los premios y de los títulos obtenidos.

2. La comparación de los equipos en los que jugaron, y

3. La comparación de las particulares características  de las épocas en que jugaron. 

No la he desarrollado con estricto apego a ese orden.

ANÁLISIS COMPARATIVO

Un breve preámbulo, antes de entrar a fondo con el Análisis. 

Juan Marichal debutó con un juego de un hit contra los Filis. 

Esa fue su Carta de Presentación en las Grandes Ligas. Sin lugar a dudas, tremendo debut, que le tocó  hacerlo en una época tan difícil para los jugadores latinos, ya que  en su camino, debían salvar importantes barreras, como lo eran sobre todo, el idioma, las costumbres y el todavía imperante racismo que todavía afectaba, en todos los escenarios en los que se presentaban; además, en el particular caso de los dominicanos; tener que insertarse en ese mundo, procediendo de un país tan pequeño y pobre, y tener que adaptarse a la dinámica de grandes ciudades. 

¡Época difícil, la que le tocó enfrentar a los pioneros!

Warren Spahn. Fuente Externa

En el año 1963 y siendo un joven de 25 años, Juan  lanzó un juego de 16 entradas sin permitir carreras (201 lanzamientos); en ese juego, se enfrentó al ya famoso y estelar lanzador Warren Spahn, el cual lanzó  15 entradas y un tercio (227 lanzamientos), a pesar de ya ser un hombre de 42 años. 

El juego concluyó, cuando después de poner fuera al primer bateador de la entrada número 16, Willie Mays le conectó un jonrón a Spahn.

Es importante señalar; que ese tipo de prolongadas actuaciones durante un juego era algo, que sin ser usual, era normal en esa época; pero lanzar 16 entradas, era un exceso.

El propio Juan ha explicado de manera muy pintoresca; las cosas que él tuvo que hacer, para evitar que el Dirigente Alvin Dark lo sacara de juego.

A partir de ahora, entro en firme, con el Análisis.

En términos de números acumulados; hay que establecer ante todo, que  Pedro jugó durante 18 temporadas y Juan durante 16. 

A partir de ese dato se pudiera pensar, que en sentido general Juan debió tener un menor acumulado en sus estadísticas, y que como derivación de ello, posiblemente también, tuviera unas menores proporciones; eso no fue totalmente así, ya que a pesar de agotar dos temporadas menos, Juan acumuló más juegos y más entradas que Pedro, pero en términos acumulados y proporcionales, en casi en todos los renglones, Pedro estuvo mejor. En cierto modo eso se entiende, por las muy diferentes características de las épocas en que jugaron. 

Juan ganó más juegos que Pedro, 243 por 219, o lo que es lo mismo, 24 juegos más; también tuvo Juan un mejor Promedio de Efectividad 2.89 por 2.93.

Esos Promedios de Efectividad, merecen una atención especial, pues es preciso tomar muy en consideración, las diferentes épocas en que lanzaron; aspecto ese, sobre el que profundizaré a continuación.

Durante los catorce años con los Gigantes de San Francisco, Juan contó con el respaldo  una de las alineaciones más ofensivas de Las Grande Ligas; me refiero, a los años comprendidos entre el 1960 y el 1971. 

En esos años, lo normal en el béisbol era, que los buenos bateadores ocuparan las posiciones de Jardinero, Primera y Tercera Bases, y muy ocasionalmente, algunos ocupaban las posiciones de Receptor, Segunda base y Campo Corto. En el caso de los Gigantes de San Francisco, desde principios del 1958 hasta el año 1966, el equipo contaba con el entonces mejor jugador de las Grandes Ligas, que lo era Willie Mays; a Mays  se le sumaban bateadores del calibre de Willie McCovey, Orlando Cepeda, Felipe Rojas Alou 59/64, y a partir del 64 en sustitución de Felipe se integró Jim Ray Hart, quien como novato conectó 31 jonrones, manteniendo un alto nivel ofensivo hasta el año 1970. Durante los primeros años de esa etapa de los años 60s, Los Gigantes también  contaron con Tom Haller, un Receptor con cierto poder ofensivo

Ningún otro equipo en las Grandes Ligas contaba en esos años del 60 al 70, con cuatro o cinco jugadores del nivel ofensivo de Mays, jugador súper estelar desde el 1954 hasta el 1967 cuando comenzó a decaer, de McCovey, estelar desde el 1961 al 1970, de Cepeda, estelar desde el 1958 al 1964, de Felipe Alou, estelar desde el 1961 al 1963, de Hart estelar desde el 1964 al 1970, y a partir del 1969, de Bobby Bonds que se convirtió en otro estelar. 

El resto de los equipos, tenían tres o cuatro jugadores ofensivamente buenos, pero nunca llegaron a juntar por algún tiempo, y en su apogeo, a jugadores del nivel de Mays, McCovey, Cepeda, Felipe y Hart.

En la Liga Nacional solamente le eran comparables, los Bravos de Milwaukee/Atlanta, con Hank Aaron, Eddy Mathews, Joe Torre, Rico Carty (1965/1970)), y Felipe Alou a partir del 1964.

(Original Caption) This is a close up of Rico Carty, the Atlanta Braves outfielder during Spring Training.

En términos ofensivos, a esos dos equipos les seguían: 

Los Cachorros de Chicago, que contaban con Ernie Banks, Ron Santo y Billy Williams.

Los Cardenales, que contaban con buenos bateadores, pero no con gran poder jonronero; vale mencionar a Ken Boyer, Bill White, Lou Brock y Curt Flood. 

Los Filis, que  contaban con un gran bateador que llegó en el 1964, como lo fue Richie Allen, y además con Johnny Callison, y por un poco tiempo con Bill White.

Los Piratas, con Roberto Clemente, Dick Stuart, Don Clendenon, y a partir del 1964 con Willie Stargell 

El Cincinnati, tenía a Frank Robinson, Vada Pinson, Wally Post y Gordy Coleman; muy buenos los dos primeros pero no al mismo nivel los otros dos. 

Como ya dije; en conjunto, esos jugadores no tenían el nivel ofensivo de Mays, McCovey, Cepeda, Felipe y de Hart.

En la Liga Americana, la situación ofensiva era más débil.

Ese era el nivel que en términos ofensivos, generalmente tenían las Grandes Ligas en los años de 1958 al 1970. 

En el caso de Pedro; sus principales años fueron, el 1993 con los Dodgers, del 1994 al 1997 con Montreal, del 1998 al 2004 con Los Medias Rojas de Boston, y el año 2005 con los Mets de Nueva York. Con Boston, contó con el apoyo de buenos bateadores; sobre todo en el período del 2000 hasta el 2004, cuando el equipo contaba con jugadores (no todos al mismo tiempo) de la talla de  Manny Ramírez, David Ortiz, Nomar Garciaparra, Johnny Damon, Bill Mueller, Kevin Millar, Trot Nixon, Carl Everett, Troy O’Leary y Jason Varitek. En esos años, prácticamente todos los equipos tenían varios muy buenos bateadores, por lo que en términos ofensivos, Las Grandes Ligas eran muy competitivas. 

A Pedro le tocó lanzar en la era de los Esteroides/Anabólicos, sustancias que provocaron el despliegue de una general ofensiva, como hasta entonces no había ocurrido; esa ofensiva provocó el  rompimiento de algunos records de bateo, incluyendo uno de los hasta entonces más emblemáticos, como lo era el de jonrones en una temporada, el cual  fue superado por dos jugadores en un mismo año, record que al poco tiempo fue superado por Barry Bonds, quien además, implantó un nuevo record de jonrones de por vida que estaba en manos de Hank Aaron. En fin; en sentido general, el jonrón sentó sus reales a tal nivel, que abundaron los bateadores de 40, 30 y 20 jonrones; cifras que llegaron a ser alcanzadas, hasta por jugadores que en condiciones normales, no estaban supuestos a conectar ni siquiera 20 jonrones; me refiero, a jugadores que ocupaban las posiciones de segunda base, short stop y receptor. Siendo así, creo tener claro, que Pedro enfrentó una realidad ofensiva muy superior, a la que en su época enfrentó Juan. 

Pedro estuvo bastante cerca de lanzar un Juego Perfecto el 3 de junio de 1995, cuando lanzando para Los Expos de Montreal, retiró a los  27 bateadores que enfrentó pero el juego se fue a entradas extras empatado a cero. Montreal logró anotar una carrera en la parte alta de la décima entrada, pero en la segunda parte de la entrada, Pedro permitió un doblete a Bip Roberts el bateador número 28 que enfrentaba; entonces, el Dirigente Felipe Rojas Alou lo retiró del juego, trayendo a relevarle a Melquiades  Rojas, quien retiró los siguientes tres bateadores. Aunque Pedro ganó el juego, no se le reconoció como juego perfecto, pues de conformidad con las reglas vigentes desde el 1991 no calificaba como tal.

Además de ese, Pedro lanzó otros dos juegos de un hit. 

Dentro de sus más espectaculares temporadas; Pedro tuvo una, en la que en 6 ocasiones ponchó a 15 ò más bateadores.

A partir del 2006 Pedro comenzó a  decaer, terminando su carrera en el 2009.

Durante los 10 años comprendidos entre el 1962 y el 1971, Juan tuvo un promedio de 20 juegos ganados y 10 perdidos por temporada; en ese aspecto, ningún lanzador lo igualó durante se lapso de tiempo. Entre los años 1963 y 1969, Juan  ganó 20 o más juegos en seis ocasiones. Esa superba actuación hubiese sido suficiente, para que de no haber sido por la coincidencia que tuvo con otros estelares lanzadores, él hubiese calificado, para ganar cuando menos uno o dos premios Cy Young. Entre esos lanzadores vale mencionar a los siguientes, que fueron los que en esos años, se distribuyeron los premios Cy Young

Sandy Koufax. Fuente Externa

Sandy Koufax. Ganó el premio (3) en los años 1963, 65 y 66.  

Dean Chance. Ganó en el 1964. Era un lanzador de la Liga Americana.

Mike McCormick. Ganó el premio en el 1967.

Bob Gibson. Ganó el premio en los años 1968 y 1970.

En el 1969, ya con dos premios, uno para cada Liga; a Juan lo afectó, la temporada que tuvo Tom Seaver; un lanzador que en apenas tres años, se había convertido en un estelar lanzador; ese año, Seaver lideró la Liga en Juegos Ganados con 25, tuvo una Efectividad de 2.21, ponchó a 208, y lo más importante fue, que  condujo a los Mets de NY, a ganar su primera Serie Mundial.

A pesar de sus grandes temporadas entre el 1963 y el 1969, Juan no fue el lanzador más dominante durante ese período; eso en gran medida se debió, a las coincidencias arriba señaladas, las que como dije, evitaron que Juan  lograra cuando uno o dos Cy Young. 

Hasta el 1968, solamente se entregaba un premio para ambas Ligas, no uno para cada Liga, como se implementó a partir del 1969. Eso afectaba a todos los lanzadores, pues la competencia por el premio era contra todos los lanzadores de las grandes ligas, y no contra los lanzadores de su propia liga.

A partir del 1970 Juan comenzó a decaer, terminando su gran carrera en el 1975.

Juan Marichal y Warren Spahn. Fuente Externa

Contrario a lo ocurrido con Juan; cuando Pedro estuvo en su apogeo, hubo algunos años, en los que posiblemente fue el pitcher más dominante de su liga y quizás hasta de ambas ligas, y eso, a pesar de también haber coincidido con muchos estelares lanzadores.

Entre los años 1997 a 2000, Pedro Obtuvo el Cy Young en los años 1997, 1999 y 2000 y debió ganar un 4to. Premio en el 2002. En ese año, fue Líder en Efectividad y Ponches en la Liga; tuvo record de Ganados y Perdidos de 20 y 4, y terminó líder en promedio de G/P con 833%. Sin embargo, el premio se le otorgó a Barry Zito, quien terminó como Líder en total de juegos ganados con 22 y perdiendo 5, para un promedio de G/P de 821% inferior al de Pedro.  Salvo en el de juegos iniciados, prácticamente en todos los demás aspectos del picheo, Pedro lo superó.

Si se hace la comparación del posicionamiento en la General Clasificación de los Lideratos y Records de Carrera de los Lanzadores; se podrá observar, que en la mayoría de ellos Pedro Martínez finalizó mejor posicionado que Juan Marichal.  

Continuaré

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