Conéctate con nosotros

Boxeo

José Legrá, afectado por COVID-19

Legrá ya había celebrado combates en La Habana, Miami y México cuando la revolución del dictador Fidel Castro puso un cierre a los deportes profesionales, obligando a José Adolfo Legrá Ultria a comprarse un pasaje sin regreso en 1963 a la Madre Patria

El legendario José Legrá enfrenta en España una pelea contra el coronavirus. Aquí en foto de enero de 1969. AP

 

MIAMI.- El Puma de Baracoa enfrenta una pelea contra un rival invisible. José Legrá, el cubano que fuera dos veces campeón del mundo, se encuentra hospitalizado en Madrid tras dar positivo al coronavirus, aunque por el momento su estado no se cataloga de grave.

Una de las figuras más conocidas del boxeo mundial y español, vivía a los 77 años en una residencia para personas de la tercera edad y al presentar los síntomas de la pandemia fue enviado al centro de cuidados de la capital hispana, donde se encuentra bajo observación, según informó la agencia EFE.

Legrá ya había celebrado combates en La Habana, Miami y México cuando la revolución del dictador Fidel Castro puso un cierre a los deportes profesionales, obligando a José Adolfo Legrá Ultria a comprarse un pasaje sin regreso en 1963 a la Madre Patria.

Allí se encontró con su compatriota Kid Tunero y aprovechó un buen momento para el boxeo en ese país y Europa para continuar en los ajetreos del cuadrilátero, lo que le permitió no solo ganarse la vida, sino encontrar notoriedad y un espacio en la sociedad española.

Para 1966 ya era ciudadano de su nuevo país y los éxitos en el boxeo no tardarían en llegar. En 1967 conquistó la faja europea tras derrotar por nocaut en el tercer asalto al francés Yves Desmarets y el 1968 superó al galés Howard Winstone por la vía rápida en cinco asaltos para erigirse en campeón mundial del peso pluma.

490px-José_Legrá_c1973

Cuando Legrá fue campeón de Europa lo recibió Franco en audiencia especial en el Palacio de El Pardo. Legrá solía decir que el Generalísimo le había regalado una mansión , aunque se trataba de un apartamento en el barrio de San Blas.

Sus períodos de rey del orbe fueron cortos, porque en 1969 cedía el cetro ante el australiano Johnny Famechon en un combate celebrado en Londres, pero luego recuperaba en 1970 el de titular de Europa al pasar por encima del italiano Gall. Entonces quedaba claro que tendría una nueva oportunidad de combatir por el título del mundo.

Ese chance llegó en 1972 al imponerse al mexicano Clemente Sánchez, en una pelea disputada en Monterrey. Siguiendo con la línea de poca durabilidad en la cima, caería en su primera defensa contra el brasileño Eder Jofre y luego vendría el declive, lento pero seguro.

Legrá se convirtió en un personaje muy popular más allá de los círculos de conocedores del boxeo. Su cubanía y su lengua desatada le convertían en un imán para la gente: “¡Soy el mejor, soy el mejor!” , gritaba a todo aquel que le prestara atención.

Ganó buena cantidad de pesetas en sus días de gloria, pero la fortuna se le fue escapando entre noches de juergas, amigos oportunistas de esos que desaparecen al primer signo de mala fortuna, negocios que no llegaron a ninguna parte y, sobre todo, las mujeres. “El boxeo me proporcionó grandes satisfacciones… sexuales’’ repetía entre bromas.

Pero en España, cuando se habla de boxeo, su nombre debe aparecer de manera obligada. De la misma manera que en México se habla de José “Mantequilla’’ Nápoles. Nacieron en Cuba, pero son de la casa. En su caso, no por gusto se ganan 129 peleas así como así, y 49 de ellas por la vía del nocaut.

Ahora José Legrá enfrenta una nueva batalla. Ojalá no sea la última.

Vía: El Nuevo Herald

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Recibe nuestro boletín en tu bandeja de entrada.

¡No enviamos spam! Lee nuestra política de privacidad para más información.

More in Boxeo