Una polémica de apreciación ha surgido en medios de comunicación independiente con medios oficiales y organismos deportivos de Cuba con relación a las nuevas formas de gestión de las instalaciones adoptadas por el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER).
El INDER hizo saber que varias instalaciones serán administradas por el sector privado y los medios independientes y otros sectores de importancia interpretan la decisión como un fracaso de la revolución.
Ei INDER dice que los medios independientes «han hecho su versión libre de lo expuesto».
Momento deportivo reseña las dos posiciones de los organos oficiales y privados de Cuba, sobre el nuevo modelo de gestión de las instalaciones, principalmente el Coloso, el Estadio Panamericano de La Habana.
Lo que dice el INDER a través de Jit, organo semanario oficial
«Nuevas formas de gestión deportiva, sin renunciar a esencias»
La Habana.- AUNQUE la intención de asociar estadios y otras instalaciones al sistema empresarial o formas de gestión no estatal ha sido bien explicada, los fabricantes de mentiras sobre Cuba insisten en hablar de privatización de su deporte.
En las ocho provincias visitadas como parte de la revisión de la estrategia para el desarrollo del beisbol, el vicepresidente primero del Inder, Raúl Fornés Valenciano, dejó claro que nada de lo concebido pone en riesgo un derecho conquistado por la Revolución.
«Ninguna de las opciones que evaluamos pasan por atentar contra los pilares que garantizan la masividad y nuestro sistema competitivo, o sea, el carácter inclusivo y gratuito del deporte cubano, desde la categoría escolar hasta el alto rendimiento», enfatizó.
Pero los gestores de la tergiversación han hecho su versión libre de lo expuesto, y de inmediato el asunto acaparó titulares a su manera en los medios integrados a la plataforma desestabilizadora de la contrarrevolución.
Resulta que la voluntad de que esos escenarios abran sus puertas a servicios generadores de ingresos, lo mismo un concierto que el arrendamiento de espacios para servicios gastronómicos, es ahora un “pecado” para quienes suelen cacarear sobre nuestro supuesto inmovilismo.
O sea, que para ellos la identificación de fórmulas que dejen dinero llamado a revertirse en bien del propio deporte se constituye en atentado, aunque se trate de una práctica habitual en los más diversos rincones de este mundo.
Se toman el derecho de difamar, tratan de dinamitar ideas para nada desvirtuadoras de las esencias de un sistema deportivo constituido tras el primero de enero de 1959, y crean fantasmas que alimentan el clásico divide y vencerás.
Ignoran, olímpicamente, que esas y otras decisiones a implementar como parte de la estrategia dan salida al 95,3 por ciento de los mil 611 planteamientos recogidos durante una amplísima consulta popular que abrió las puertas a todos los interesados en decir.
Pero ni sorprenden ni entorpecen lo previsto, más allá de las confusiones gestadas con muy mala saña. El Inder, la Federación Cubana de Beisbol y la comisión nacional de ese deporte saben de las potencialidades a explotar por esas vías y el país las reconoce.
«Seguiremos avanzando en el perfeccionamiento de nuestra economía. Desde el Gobierno, todo el apoyo a las nuevas Mipymes y cooperativas», ha dicho el Primer Secretario del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.
¿Por qué el Estadio Latinoamericano, por ejemplo, no puede erigirse en una empresa que incluya restaurantes, cafeterías, áreas de juegos para niños y otras ofertas, aprovechando sus muchos espacios, no utilizados ahora en toda su magnitud?
¿Qué convertiría en “sacrilegio” que ese y otros estadios convoquen a las Mipymes y cooperativas a presentar proyectos enfocados en beneficios compartidos, sin que ello –ya lo hemos afirmado- devenga obstáculo para esencias irrenunciables?
Variantes hay muchas. Y serán aplicadas, porque nos asisten el derecho y el deber de hacer más sustentable un deporte protagonista de páginas gloriosas negadas a naciones desarrolladas, ajenas al Bloqueo recrudecido por el mismo imperio que sueña con destrozarlo.
Posición de Diario de Cuba, organo de prensa independiente
«El INDER acusa a los medios independientes de ‘tergiversar’ las nuevas formas de gestión deportiva»
Tras anunciar que algunas instalaciones y academias deportivas cubanas, como es el caso del Estadio Latinoamericano de La Habana, pasarán a ser gestionados por el sector privado cubano, el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER) arremetió contra los medios independientes al acusarlos de «tergiversar» la información.
Un texto publicado en el portal deportivo Jit, perteneciente al INDER, calificó como «fabricantes de mentiras sobre Cuba» a los medios independientes, acusándolos de «hablar de privatización» del deporte cubano al informar sobre la nueva estrategia de la entidad.
Pese a que el propio comisionado nacional de béisbol, Juan Reinaldo Pérez, anunció que varias instalaciones deportivas serán administradas por «formas de gestión no estatal», ahora el INDER arremete contra los medios de prensa independientes que replicaron la información alegando que «han hecho su versión libre de lo expuesto».
El asunto podría estar dado porque muchos medios afirmaron directamente que estas instalaciones pasarían a ser administradas por el sector privado, lo cual es cierto, pero las autoridades cubanas evitan a toda costa usar la palabra «privado», sustituyéndola por el eufemismo de «formas de gestión no estatal».
La institución deportiva cubana acusó a los medios independientes, sin mencionarlos, de identificar a las «fórmulas que dejan dinero llamado a revertirse en bien del propio deporte» como «un atentado», y defendieron este nuevo tipo de gestión alegando que constituye «una práctica habitual en los más diversos rincones de este mundo».
«Se toman el derecho de difamar, tratan de dinamitar ideas para nada desvirtuadoras de las esencias de un sistema deportivo constituido tras el primero de enero de 1959, y crean fantasmas que alimentan el clásico divide y vencerás», agregó la nota publicada en Jit.
Respecto a la nueva estrategia económica a aplicar en las instalaciones deportivas, el organismo afirmó que «el INDER, la Federación Cubana de Béisbol y la Comisión Nacional de ese deporte saben de las potencialidades a explotar por esas vías y el país las reconoce», aunque no mencionaron que hasta hace pocos años estas fórmulas económicas eran vistas como un pecado por la cúpula del Partido Comunista de Cuba.
El anuncio del nuevo modo de gestión de las mencionadas instalaciones, realizado por el INDER la pasada semana, se produjo después de que en menos de siete días tres peloteros abandonaran el béisbol cubano y las autoridades declararan Patrimonio Nacional la dimensión cultural de este deporte.
Los resultados del béisbol cubano a nivel de selecciones nacionales cada vez son peores. En el recién celebrado torneo Sub-23, una cifra récord de 12 jugadores huyeron del equipo en México. Varios se encuentran ya en EEUU.
Y en junio pasado, durante el Preolímpico de las Américas, Cuba quedó fuera de unas Olimpiadas por primera vez en la historia, después de haber estado presente en todas las finales desde 1992 y de alcanzar tres medallas de oro y dos de plata.
Cuba además salió del top 10 de la Confederación Mundial de Béisbol y Softbol, lo que confirmó la caída en picada de este deporte en la Isla.



