El extoletero siente que las preseas doradas logradas tanto en los Juegos Centroamericanos como en los Panamericanos son más importantes ahora que una selección al Salón de la Fama

Juan “Igor” González es saludado por diferentes personalidades del béisbol luego de regresar a la Isla con la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Lima 2019.
Jorge Torres Ayala, EL VOCERO
La permanencia de Juan “Igor” González en la boleta de la Asociación de Escritores de Béisbol de América (Bbwaa) fue una fugaz aún con los galardones obtenidos a lo largo de una carrera que se extendió por 17 años.
Por si fuera poco, sus estadísticas también respaldan la conquista del premio al Jugador Más Valioso en dos ocasiones, los seis Bates de Plata y sus tres selecciones para ir al Juego de Estrellas.
Pero a Igor nada lo perturba. Ganar dos medallas de oro al mando de la novena boricua —temprano en su nueva faceta como dirigente— sigue siendo más grande que una selección al recinto de los inmortales en estos momentos.
“El Salón de la Fama es una cosa. Pero esto pesa más porque es un orgullo patrio. Llevar el nombre del país de uno en el pecho y poder triunfar, pesa más a este nivel”, dijo González a EL VOCERO en medio del caluroso recibimiento que vivieron ayer los medallistas de oro de los Juegos Panamericanos de Lima 2019 en el aeropuerto Luis Muñoz Marín.
González entró a la boleta por primera vez en 2011. En ese entonces obtuvo un 5.2 por ciento que le permitió reaparecer al año siguiente ante la consideración de los escritores del béisbol. Sin embargo, fue el último al conseguir un 4.0 por ciento, quedándose por debajo del cinco por ciento mínimo para continuar siendo elegible.
El puertorriqueño podría ser considerado nuevamente en 2021 mediante el comité de Today’s Game. González se retiró bateando de por vida .295. Conectó 434 cuadrangulares y 1,936 imparables. Remolcó 1,404.
Entre tanto, aún celebra la conquista del oro en los pasados Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla 2018 y la recién histórica conquista de la primera medalla de oro en una justa continental. La última vez que el béisbol boricua obtuvo presea fue bronce en Mar de Plata 1995.
“En todo momento, creímos en nosotros mismos. Los muchachos dejaron el corazón. Lo logramos y le trajimos alegría al país”, mencionó González
“Los muchachos estaban puesto para estos. Ellos tenían el deseo de ganar y lo logramos”, puntualizó.



