(XIX)
Camilo Arriaga
El 30 de agosto de 1900, el Ing. Camilo Arriaga, Juan Sarabia, Antonio Díaz Soto y Gama y el profesor Librado Rivera, publicaron un manifiesto: “Invitación al Partido Liberal” y así, se inauguró el 5 de febrero de 1901 en San Luis Potosí el Primer Congreso Liberal Mexicano en el Teatro de la Paz, con delegados de varias regiones del país.
En este primer congreso se analizaron las condiciones políticas del país; surgieron grupos de luchadores de ideas socialistas, algunos como los Hermanos Flores Magón, conectados a los intereses de los obreros.
Arriaga y el Partido Liberal.
Camilo Arriaga se decidió convertir al club Liberal “Ponciano Arriaga” donde fungió como dirigente y organizador nacional, quedando al frente de la lucha.
El 24 de enero de 1902 se efectúo en la casa de Arriaga, una reunión preparatoria del Segundo Congreso de los Clubes Liberales, pero fue disuelta por Heriberto Barrón, subordinado del general Bernardo Reyes, gobernador de Nuevo León y adicto al Régimen Porfirista.
Camilo Arriaga fue salvado por su amigo Carlos Uranga, de morir en esta agresión. Los ahí reunidos fueron trasladados a la penitenciaria del estado.
Arriaga fue liberado en 1903, por lo que se trasladó a la Ciudad de México junto con el Club Liberal Ponciano Arriaga.
Luchador incansable participó activamente en el cumplimiento de las leyes y el libre ejercicio de los derechos políticos del pueblo. En 1887 fue diputado del Congreso en San Luis Potosí y diputado federal en 1890.
Durante el Porfiriato defendió las Leyes de Reforma y se opuso enérgicamente a la intervención de la iglesia en las actividades políticas del país.
Fue acusado de sedición y encarcelado en 1902 saliendo libre en 1903. Viajó a Estados Unidos, aceptando la invitación de los Hermanos Flores Magón para colaborar en el periódico «Regeneración». En 1908 regresa a México y es aprendido.
Durante el régimen del presidente Victoriano Huerta se exilió en Estados Unidos de Norteamérica, de donde regresó en 1920.
En los últimos años de su vida se dedicó al periodismo escribiendo en el «Demófilo» y en el «Heraldo de México». Muere en la ciudad de México en 1945.
La prensa, Magón y la revolución
Otros periódicos opositores al régimen de Porfirio Díaz fueron El padre del Ahuizote y el Nieto del Ahuizote (1903), El Colmillo Público (1904), Revolución /1907-1908), editado en los Ángeles, California, pero distribuido en la República Mexicana.
También circularon Punto Rojo (1909-1910) que publicaba Práxedis G. Guerrero en El Paso Texas; Regeneración que a partir de 1901 apareció en los Ángeles y el circulo profusamente en México hasta el año siguiente y continuó publicándose hasta 1918.
Esos periódicos oposicionistas fueron acompañados por decenas de publicaciones locales en su lucha contra la dictadura porfirista.
Se tuvo el antecedente de que la prensa apoyó desde un principio al gobierno porfirista, y así muchos actos anómalos fueron cubiertos, ésta hizo creer al pueblo que las cosas marchaban excelentemente bien, sin serlo.
Todos los errores de la administración no se sabían porque la prensa las solapaba gracias a las dádivas que recibía.
A todo esto, se suman la permeabilidad de las ideas anarquistas de Ricardo Flores Magón, que desde 1892 se sabe de ellas por la participación de éste en unión de sus hermanos Jesús y Enrique en las manifestaciones estudiantiles.
Aunque Ricardo se vio obligado a emigrar a los EU con motivo de las medidas represivas que adoptó el gobierno porfirista, desde esa trinchera siguió con su lucha contra Díaz.
Ricardo Flores Magón
Ricardo Flores Magón fue un político, periodista y dramaturgo que, en 1900, junto con su hermano Jesús, fundó el periódico jurídico Regeneración, un medio independiente desde donde criticaba la corrupción del sistema judicial del régimen dictatorial de Porfirio Díaz, causando así su encarcelamiento.
En 1901 asistió al Primer Congreso de Clubes Liberales en la ciudad de San Luis Potosí, en el cual atacó con rudeza el gobierno de Díaz. En consecuencia, el periódico fue suprimido y Ricardo Flores Magón nuevamente encarcelado.
En 1902 toma a su cargo la publicación del periódico de sátira antiporfirista El hijo de El Ahuizote en el que colabora José Guadalupe Posada realizando agudas caricaturas cargadas de certeras críticas contra el régimen de Díaz.
El 5 de febrero de 1903 colocan en el balcón de las oficinas del periódico un gran crespo negro en señal de luto y la frase «La Constitución ha muerto» refiriéndose a la Constitución de 1857, promulgada también un 5 de febrero. Ricardo Flores Magón fue aprehendido una vez más y cuando fue liberado, se exilió en Estados Unidos en 1904.
Exiliado en Estados Unidos vuelve a publicar el periódico Regeneración y en 1905 participa en la constitución de la Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano. El 1º de julio de 1906 preside la fundación del Partido Liberal Mexicano, junto con Juan Sarabia, Antonio I. Villarreal, Librado Rivera, Manuel Sarabia, Rosalío Bustamante y Enrique Flores Magón.
Entre los postulados del nuevo partido había ideas muy revolucionarias para aquella época, tales como la supresión de la reelección, la supresión de la pena de muerte para presos políticos y comunes, la obligatoriedad de la enseñanza elemental hasta los 14 años, el establecimiento de un salario mínimo, la expropiación de latifundios y tierras ociosas, así como la regulación y reducción de las jornadas de trabajo.
A principios de 1908 estando preso se entrevista con el periodista John Kenneth Turner, quien se ve motivado a realizar un viaje a México con el ánimo de constatar la situación social que Flores Magón le describía. Durante este periodo entabla relación con María Talavera Broussé, quien sería en adelante su compañera sentimental.
Francisco I. Madero, quien encabezó el levantamiento antireeleccionista en 1910, lo invitó a adherirse al Plan de San Luis para derrocar a Porfirio Díaz, sin embargo, Ricardo Flores Magón rechazó el ofrecimiento por considerar que la causa encabezada por Madero era una rebelión burguesa carente de propuestas sociales.
Para Flores Magón la revolución política de Madero era insuficiente. Consideraba que ésta debería impulsarse junto con una revolución económica, y que era necesaria la abolición del Estado y la propiedad privada. En los años siguientes tuvo contacto con los revolucionarios Francisco Villa y Emiliano Zapata sin aliarse con ellos.



