(XVII)
Por Jesús Alberto Rubio
Renacimiento literario: María del Carmen Ruiz Castañeda señala en su obra ya citada en capítulos anteriores que para 1868 volvió a despertarse en México la inquietud política, observándose un importante renacimiento literario íntimamente relacionado con el desarrollo de la prensa.
“Se establecían periódicos, se formaban sociedades literarias y se celebraban sesiones en las que se leían poesías, artículos en prosa y discursos, ante un público entusiasta”.
Fue así como en ese nuevo contexto nacieron Revista Universal, El Recopilador, Ilustración Espírita, La Gaceta de Policía redactada por Guillermo Prieto, Ignacio Ramírez, e Ignacio Manuel Altamirano; La Guirnalda, El Semanario y La Vida en México.
En Veracruz aparecieron ese mismo año El Observador y El Pensamiento de Veracruz de Justo Sierra y Manuel Díaz Mirón; En Guadalajara surgieron La Chispa, El Solimán, El Entretacto, La Carcoma, La Civilización y la Idea Progresista, entre otros periódicos también de importancia tanto en Jalisco como en Puebla y otras entidades del país.
De todos ellos, la revista El Renacimiento fundada en 1869 por Altamirano y Manuel Peredo, afloraba la gran sensibilidad literaria, convirtiéndose en, según don Carlos González Peña, en “no sólo un vehículo de la actividad literaria que resurge, sino también un índice espiritual de la época”.
Fue el 18 de julio de 1872 cuando el mundo lamentó el fallecimiento del Benemérito don Benito Juárez.
Por ministerio de ley, se elevó a la presidencia a Sebastián Lerdo de Tejada, quien presidía la suprema Corte de Justicia.
En esos días circulaban en México los periódicos La Bandera de Juárez, El Defensor Católico, opositor al régimen, La Democracia, El Espanto, La Sombra de Guerrero, El Voto del Pueblo, entre otros no menos importantes.
El 6 de febrero de 1874 aparece por vez primera El Ahuizote, también de oposición a Lerdo de Tejada y que tendrá de vida tan sólo dos años. Fue un semanario donde redactaron los generales Vicente Riva Palacio y Juan N. Mirafuentes, así como el licenciado Luis G. de la Sierra.
Ya estaba cerca la rebelión del general Porfirio Díaz contra Lerdo de Tejada a través de su Plan de Tuxtepec (10 de enero de 1876), curiosamente enarbolando la “No Reelección”.
El triunfo del Plan de Tuxtepec llevó a la presidencia interina a don José María Iglesias y más tarde, como candidato único Díaz asume la presidencia el 5 de mayo de 1877. Su política se encaminó a la centralización del poder económico, político y militar.
Anselmo de la Portilla
El escritor e historiador Adolfo Hernández Muñoz, cita en su obra “Apuntes sobre el periodismo heroico en México” que en esta época don Anselmo de la Portilla jugó un papel relevante en la historia del periodismo y la literatura mexicana:
Fue un español quien había fundado en 1867 el periódico La Iberia en 1867, cuyo formato en folletín se publicó “su celebradísima” biblioteca histórica, en la que aparecieron obras antiguas, inéditas o muy raras, de capital importancia para la historia nacional.
De la Portilla cultivó la poesía, la novela, la historia y la crítica literaria. Fue intelectual distinguido que trabajó con denuedo por el acercamiento entre México y España.
Así se logró la Academia Mexicana de la Lengua, que surge en 1875. Este acontecimiento marca la importancia del idioma como puente de unión entre dos realidades: España, por un lado, y 16 naciones americanas, por el otro.
Apoyo al periodismo, pero…
La década de los años 1880 fue prolijo para la prensa, la que cobra inusitado auge, rodeado de mucha polémica y con un periodismo de oposición y combativo, gozando de la “buena voluntad” del general Díaz en su primer periodo de gobierno.
Sin embargo, esto iba a cambiar, especialmente por el papel ideológico liberal de oposición, lejos del acartonado papel burocrático del periodismo conservador y financiado por el régimen porfirista, primero de Díaz, luego de Manuel González… y de nuevo Díaz.
En 1880 aparecen La Reforma (1880), fundado por Filomeno Mata como prensa liberal sin “divorciarse” del gobierno; El Nacional, de Gonzalo A. Estava; La Voz de México (desde 1870); El Tiempo, la Prensa (1883) de José María Viril.
Hernández Muñoz, agrega:
En 1892, en El Diario del Hogar, un periodista valiente que ha conocido muchas veces la cárcel -más de 30- Filomeno Mata, dirige su Carta abierta sin contestación al presidente de la República, señalando la injusticia del encarcelamiento de Daniel Cabrera, director de El hijo del Ahuizote en tanto que persistía la tolerancia para la actividad periodística conservadora.
Amado Nervo
En 1895 Amado Nervo, el inmortal poeta nayarita, fundó con Jesús E. Valenzuela la Revista Moderna que seguía los pasos de la anterior El Renacimiento; años antes, con Carlos Díaz Dufoo el gran escritor y periodista Manuel Gutiérrez Nájera -El Duque Job- funda Revista Azul que completa una tercia felicísima en las revistas nacionales.
Es Gutiérrez Nájera brillantísimo escritor, periodista y poeta. Por esos años descollaban también el poeta genial y tormentoso Salvador Díaz Mirón, el “reformador de la lírica” José Juan Tablada y “el último poeta del movimiento modernista” Enrique González Martínez. También López Velarde aportaba su genio a la poesía nacional.
El Monitor Republicano tuvo a un distinguido colaborador en Justo Sierra en sus célebres Conversaciones del Domingo. Además son recordados sus Cuentos románticos.
En el periodismo destacó, también, el “poeta del hogar” Juan de Dios Peza, de extensa bibliografía a finales del siglo pasado.
En 1896 El Monitor Republicano, bravo paladín de tantos sucesos que tienen como constante la libertad, deja de aparecer en pleno dominio porfirista.
Vicente García Torres, su director, decía en su nota final: “La mordaza impuesta a la prensa agota mis esfuerzos, me asfixia. No existiendo el Partido Liberal, son unos cuantos hombres los que conservan su fe política”.
Por esos años, desparece también El Siglo XIX acaudillado, a la sazón, por el polémico Francisco Bulnes.
Cabe advertir que Porfirio Díaz favoreció con subsidios a El Imparcial, que apareció en 1896, cuando fenecieron El Siglo XIX y el Monitor Republicano.
Órganos gobiernistas fueron El Universal, El Globo y el Combate.



