En la recta final de los II Juegos Panamericanos Junior ASU 2025, las delegaciones visitantes dejaron una valiosa mirada sobre Paraguay y su gente como anfitriones de este evento deportivo internacional.
El guaraní despertó especial curiosidad en todas las delegaciones de atletas. Esta lengua autóctona hablada por la mayoría de los locales, su hace presente en frases espontáneas, entrelazándose de manera particular con el español y generando una fusión única para los oídos de los visitantes.
La gastronomía paraguaya, por supuesto, no pasó desapercibida: la famosa sopa paraguaya, considerada la única “sopa sólida” del mundo, y la calidad de la carne vacuna se llevaron múltiples elogios entre atletas y delegaciones.
Pero lo más celebrado, sin duda, fue la apertura y calidez de la gente. Los buenos tratos, la vocación por ayudar, la energía de los voluntarios y la amabilidad del público —incluso de quienes saludaban en las calles— dejaron huella en los visitantes. El entusiasmo por mostrar su país y demostrar que son excelentes anfitriones se hizo sentir en cada rincón.
Todo esto, sumado a la emoción que despiertan los juegos, no cabe duda de que más de un deportista regresará a casa diciendo con una sonrisa: “Rohayhu (amo) Paraguay”.
Escrito por Axel Torres



