‘Esta es una medalla que le abre la puerta al deporte panameño, porque estamos entrenando en condiciones no adecuadas y aun así sacamos el resultado, este es un mensaje para los demás deportistas que sí se puede’, expresó visiblemente emocionado.
Alvis Almendra
Almendra, plata en los pasados juegos de Toronto 2015, Canadá, sacó el extra de los grandes gladiadores para pese a su lesión cervical y a no contar con todas las condiciones necesarias durante su preparación, superar dos a uno al colombiano Carlos Muñoz en repechaje en los 87 kilogramos.
‘Fue un trabajo silencioso, muy fuerte, con las condiciones inadecuadas, pero a conciencia’, dijo a la prensa el joven luchador, quien tuvo que improvisar un área de entrenamiento detrás del mercado de su natal Santiago de Veraguas, en el centro del país, por no contar con el gimnasio Eduardo Campbell.
A pesar de los inconvenientes, Almendra impuso su estirpe gracias al apoyo de sus familiares y entrenador para llegar a Lima en óptimas condiciones y repetir su actuación de Toronto, al subir al podio de premiación en un claro mensaje a los jóvenes de que cuando se quiere, se puede.
‘He pasado por muchas lesiones y con mucha fe pude prepararme para venir a Lima; esta medalla es para mi mamá, es una medalla para Panamá’, dijo el miembro de la Policía Nacional, quien en el pasado torneo regional también fue el primer medallista de la nación centroamericana.
Para algunos expertos, el bronce de Almendra es una bocanada de aire para la delegación istmeña, que sentía la presión por lograr un podio en Lima.
Según datos históricos, las únicas medallas doradas ganadas por Panamá en Juegos Panamericanos cuelgan sobre los cuellos de los pesistas Carlos Chávez (México, 1955) e Idelfonso Lee (Cali, 1971), así como del saltador de longitud Irving Saladino (Río de Janeiro, 2007), único campeón olímpico del Istmo.


Alvis Almendra
