De ganar, los discípulos del manager cubano Germán Mesa habrán propiciado un triple empate, con idéntico balance de cuatro victorias y cuatro derrotas entre los tres protagonistas de la antesala de la Serie Final.

Desde que se vieron al borde del abismo con cuatro derrotas los sureños llevan dos triunfos al hilo y este lunes se juegan la temporada en al menos nueve innings.
De ganar, los discípulos del manager cubano Germán Mesa habrán propiciado un triple empate, con idéntico balance de cuatro victorias y cuatro derrotas entre los tres protagonistas de la antesala de la Serie Final.
Entonces serán necesarios dos juegos extras en escenario neutral, el Estadio Nacional, de Managua.
Para que postemporada llegara a este clímax, los Gigantes apalearon 11-3 este domingo y como visitantes a los Leones de León.
Los Gigantes desataron ataque de 16 imparables, liderado por Wuillians Vásquez, que bateó de 4-3 y anotó tres carreras, y el dominicano Pedro Ciriaco lo secundó con par de imparables en cuatro turnos de 4-2 y tres anotaciones producidas.
Jugando en calidad de visitantes, los sureños le entraron por los ojos al pitcheo de la novena que defiende la corona, al extremo de lograr ventaja demoledora de 10-0 a la altura del cuarto inning, contra cuatro de los siete tiradores usados por el timonel leonés Sandor Guido.
Mesa le encargó la apertura al dominicano Carlos Sanó, cuyo descontrol solo le permitió caminar 3.1 entradas, a pesar de semejante ventaja, tras regalar siete boletos.
En su lugar escaló la colina Jorge Bucardo, quien lanzó el resto del juego al ritmo de tres hits y una carrera sucia para sumar la victoria a su hoja de servicios.
La defensa de Rivas, con cinco jugadas de doble matanzas a su haber, fue otro factor de triunfo.
Con el ánimo por las nubes tras dos victorias al hilo que los han metido en la pelea, los Gigantes reciben este lunes a los Tigres de Chinandega en el último programa del todos contra todos semifinal.



