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Florentino: El negocio por encima del sentimiento

Guste o no, lo que Florentino Pérez ha hecho en el Real Madrid le catapulta a ser el único presidente en la historia que puede competir de tú a tú con el mismísimo Santiago Bernabéu en la lucha del mejor mandatario de la historia blanca.

Florentino Pérez cumple su segundo mandato en el Real Madrid. Ilustración ESPN Digital

Dicen de él que es más importante que el propio presidente del Gobierno de España, que maneja las relaciones como nadie y que tiene un toque especial para lidiar con personas de cualquier sector distinto al suyo.

Guste o no, lo que Florentino Pérez ha hecho en el Real Madrid le catapulta a ser el único presidente en la historia que puede competir de tú a tú con el mismísimo Santiago Bernabéu en la lucha del mejor mandatario de la historia blanca.

Sin embargo, para conocer la figura del Florentino presidente, es imprescindible bucear en su perfil de empresario. Desde sus inicios como ingeniero de caminos, el mundo de los negocios describe a Florentino como el hombre «más listo» de todo el panorama empresarial español.

Así le describe el que, hasta hace pocos años, era uno de sus principales competidores. Porque Florentino es así, desde ACS, su empresa matriz, ha ido tejiendo un imperio que abarca empresas del sector de la construcción para ir creciendo sin ningún tipo de techo.

De hecho, es conocida en ese mundillo la denominada «enmienda Florentino» que describe al presidente a la perfección. Se trata de una táctica gracias a la cual se hace con el control de las empresas y que consiste en comprar entre el 10 y el 20% del accionariado de la misma para, una vez dentro, ir creciendo en el mismo y hacerse con el control de la misma a medio plazo. Así obró con Abertis, Dragados, Fenosa y varias empresas más.

Gracias a esa inteligencia, Florentino se dio cuenta que también podía aplicar sus conocimientos empresariales al mundo del fútbol. Y más en concreto al Real Madrid, el club de su corazón.

Tras un intento frustrado en las elecciones de 1995 que finalmente ganó Ramón Mendoza, Florentino volvió a la carga y se convirtió en presidente en el año 2000 gracias al fichaje de Luis Figo. Aquel hecho supuso un algo histórico: Florentino Pérez le «robaba» su principal estrella al Barça y se convertía en presidente para cambiar la historia del club blanco.

Empezaba la era de los Galácticos, que le sirvió a Florentino, al igual que la derrota en las elecciones de 1995, para no cometer más errores. Y es que en su primera etapa llegaron, además del propio Figo, David Beckham, Ronaldo Nazario y Zinedine Zidane.

Pero los nombres no pudieron con los títulos y lo que empezó como un sueño dorado se acabó convirtiendo en una pesadilla que llevaría al presidente a presentar su dimisión el 26 de febrero de 2006. El madrileño, harto de los caprichos de sus estrellas, dijo basta y se tomó unos años de descanso.

La inversión en los Galácticos fue muy fuerte. Figo costó 60 millones de euros, Zidane 74, Ronaldo 45 y Beckham 35. Comparando con los precios actuales no parece mucho, pero para la época fueron desembolsos muy importantes que se tradujeron en mucho glamour y poco fútbol.

Por ese motivo, en el año 2009 Florentino Pérez vuelve al Real Madrid en su segunda etapa. La forma sería parecida, porque volvieron los grandes nombres; pero el fondo fue distinto, ya que llegaron los títulos y un comportamiento estricto respecto a las estrellas.

La segunda etapa de Pérez sigue hasta estos días con la misma consigna: el club por encima de los jugadores. Y siempre ha sido así. Desde Raúl hasta Iker Casillas, pasando por Cristiano Ronaldo o el reciente caso de Sergio Ramos: «El presidente aprendió en su primera etapa ciertas cosas que, ahora, controla a la perfección, y eso se demuestra en el día a día», comenta un trabajador del Real Madrid a ESPN.

Y es que Florentino ha impuesto varias reglas internas que nadie se puede saltar. La última, y más polémica, fue la no renovación de Ramos. El excapitán blanco se empeñó en querer renovar por dos temporadas, mientras que Florentino siempre le remitía a la regla que aplica a todos los jugadores mayores de treinta años: renovación año a año. Así pasó con Modric o Benzema. Y Ramos, que pensó que Florentino haría una excepción, juega ahora en el PSG.

Con Cristiano pasó lo mismo. El portugués echó un pulso al presidente para renovar de forma casi vitalicia por el club blanco a cambio de ciertas exigencias internas.

El presidente Pérez, que admitía que sin Cristiano el equipo sufriría, no transigió y Ronaldo juega ahora en la Juventus de Turín. Porque Florentino, con las últimas cuatro Champions League ganadas, ya no le apremian ni los títulos ni la gloria: quiere construir un club desde la tranquilidad que siga siendo la bandera del fútbol moderno.

Esa, además, es la causa principal del empecinamiento del mandatario madridista en liderar la famosa Superliga europea. Cree Pérez que es necesario un cambio en los formatos de las ligas nacionales, así como también en la Champions League, además de querer cambiar el actual modelo de ingresos por derechos televisivos y de marketing. ¿Por qué esa tozudez que ha provocado que el club se enemiste con la UEFA? Porque, según Florentino, el club ya abrió el camino de la antigua Copa de Europa en su día, y quiere hacer lo propio de cara al futuro: el club por encima de todo.

Así es Florentino Pérez: un madrileño y madridista que, tras invertir en su primera empresa 1,000 de las antiguas pesetas (unos 6 euros actuales, aproximadamente), se convirtió en uno de los líderes mundiales de la construcción con ACS. Un hombre que ha tropezado, pero que siempre aprende de sus (pocos) errores para hacer que sus proyectos sean referencias mundiales.

Via: ESPN.com

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