El suizo buscará su noveno título en el grande británico tras vencer al balear (7-6, 1-6, 6-3 y 6-4)
Federer celebra la victoria. REUTERS
DANIEL GÓMEZ
Este viernes, ambos volvieron a verse las caras, aunque en esta ocasión se citaron en la casa del suizo. 11 años después de su último choque en Wimbledon, Federer hizo valer su condición de local y batió a Nadal, citándose en la final con Novak Djokovic (7-6, 1-6, 6-3 y 6-4).
Pero en el segundo set la cosa cambió. Tras levantar dos bolas de break, Nadal rompió el saque de Federer en el cuarto juego y activó el modo rodillo. Ni una opción dio de levantar el parcial al suizo, que pareció dejarse ir pensando y guardar fuerzas para lo que quedaba por delante.
Y las sacó en el siguiente parcial. Rompió en el cuarto juego, sofocó la intentona de Nadal de conseguir el contrabreak levantando un 15-40 y metió la directa con un saque que volvió a funcionar. El suizo no dio más opciones de quebrar y cerró el set con un autoritario juego en blanco.
Olía la sangre Federer, que siguió apretando y volvió a quebrar recién iniciado el cuarto set. El suizo, crecido en su jardín, flotaba en la pista y llegaba a casi todas las bolas que mandaba Nadal como si volviera a tener 20 años.
Aprovechó su momento, supo aguantar las acometidas del balear y selló su presencia en la final, en la solo el número uno le separa de su novena corona.
Vía: El País




