Por Franklin Fernandez
En béisbol, como en todos los deportes profesionales existen estadísticas para evaluar el desempeño ofensivo y defensivo de sus protagonistas. En esta ocasión nos enfocaremos en algunas fallas de métricas ofensivas.
Promedio de bateo (AVG).
Por largo tiempo, el promedio de bateo fue considerado como la principal herramienta para medir la calidad de los bateadores y su contribución ofensiva al juego y, aunque sigue siendo útil, no es la forma más justa de determinar el valor ofensivo de un bateador.
Es preciso hacerse la siguiente pregunta, ¿Por qué no lo es? El promedio de bateo (AVG.), solo toma en cuenta los hits como único aporte ofensivo e ignora otras formas de llegar a base, como son pelotazos (HBP) y bases por bolas (BB), que, en simples términos, es el objetivo de cualquier bateador para así poder darle a su equipo mayor número de oportunidades de anotar carreras.
Otro aspecto a tomar en cuenta, es que el promedio de bateo mide a todos los hits de la misma manera; es decir, que para éste es lo mismo un sencillo, un doble, un triple y un home run. Esto es injusto, pues mientras más bases con un batazo alcance un jugador, mayor es la oportunidad de producir carreras para su equipo.
OBP (On-Base Percentage).
El porcentaje de embasarse (OBP.), es una mejor herramienta de cuantificar el aporte ofensivo de un jugador, ya que éste, no solo toma en cuenta la cantidad de hits conectados por un bateador, si no también otras formas de llegar a base, como son bases por bolas (BB) y pelotazos (HBP); el OBP. incorpora las diferentes formas de llegar a base, mientras que el AVG. omite todo lo que no sea hits.
El OBP. mide qué tantas veces un bateador evita hacerse out, lo cual es sumamente importante, pues mientras más corredores lleguen a base, mayor es la probabilidad de anotar carreras, por ende, su equipo tendrá más oportunidades de triunfos.
El OBP intenta corregir uno de los errores del AVG. al incluir otras posibilidades de llegar a base; de manera, que es una mejor herramienta para evaluar la contribución ofensiva de un bateador, pero también tiene sus deficiencias, ya que al igual que el promedio de bateo, el OBP asume que todos los hits fueron creados de la misma manera y tienen el mismo valor ofensivo.
Slugging (SLG).
Este trata de corregir el otro error que encontramos en el promedio de bateo y que, el OBP heredó, al asignar diferentes valores a cada tipo de hit. Por ejemplo, para el slugging (SLG), un doble vale dos veces lo que vale un sencillo, un triple tres veces lo que vale un sencillo y un HR cuatro veces lo que vale un sencillo. Pero en realidad, esto no es del todo correcto ya que un doble no siempre será dos veces más valioso que un sencillo en términos de probabilidad de anotar carreras o como lo dicen en inglés, “run expectancy”.
OPS (On-Base Plus Slugging).
Sobre éste, no abundaré mucho, ya que es una estadística que mide el rendimiento ofensivo de un jugador sumando su porcentaje de embasado (OBP) y su porcentaje de slugging (SLG), por ende, hereda sus mismas falencias.
wOBA (Weighted On-Base Average).
El wOBA, en español “Promedio Ponderado de Embasamiento”, es considerada la mejor y más precisa herramienta para evaluar la ofensiva de los jugadores, ya que cuantifica el aporte ofensivo de un jugador al asignarle un valor a cada evento ofensivo según su valor para anotar carreras.
Podríamos concluir que, en cierto sentido, El wOBA, combina los componentes de AVG, OBP, SLG y OPS, en una sola estadística que nos provee la verdadera contribución ofensiva del jugador.



