Claudio Rodríguez Otero
Hiroshima, Japón. – Hace poco tuvimos la oportunidad de conversar en el Estadio Mazda de Hiroshima con el jardinero dominicano de los Carpas de Hiroshima Sandro Fabián, quien tuvo la gentileza de contarnos cómo ha sido hasta ahora su experiencia jugando en la NPB.
Fabián ha tenido un gran debut esta temporada en la NPB
Lo que más le ha sorprendido es ver cómo sus compañeros de equipo se sacrifican por el club sin que haya que pedírselos y cómo el estadio se llena en todos los juegos del conjunto, como si estuvieran jugando una serie de postemporada en cada encuentro.
La clave de su éxito ha sido aprender a relajarse sobre la caja de bateo y disfrutar el juego, está muy agradecido por lo mucho que su intérprete lo ha ayudado a adaptarse a Japón y lo que más le gusta de la comida local es la carne y los fideos (Ramen).
Antes que nada, felicidades por este gran inicio de carrera que has tenido en Japón. Fuiste seleccionado como Jugador Más Valioso del mes de junio en la Liga Central, vas a participar en la Serie de las Estrellas y estuviste líder bate del circuito como por dos meses. ¿Cómo te sientes en este momento? ¿Qué tal ha sido hasta ahora tu experiencia jugando en el béisbol japonés?
Maravillosa. Estoy muy contento con los resultados que he obtenido hasta ahora. Creo que son fruto del trabajo y el esfuerzo que he venido realizando. Al principio, tenía un poquito de ansiedad por saber cómo era todo por acá, pero verdaderamente hasta ahora me he sentido muy bien, muy satisfecho con el equipo y mis compañeros. Desde que llegué, me han acogido de una forma fantástica y creo que eso ha sido parte también del buen resultado que he tenido. Estamos muy familiarizados todos y nos la llevamos muy bien y eso ha sido clave para mí.
¿Cómo surgió la oportunidad de venir a jugar a Japón?
Bueno, el año pasado, después de completar mi temporada con los Rangers de Texas, el equipo de Hiroshima contactó a mi agente con una propuesta. Luego nos reunimos, conversamos y entendimos que era una buena decisión venir para acá y desde ese momento ha sido muy gratificante todo.
¿Qué es lo más interesante que has aprendido en estos meses que tienes ya en el béisbol japonés?
Yo te diría que una de las cosas más importantes es el juego pequeño que ellos juegan, pero sobre todo que aquí el pelotero japonés se sacrifica por el otro. Es decir, en una situación de toque de bola, el pelotero japonés inmediatamente toca la pelota. No hay que darle seña ni convencerlo de que lo haga, él lo hace solo. Nosotros tendemos a querer hacerlo todo nosotros mismos porque estamos acostumbrados al juego grande, pero ellos no, ellos aquí juegan la pelota pequeña y se sacrifican el uno por el otro y eso a mí me ha impresionado bastante.
Tu rendimiento en la pretemporada no fue el mejor, pero después de que comenzó la campaña regular comenzaste a batear muy bien. ¿Cuál fue la clave de ese éxito?
Honestamente, mi rendimiento en la pretemporada no fue bueno. Muchas cosas me estaban pasando por la mente en ese momento. Era una experiencia nueva, estaba en un equipo al que no conocía y no sabía lo que ellos esperaban de mí. En una situación como esa uno mismo se mete presión. Uno piensa que está obligado a hacer esto o lo otro y al final todo eso juega en contra de uno. Ya hacia finales de marzo fue que pensé que la temporada regular ya estaba por empezar y que debía relajarme y jugar el juego como yo lo sé jugar, porque al final, ¿qué puede pasar? Pase lo que pase, estará fuera de mi control. Así fue cómo cambié mi actitud, decidí disfrutar el juego, no meterme presión y preocuparme sólo por las cosas que yo mismo pueda controlar y hasta ahora todo me ha salido muy bien.
¿Qué tanto te ha ayudado la oportunidad de compartir esta experiencia de jugar en Japón con dos de tus compatriotas, Elehuris Montero y Johan Domínguez?
Yo te diría que bastante. Yo siempre digo que el desempeño de uno en el juego empieza desde el club. Si tu te sientes cómodo con tus compañeros de equipo, entonces también te sientes cómodo sobre el terreno de juego. Yo siempre hablo con Montero y con Feliciano, nuestro intérprete, que nos ha ayudado mucho a adaptarnos, dándonos consejos y explicándonos cómo es la dinámica aquí en Japón. Eso nos ha ayudado a sobrellevar todo y hacer las cosas bien. Yo no me quiero ni imaginar a un pelotero que llegue aquí solo, sin nadie que lo ayude. Creo que sería muy difícil para él adaptarse. A nosotros se nos ha hecho mucho más fácil, porque tenemos compañía y sobre todo porque contamos con Feliciano, que ya es un hombre con bastante experiencia aquí, que sabe cómo se manejan las cosas y cómo evitar que nos metamos en problemas. Eso nos ha ayudado mucho a adaptarnos bien y tener un buen rendimiento sobre el campo.
Este equipo de Hiroshima cuenta con jugadores excepcionales. ¿Cuál de tus compañeros te ha impresionado más?
Yo personalmente me llevo muy bien con todos y creo que tenemos una relación muy especial. Yo te diría que cada uno de mis compañeros tiene su fuerte, su cualidad única. Si tú te fijas, podemos ver algún pelotero que quizás no sea el más fuerte al bate, pero te corre y te juega una defensa increíble. Si vemos a los lanzadores, quizás no te lanzan a 100 millas por hora, pero igual lanzan duro, son inteligentes y saben cómo enfrentar a los bateadores rivales. No te puedo mencionar un pelotero específico, porque de cada uno yo te puedo decir algo excepcional. Todos tienen una cualidad maravillosa.
¿Qué tal te sientes jugando en el Estadio Mazda de Hiroshima, que es muy bonito y siempre tiene un gran ambiente?
Bueno, fíjate, cuando empezó la temporada, en la primera serie que jugamos en casa, yo me quedé sorprendido. Cuando vi todos esos fanáticos y el estadio lleno como si estuviéramos en un playoff, de verdad es algo que no había visto nunca. De hecho, yo estaba nervioso y asustado, pero después poco a poco me fui acostumbrando a ver el estadio lleno todos los días. Es una experiencia maravillosa, por su puesto.
Para finalizar, ¿qué te parece Japón como país? ¿Te gusta su cultura y su comida?
Sí, mucho. Al principio yo estaba hablando con Montero, ya que estábamos asustados con la comida porque no sabíamos qué íbamos a comer, pero después de que llegamos nos dimos cuenta que no teníamos que preocuparnos. La comida aquí es muy sabrosa. La carne que hay aquí es la mejor que he probado. También me gusta mucho el Ramen, siempre lo como. Realmente me fascina la comida aquí el Japón.



