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Opinión

Estrellas del Béisbol: Joe DiMaggio, talentoso y suertudo

Se inició en el béisbol profesional con las “Seals” “Focas” de San Francisco, debutando como “parador en corto.”

Por Héctor Barrios Fernández

www.beisboldelosbarrios.com

Como ya estamos enterados, Joseph Paul “Joe” DiMaggio, su primer nombre fue, Giuseppe Paolo DiMaggio, conocido también como “Yankee Clipper y Joltin Joe,” descendiente de italianos, nacido en Martínez, California, el 25 de noviembre de 1914, muy cerquita de Oakland y San Francisco.

Fue jugador estrella de los Yankees de New York entre 1936 y 1951, con excepción de 1943, 1944 y 1945 por el servicio militar.

Hermano de los también jugadores de Ligas Mayores Vince y Dominic.

Se inició en el béisbol profesional con las “Seals” “Focas” de San Francisco, debutando como “parador en corto.”

Durante la temporada de 1933, tuvo una seguidilla de 61 juegos conectando de hit, esto sucedió entre el 27 de mayo al 25 de julio de su temporada de debut con las “Focas.”

Dicen que “el que es buen gallo en donde quiera canta,” pero también para cantar se requiere hacer buen uso del talento, disciplina y tal vez en ocasiones algo de “suerte.”

En Grandes Ligas, Joe, debutó el 3 de mayo de 1936, tuvo otra seguidilla de 56 juegos conectando de hit, la racha comenzó el 15 de mayo de 1941 y finalizó el 17 de julio del mismo año, debido a dos magníficas atrapadas del tercera base de Cleveland, Ken Keltner.

No sin antes lidiar con malestares físicos, largos viajes y grandes jugadas de los contrarios, DiMaggio dejó uno de los records más difíciles de romper, si no el que más.

Pues bien, el 17 de junio de 1941, Joe tuvo un “golpe de suerte” para continuar con su buena racha.

El cronista de ese juego diría más o menos así:

“Señoras y señores, amables aficionados, sean Ustedes bienvenidos al juego número 55 de la temporada para los Yankees de New York que esta tarde se enfrentarán a los visitantes Medias Blancas de Chicago, quienes saltarán al terreno de la siguiente forma: Bill Knickerbocker estará en la segunda base como primero en el orden; como segundo bat tendremos a Mike Creevich cubriendo el jardín central; Dario Lodigiani bateando de tercero en la esquina caliente; el cuarto tronco será Joe Kuhel en la primera base; Luke Appling quinto bat en las paradas cortas; Myril Hoag cubrirá el jardín izquierdo; Taffy Wright bateando de séptimo se encargará de patrullar en jardín derecho; octavo en el orden Mike Tresh recibirá los envíos del noveno bat y lanzador Johnny Rigney.

Por los de casa, los Yankees de New York, con record de 33 ganados 22 perdidos hasta el momento, saldrán de la siguiente forma:

Johnny Sturm en primera como primer bat; cubriendo la tercera base y segundo bat, Red Rolfe; en el jardín derecho Tommy Herrich tercero en el orden; el gran Joe DiMaggio, con una racha de 29 juegos consecutivos bateando de hit, estará como cuarto tolete cubriendo el amplio jardín central del estadio de los Yankees; Charlie Keller estará en el jardín izquierdo; Bill Dickey estará atrás del pentágono; Joe Gordon cubriendo la segunda base como séptimo bat;  octavo en el orden Phil Rizzuto en las paradas cortas y el lanzador Steve Peek bateará como noveno.”

La parte alta del primer episodio Steve Peek la retira en cuatro hombres, no sin antes dar base por bolas al Dario Lodigiani.

En la parte complementaria del primer inning los Yankees se van en 1, 2 y 3 ante Johnny Rigney.

Abriendo el segundo capítulo, Luke Appling recibe base por bolas, Myril Hoag conecta hit sencillo, avanzando Appling a segunda, Taffy Wright roletea al lanzador quien da al segunda base Joe Gordon para el primer out, quedando Wright en primera en jugada de selección o bola ocupada y Appling ancla en tercera, Mike Tresh es out del 6 al 3, anotando Appling mientras Wright llega al tercer cojín, Rigney sigue la fiesta con sencillo, anotando Wright desde tercera, Knickerbocker conecta elevado al izquierdo para el tercer out.

En el cierre por el equipo de casa se presenta al bat Joe DiMaggio quien busca ampliar su racha bateadora a 30 juegos, sin embargo es obligado a roletear al campo corto para el primer out, Charlie Keller y Bill Dickey son retirados sin problema para el segundo y tercer out.

Abriendo el tercero, Mike Kreevich queda fuera del 1 al 3, Lodigiani recibe base por bolas, pero Joe Kuhel roletea para doble matanza.

El turno de los de casa se abre, con sencillos de Gordon, Rizzuto y Sturm, se las arreglan para anotar dos veces, empatando el marcador.

En la alta del cuarto, los visitantes se van sin carrera a pesar de un hit sencillo de Taffy Wright.

En el cierre de la entrada, viene Joe DiMaggio al bat, busca pegar de hit y alargar la racha, conecta una fuerte línea que es atrapada por el jardinero derecho Taffy Wright, sin novedad se van Charlie Keller y Bill Dickey.

En el quinto de los Medias Blancas, éstos arman una escandalera con dos sencillos, dos bases por bolas y un lanzamiento descontrolado, anotan solamente una carrera, suficiente para tomar la delantera 3-2.

El quinto de los Yankees, Ben Chapman que bateó de emergente en el capítulo anterior, pasa a cubrir el jardín central por los “Patipálidos.”
Gordon, Rizzuto y Peek, son retirados en fila.

Lo mismo ocurre con Hoag, Wright y Tresh en el sexto de los de Chicago.

Los lanzadores están inspirados y también Johnny Rigney retira en orden a Sturm, Rolfe y Henrich.

En el inning de la suerte para los Medias Blancas, con tres hits, dos errores de los Yankees, un toque de sacrificio, que por cierto en ese tiempo eran muy comunes, los de Chicago atacan los lanzamientos de Steve Peek y Charlie Stanceu y anotan cuatro carrera para irse arriba 7-4.

Por algo el séptimo inning es conocido como el de la suerte.

Los Yankees vienen a su turno al bat y responden con tres carreras para acercarse 7-5.

El primero en presentarse al bat fue el cuarto en el orden de los “Mulos,” Joe DiMaggio que había fallado en sus dos primeras oportunidades y ahora se le presentaba la tercera, tenía una racha de 29 juegos en fila bateando de hit y las probabilidades se acortaban.

En este turno conecta una rola más que de rutina, de frente al parador en corto de los Medias Blancas, el siempre seguro Luke Appling, en el momento en el que Appling iba a tomar el roletazo, la pelota se encontró con la oportuna o inoportuna piedrita en el camino, según como Usted la vea, la pelota dio un bote brusco, se fue fuera del alcance de Luke y Joe se anotó el hit que alargó su racha a 30 juegos y ya sabemos que no paró hasta llegar a 56.

En la parte baja del octavo episodio, DiMaggio tuvo una oportunidad más al bat, pero fue dominado por Johnny Rigney en elevado al jardín derecho.

En ese turno los ex “Highlanders” anotaron dos carreras para empatar el encuentro.

En el noveno parte alta, los visitantes anotan una carrera y el juego se pone 8-7 a su favor.

Los del uniforme a rayas no hacen nada en su último turno al bat y pierden ese juego.

Pero el destino estaba trazado para Joe DiMaggio.

La racha continuó gracias a una piedrita, no en el zapato, ni en el riñón, sino en el terreno de juego.

Espero sus amables comentarios en: info@beisboldelosbarrios.com

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