La selección española femenina de balonmano comenzó su andadura en el Preolímpico de Torrevieja con una victoria convincente sobre la República Checa (21-31), un rival con el que tenía cuentas pendientes del pasado Campeonato del Mundo.
La derrota ante la selección checa en la segunda fase de grupos fue determinante para que España no alcanzara los cuartos de final del Mundial. Y esa espina, junto al deseo de estar en los Juegos Olímpicos de París 2024, encendió a las Guerreras.
Las de Ambros Martín, que en los días previos habían cerrado su clasificación para el Europeo con pleno de victorias, dominaron desde la defensa. Esa fortaleza atrás sofocó el ataque checo y permitió contragolpes fáciles que fueron alimentando la brecha.
España alcanzó el descanso con la victoria encarrilada (10-19) pero no aflojó hasta el final, pues en un torneo a tres partidos la diferencia de goles podría ser importante para resolver los primeros puestos: las dos primeras lograrán una cuota olímpica.
El próximo rival de las Guerreras será Argentina, en una segunda jornada que podría dejar decidido el futuro de las dos selecciones.
Via: olympics.com



