Auckland, 16 ago (EFE).- La selección española se despidió este miércoles de Auckland, y de Nueva Zelanda, en medio de la calurosa acogida de los aficionados antes de emprender rumbo a Sídney, donde disputará este domingo la final del Mundial de Australia y Nueva Zelanda.
La autora del tanto de la victoria regresó a los céspedes del Eden Park, esta vez vacío, y recreó su diana más importante hasta la fecha, mientras rememoraba la explosión de emociones que imperaba en aquel momento.
«En este momento estaba muy sola y era una situación inmejorable para poder pegar la puerta y, bueno, ha entrado y estoy que no me lo creo», dijo la defensa en un vídeo compartido este miércoles por la Federación española en sus redes sociales.
En el minuto 90 de un tenso encuentro frente a Suecia, Olga ha sido la responsable de poner el broche de oro a un triunfo en el que España se dejó todo en el campo para asegurar el pasaporte a la final de una Copa del Mundo femenina por primera vez en su historia.
Las jugadoras se despidieron de Nueva Zelanda, que ha sido su hogar desde el pasado 8 de julio, cuando aterrizaron en Auckland para dar inicio a su concentración en las antípodas, en medio de una masiva celebración.
La icónica victoria española fue acompañada por 43.217 espectadores, que tiñeron de rojo gran parte de las gradas del estadio Eden Park y manifestaban su apoyo a la selección con cánticos, olas y pancartas.
Asimismo, la emblemática Sky Tower, uno de los edificios más imponentes de la ciudad más poblada de Nueva Zelanda, se iluminó de rojo y amarillo -los colores de la bandera española- después de la rotunda conquista.
Por la tarde, la delegación española se desplazó a Sídney, donde tiene previsto empezar mañana su preparación para la cita decisiva del domingo, cuando se medirá en la gran final al ganador del duelo entre Inglaterra y la coanfitriona Australia, que jugarán este mismo miércoles por la segunda semifinal del campeonato. EFE
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