Beverly Ramos reconoció que la carrera de 10,000 metros en Barranquilla 2018 fue extrema, al igual que el maratón en Río 2016.
Por Yamnaira Muñiz Pérez
SAN JUAN, Puerto Rico.- Cuando se habla de calor, rápido se piensa en la temperatura que hace en el aire. Sin embargo, la humedad relativa – o la cantidad de vapor de agua – que está en nuestro ambiente también influye en esa temperatura corporal o ambiental elevada y superior a la normal.
Puerto Rico – por ser una Isla y un país tropical – tiene esa combinación de temperatura y humedad alto prácticamente todo el año, sobre todo entre los meses de junio a septiembre.
“Cada vez Puerto Rico es más caliente. Y ahora que estamos empezando a salir desde marzo (confinados por la pandemia del coronavirus) y todo el mundo quiere hacer ejercicio mientras estábamos en las casas con temperaturas de 83 a 84 grados, hay que tener mucho cuidado porque no hay adaptación al calor”, señaló Anita Brown, doctora en salud deportiva y directora de la Unidad de Fisiología del Ejercicio del Centro de Salud Deportiva y Ciencias del Ejercicio (Sadce) del Albergue Olímpico, de Salinas.
Los corredores, triatletas, nadadores y tenistas son los atletas más expuestos y los que se pudieran verse más afectados ante un alto índice de calor en la Isla, según detalló Brown en un conversatorio virtual organizado la semana pasada por el Comité Olímpico de Puerto Rico (Copur) junto al doctor y director de la Unidad de Servicios Primarios de Sadce, José J. Correa Carro, y la fondista olímpica Beverly Ramos.
De hecho, Correa Carro comentó que el ataque de calor es una de las causas más comunes en los atletas jóvenes.
“No tenemos mucha tolerancia a la alta temperatura en el cuerpo. Un ataque de calor o ‘heat stroke’ es muy grave y puede morir la persona. Un proceso antes de esto es el cansancio por calor. Es una etapa antes que pase 40.5 grados de temperatura. De 39 para arriba empieza a tener problemas. Es un problema serio. Si la persona no se enfría temprano, se puede morir”, advirtió el galeno.
Ramos – siempre expuesta a temperaturas calurosas durante sus entrenamientos – vivió algo similar hace dos años cuando se desplomó tras arribar a la meta en la carrera de los 10,000 metros de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla 2018 debido a la alta temperatura. También sufrió en el maratón de los Juegos Olímpicos de Río 2016.
“La carrera en Barranquilla fue bien extrema y la de Río de Janeiro también. Fue bien retante practicar ese recogido de botella para hidratarme y cómo enfriar el cuerpo para terminar con el mejor rendimiento posible sin morirnos. No tomar ese riesgo de que nos vaya a pasar algo. Los atletas hacemos hasta lo imposible por obtener una medalla hasta poner nuestra vida en riesgo. Y todas estas cosas son importantes para no llegar a esos límites”, expresó la múltiple medallista centroamericana.
Entonces, ¿cómo aliviar el calor mientras se entrena? Brown dio varias recomendaciones tanto para las personas que hacen deportes para recrearse como para los atletas de alto rendimiento.
Algunas de ellas son: entrenar antes de las 10:00 a.m. o después de las 4:00 p.m., usar ropa de colores claros e hidratarse con bebidas frías. Para los atletas elites, la galena recomienda que utilicen chalecos de enfriamiento en el que se insertan bolsas de hielo o tubos de gel congelados.
“Eso te mantiene frío por 10, 15 o 20 minutos y haces un precalentamiento del cuerpo antes de enfrentarte al calor”, afirmó Brown, quien dio una última sugerencia a la hora de enfriar el cuerpo desde adentro tomando líquido frío.
“Para saber cuánto tomar, debes tener esa prueba de cuánto sudas. Pero otra manera fácil de saber cuánto debes tomar es pesándote frecuentemente. Te pesas sin ropa antes de hacer ejercicio y te pesas cuando terminas el ejercicio. No debes perder más del 2% de tu peso corporal. Si estás perdiendo cuatro, cinco o seis libras de peso en una sesión de ejercicio de 45 a una hora, te estás deshidratando severamente. Perder dos libras de peso, está bastante bien”, apuntó.
Vía: elvocero.com



