Por Elwin Peña “El Súper Profe”
El robo de bases siempre fue una de las estadísticas más veneradas en el béisbol, sinónimo de velocidad, astucia y una muestra clara del talento natural de un corredor.
Sin embargo, en la actualidad, con las nuevas reglas que favorecen a los corredores, la cifra de robos ha dejado de ser un indicador prioritario a la hora de evaluar la velocidad o el impacto de un jugador en las bases.

Un ejemplo claro es Trevor Story, un corredor por debajo del promedio que no alcanzaba las 20 bases robadas desde 2021 y cuyo máximo histórico era 27 en 2019.
En 2025 sorprendió al estafarse 31 bases consecutivas antes de ser puesto out, estableciendo una marca en la Liga Americana al superar los 30 robos seguidos de Carl Crawford en 2009.
La marca absoluta de MLB sigue siendo 44 robos consecutivos sin ser atrapado, lograda por Vince Coleman, un especialista que no solo impuso esa racha, sino que desde 1985 hasta 1990 hiló seis temporadas seguidas con al menos 60 bases robadas, acumulando 752 en su carrera. De esas, 326 llegaron en sus primeras tres temporadas (1985-1987), donde superó la barrera de 100 en cada una.
Este logro de Story, aunque histórico, refleja la facilidad actual de la estadística más que un cambio en su propio perfil de velocidad. Basta recordar que jugadores como Juan Soto, cuyo tope era apenas 12 robos, en la actualidad suma 33.

Los robos en las últimas temporadas
En 2024, se produjeron 3,717 robos y 961 atrapados, con un éxito de 79.46%, cifras que dejaron un total de 24 jugadores con al menos 30 bases robadas, incluyendo tres que alcanzaron o superaron las 50:
• Elly de la Cruz (67, Reds)
• Shohei Ohtani (59, Dodgers)
• Brice Turang (50, Brewers)
En 2025, con unos 9 juegos restantes por equipo (y dos clubes con 10), la cifra es menor: 16 jugadores han robado 30 o más, encabezados por José Caballero (48, Mariners/Yankees) y Chandler Simpson (42, Rays). Caballero, incluso tras ser cambiado a mitad de temporada, se mantiene como líder.
A nivel histórico reciente, entre 2012 y 2023, Trea Turner dejó su huella con 41 robos consecutivos y, en 2023, se convirtió en el único jugador en terminar una temporada perfecto con 30-0 en intentos y atrapados con los Phillies.
Las ventajas del sistema actual
El nuevo béisbol ha favorecido como nunca antes al corredor: el reloj de pitcheo obliga al lanzador a ejecutar más rápido, mientras que el límite en la cantidad de virajes reduce la presión sobre el corredor. Estos factores combinados hacen que el robo de bases sea más fácil que nunca, disminuyendo el mérito relativo de cada intento exitoso.
Por eso, aunque marcas como la de Ohtani (50-50 en 2024) o la de Ronald Acuña Jr. (40-70 en 2023) son extraordinarias, lo son sobre todo por la combinación de poder y velocidad, no tanto por el volumen de robos en sí.
El sistema actual los facilita y, aunque no resta brillantez a los jugadores, sí explica por qué el robo de bases ha perdido parte de la esencia que lo convirtió en un arte dentro del diamante.



