Connect with us

Opinión

El principio 3ra parte de 7

Los viejos libros sugieren que los Knickerbockers no jugaron con su primer equipo esa tarde, de cualquier modo, ganar o perder era lo menos importante para los Knickerbockers que jugaban por puro gusto y por el placer de saborear la champaña después de sus juegos.

Por Héctor Barrios Fernández
www.beisboldelosbarrios.com

El 19 de junio de 1846, en Elysian Fields, los Knickerbockers jugaron su primer encuentro oficial bajo las nuevas reglas y perdieron, 23-1, contra el otro equipo formado también por jóvenes caballeros, este era “el Club de Béisbol de New York”.

Los viejos libros sugieren que los Knickerbockers no jugaron con su primer equipo esa tarde, de cualquier modo, ganar o perder era lo menos importante para los Knickerbockers que jugaban por puro gusto y por el placer de saborear la champaña después de sus juegos.

Por los siguientes cuatro años, los Knickerbockers limitarían sus juegos a solamente encuentros interescuadras, mientras el juego se hacía más popular en diferentes partes de la ciudad y otros jóvenes de otros grupos sociales se interesaban en él.

New York estaba cambiando rápido, llenándose de jóvenes inquietos, la mayoría de ellos solteros o viviendo lejos de sus familias.
Sus ratos de ocio se centraban en las casas de pensión y en las tabernas o como bomberos voluntarios y en hacer política de barrio, eventualmente en participar en equipos de béisbol.
En 1850, cuatro de cada diez neoyorquinos eran inmigrantes, de Inglaterra y Alemania, pero especialmente de Irlanda y ellos rápidamente adoptaron el juego como propio.
Pronto hubo clubes en New York formados por policías, bomberos, constructores navieros, profesores, actores, sacerdotes, doctores, etc.

Mientras tanto los Knickerbockers, continuaron perfeccionando su juego. Ahora ellos comprometían sus juegos de béisbol mediante oficios formales que se enviaban entre las respectivas secretarías de los clubes.

Si algún jugador era atrapado diciendo groserías, era multado con seis centavos, alguien que reclamaba una decisión del umpire era sancionado con una multa de 25 centavos.
El equipo ganador era el que anotara primero 21 aces o carreras, en 1857, esta regla fue cambiada y ganaba el equipo que estuviera adelante en el marcador después de nueve innings.

Más cambios en el juego surgieron a instancia de los Knickerbockers.
La pelota con la que se jugaba era de peso muy ligero y nadie era capaz de lanzarla a más de 200 pies de distancia, por eso ésta tenía que ser transferida de un fielder a otro para cubrir cierta distancia.


Doc Adams tomó este problema en sus manos para resolverlo:
“Teníamos el gran problema de no poder conseguir pelotas ya fabricadas, por seis o siete años yo mismo las hice, no solamente para nuestro equipo, sino para otros equipos también, viajé por todo New York para conseguir que alguien tomara este trabajo de elaborarlas, pero nadie podía ser encontrado, ni por amor, ni por dinero.
Finalmente encontré a un talabartero escocés quien estaba dispuesto a mostrarme cómo cubrir la pelota con cuero de caballo.
Solía hacer un relleno de tres o cuatro onzas y cubrirla con goma, cubrirlo con hilo como pelota de estambre y por último cubrirlo con piel”.

La pelota de Adams era más elástica, podía viajar a mayor distancia y ser más rápida que su antecesora, la necesidad de hacer relevos entre los fielders fue grandemente reducida y el short stop, posición de la cual el mismo Adams fue pionero, por primera vez se pudo mover al infield.

Para mantener el juego inmaculado, limpio, sin mancha, los Knickerbockers y otros 15 equipos que ahora jugaban bajo sus propias reglas, se agruparon en 1857 y formaron la Asociación Nacional de Jugadores de Béisbol, con Adams como su presidente.
Su meta fue darle promoción adicional para despertar el interés en el béisbol y regular los distintos asuntos necesarios para su gobernabilidad y respetabilidad.

Se hicieron algunos cambios a las reglas de los Knickerbockers, de ahora en adelante habría nueve hombres por cada contrincante y las bases estarían separadas por 90 pies entre ellas.
Le fue dado el poder a un umpire para marcar los strikes.
No estaba permitido que nadie atrapara la pelota con su gorra.
Sobre todo, el béisbol fue mantenido como un juego de aficionados, ningún jugador podía ser pagado.

El 5 de diciembre de 1856, en una mera expresión chauvinista, el “Mercury” de New York, se refirió al béisbol como:
“El pasatiempo nacional”.

Quizás en su tiempo fue una expresión exagerada, ya que el cricket era más conocido y practicado, aunque en New York el béisbol estaba tomando mucho auge y muy rápido se expandía su popularidad.
Espero sus amables comentarios en: info@beisboldelosbarrios.com

Click to comment

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Boletín

Recibe nuestro boletín en tu bandeja de entrada.

¡No enviamos spam! Lee nuestra política de privacidad para más información.

Trending

Opinión

More in Opinión