Diseñado de acuerdo con los estándares de las federaciones internacionales de fútbol (FIFA) y atletismo (IAAF), el proyecto del coliseo contempla, además, otros pabellones deportivos, entre los que se hallan uno acuático con instalaciones de clase mundial, como una piscina de tamaño olímpico, y otro de deportes de interiores.

El estadio tiene una capacidad de 40 mil espectadores.
Por Susana Alfonso Tamayo (*)
Doha (Prensa Latina).- A muy corta distancia del corazón de esta capital se levanta a ritmo apresurado uno de los espacios que acogerá los cuartos de final de la Copa Mundial de Fútbol de Qatar-2022: el estadio de la Ciudad de la Educación.
El campus de unos 12 kilómetros cuadrados incluye centros educativos y de investigación, así como residencias.
Según la organización, la ciudadela alberga desde una de las bibliotecas más grandes de la región, hasta sucursales de algunos de los institutos educativos más importantes del orbe, una universidad de investigación propia, incubadoras de empresas de nueva creación, parques tecnológicos, sitios de patrimonio e instituciones culturales.
Diseñado de acuerdo con los estándares de las federaciones internacionales de fútbol (FIFA) y atletismo (IAAF), el proyecto del coliseo contempla, además, otros pabellones deportivos, entre los que se hallan uno acuático con instalaciones de clase mundial, como una piscina de tamaño olímpico, y otro de deportes de interiores.
También se ha hablado de un estadio de atletismo, gimnasios, clínicas y spas.
CURIOSO DESCUBRIMIENTO 
Revisando referencias a la construcción del estadio de la Ciudad de la Educación, aparecen informes de un curioso hallazgo.
En febrero de 2016 medios locales publicaron acerca del análisis de muestras de ‘rocas raras’ encontradas en las primeras etapas de cimentación de la obra.
La excavación de mil 37 millones de metros cúbicos o el equivalente a aproximadamente 550 piscinas olímpicas de roca sólida de tamaño completo en el sitio, desenterró muestras geotécnicas de roca que datan de unos 20 a 30 millones de años, refleja el diario The Peninsula.
‘A medida que profundizamos, encontramos bandas de colores interesantes y distintas en las formaciones rocosas. Fue un hallazgo interesante, y nos intrigó descubrir qué edad tenían estas rocas’, dijo Eid Al Qahtani, gerente de Proyecto, citado por el rotativo.
Se cree que las rocas se originaron bajo el agua, formando una capa, durante la época del Eoceno medio -segunda etapa del período Paleógeno en la Era Cenozoica, entre unos 50 y 30 millones de años atrás.
Aunque resulte común encontrar estas formaciones cuando se cavan túneles profundos, no sucede así para este tipo de trabajos, relativamente superficiales.
Según el artículo, la excavación, que se completó con 32 excavadoras, alcanzó los 17 metros de profundidad a fin de construir el terreno de juego entre unos cinco y seis metros bajo tierra, pues investigaciones han demostrado que al sumergir el estadio en el suelo, el efecto del viento se minimiza y el enfriamiento natural se maximiza.
LA JOYA DEL DESIERTO 
Pero esta no resulta la más llamativa información entorno al nuevo recinto, sino el deslumbrante apelativo que ha recibido: la Joya del Desierto.
El mote se debe a su diseño exterior de patrones geométricos formados por triángulos, como si fuera un diamante que cambia de color de acuerdo a la luz del sol, y que en la noche brillará con sus luces encendidas.
Al igual que los diamantes, el diseño del estadio representa calidad, durabilidad y resistencia, y se convertirá en algo que debe ser atesorado, señala Eid Al Qahtani.
Quizás el efecto resplandeciente se deba al tejido reflectante que cubrirá la instalación, aunque esta, más que una cuestión de estética, es de sostenibilidad.
El tejido, con probada eficiencia térmica, actuará como sombreado para proteger el edificio de la luz solar directa.
Si de soluciones ambientalmente sostenibles se trata, también se incluyen el uso eficiente del agua, que se recicla para el riego de las plantas circundantes, y el empleo de especies nativas y tolerantes a la sequía en el 75 por ciento del paisaje externo del campo.
Igualmente, la disposición de sistemas de construcción inteligentes, como luces y unidades de aire acondicionado que se apagan cuando no hay persona alguna en un sitio determinado, a modo de reducir el consumo de energía.
De acuerdo con Al Qahtani, se están utilizando las mejores prácticas adoptadas a nivel mundial, lo que se traducirá en altos niveles de eficiencia de agua y energía.
Al menos el 20 por ciento de los materiales proceden de fuentes sostenibles y el 55 por ciento de fuentes locales, añade.
Otros elementos en este sentido son el acceso directo al transporte público a través del sistema de tranvía de la Ciudad de la Educación, lo que reduce la sobrecarga de automóviles privados -muy común aquí-; los materiales interiores de baja toxicidad, capaces de garantizar un ambiente interior saludable, y la iluminación LED, que brinda una mejor calidad de luz con un menor consumo energético. 
Por otra parte, se ha dicho que se integrarán paneles fotovoltaicos en el revestimiento para que proporcionen hasta el 20 por ciento de la demanda de energía de una jornada; y en los días sin eventos, el estadio suministrará electricidad a las instalaciones cercanas.
Tales medidas le valieron al proyecto un galardón de cinco estrellas del Sistema de Evaluación de Sostenibilidad Global (GSAS); el primer estadio en el mundo en ganar ese reconocimiento, afirma el Comité Supremo para la Entrega y el Legado, a cargo de toda la infraestructura con vistas a la Copa FIFA 2022.
No obstante, la calificación es provisional. El certificado final se otorgará una vez se haya concluido la obra y se someta a cinco auditorías de terceros para verificar que la construcción cumpla con el diseño sostenible.
El estadio de la Ciudad de la Educación es el quinto, de los incluidos en el Mundial de Qatar, propuesto para recibir una certificación provisional de diseño y construcción del GSAS, especifica el Comité.
Estos fueron: Internacional Khalifa, Al Bayt-Ciudad Al Khor, Al Rayyan y Al Janoub, el primero de ellos recibió valoración de cuatro estrellas, confirmada luego de su finalización.
Desarrollado para la calificación de edificios e infraestructuras ecológicas, el GSAS es el primer sistema de su tipo en Oriente Medio y Norte de África.
A través de sus evaluaciones, busca crear un entorno de construcción sostenible que minimice los impactos ecológicos, reduzca el consumo de recursos y responda a las necesidades locales y las condiciones ambientales específicas de la región.
DEL PRESENTE Y PARA EL FUTURO 
En opinión del gerente de Proyecto, la presencia de la arena cerca del Estadio Al Rayyan y el Internacional Khalifa confirma la naturaleza compacta de la Copa de Qatar-2022.
El coliseo está a solo 4,5 kilómetros del Internacional Khalifa y a seis del Al Rayyan, razón por la cual el público podrá moverse fácilmente de uno a otro y disfrutar de hasta tres partidos en un día.
A la cercanía se suman las asequibles vías de acceso, ya sea por carretera o el Metro de Doha. 
Sin embargo, el disfrute de esta edificación no se limitará solo a los partidos del Mundial, sino que quedará para uso de profesores y estudiantes de la Ciudad de la Educación, así como personal de la Fundación Qatar y habitantes de comunidades aledañas.
El espacio se convertirá en un centro deportivo y de ocio, aunque con 20 mil asientos de menos, los cuales gracias al diseño modular del recinto, serán donados en cooperación con la FIFA para ayudar a construir estadios en países en desarrollo.
(*) Colaboradora de Prensa Latina en Qatar.



