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Fútbol

El Barça escogerá nuevo presidente este domingo

ENTREVISTAS CON LOS TRES CANDIDATOS. Ellos se enrocan en el último debate. Laporta apela a la experiencia, Font al trabajo y Freixa a sus acuerdos económicos.

Font, Laporta y Freixa, en el debate electoral de TV3, en una imagen de la cadena.TV3

JORDI QUIXANO

Piqué lo advirtió después del rotundo 8-2 que le infligió el Bayern en la edición pasada de la Champions. “Necesitamos cambios estructurales”, señaló el central.

Ahora, siete meses después, se dará ese cambio. Este domingo los socios del Barça escogerán al nuevo presidente, el 41 en la historia del club.

El debate de TV3 era esperado y el escaparate de confrontación entre los tres candidatos (Joan Laporta, Víctor Font y Toni Freixa) porque los puntos en las encuestas sitúan en lo alto a Joan Laporta, seguido de Víctor Font y de Freixa.

Se presumía que sus intervenciones servirían para convencer a los indecisos. Aunque ya no había tantos, pues el club recibió este viernes 20.663 votos por correo.

El club se ve envuelto en una nebulosa dañina debido al caso Barçagate, en una crítica situación económica y con un equipo en transición, por más que Koeman se esfuerce y logre resultados.

 Font reivindicó el trabajo que ha hecho durante los últimos años, prometió que expondrá los números del Barça al completo y de forma transparente, aunque se dejó llevar por la ilusión: “Hay 1.200 millones de deuda, el Camp Nou está por hacer y desde el lunes, hay otro presidente detenido. Estamos hartos y tenemos que pasar página. Y nosotros ganaremos Copas, Ligas y Champions, no tengáis ninguna duda. Pasemos página”.

Laporta coincidió en el estado crítico del club y reivindicó su pasado como presidente desde 2003 a 2010.

“Hay crisis institucional, de liderazgo y modelo. Pero es reversible. Nuestro modelo se puso en práctica con éxito y el Barça será sostenible económicamente. Con nuestra experiencia, llevaremos de nuevo al Barça a la gloria”. Freixa no prometió títulos. Se centró en su trabajo y los acuerdos económicos que ha alcanzado. “Hemos pasado una etapa complicada como consecuencia de la gestión irresponsable y hemos perdido el modelo. Pero el potencial es inmenso y no será tan malo cuando hemos conseguido una oferta de 60 millones por cinco años para el patrocinio de la camiseta y también una oferta de un grupo inversor que asciende a 250 millones de euros”.

La economía del club fue un tema central. El presupuesto es tan precario que no se pudo fichar en el mercado de invierno, a pesar de que Koeman deseaba alguna incorporación.

“Han caído los ingresos 300 millones por la pandemia. Nosotros hemos aportado soluciones”, expuso Freixa, que recordó que cuando estuvo de directivo, desde 2010 hasta 2015, ya afrontaron una situación con más deuda que facturación.

Trilerismo. Dejamos el club en una situación magnífica, con un equipo para estar orgullosos y con Unicef en la camiseta”, replicó Laporta, con acidez hacia Freixa. Font aprovechó la coyuntura: “Esta discusión es lo que ha pasado en el Barça en las últimas décadas. Directivos que toman todas las decisiones, improvisando”. A lo que Laporta añadió: “Aquí todos han trabajado y pensado. Yo lo he hecho”.

El futuro de Messi

El debate deportivo se centró en el futuro de Messi y Koeman, además de los posibles fichajes. “Koeman lo está haciendo muy bien y a Messi le haremos una oferta competitiva para que vea que podemos volver a ganar.

Leo se tiene que quedar porque quiere quedarse y necesita cariño”, señaló Laporta, que remarcó que con él es mucho más fácil que se quede que con los otros dos candidatos.

Font decidió poner nombres. “Messi no quiere parches ni malabares. Por eso, Xavi Hernández en el área técnica da credibilidad, Jordi Cruyff en la deportiva y Joan Vilà en La Masia”.

Freixa, que también se quiso centrar en las secciones, citó después a Lluís Carreras como director deportivo y agregó: “Contamos con Messi el año que viene, le escucharemos y llegaremos a un acuerdo. También estará Koeman, además de dos incorporaciones que traeremos, un defensa y un delantero [no dio nombres]”.

Antes de cerrar, los candidatos se hicieron preguntas cruzadas y se lanzaron algunas puyas, casi siempre con Laporta en el epicentro. Ahora, ya solo queda una jornada de reflexión y la elección el domingo del nuevo presidente.

Joan Laporta: “Soy independiente de los poderes fácticos”

Barcelona, 02/03/2021 Joan Laporta Estruch (Barcelona, 29 de junio de 1962) se presenta por tercera vez (2003, 2015 y 2021) a las elecciones del FC Barcelona. Foto: Gianluca Battista

Laporta posa para la entrevista.

Joan Laporta (Barcelona, 58 años), presidente del FC Barcelona entre 2003 y 2010, aspira a liderar de nuevo al club azulgrana a partir del domingo. Ya lo había intentado en 2015, cuando se enfrentó a la candidatura de Josep Maria Bartomeu, entonces avalada por el triplete del equipo de Luis Enrique. Optimista, seductor y carismático, el abogado apuesta por recuperar la economía del club, empresa que asegura haber conseguido en su primera etapa al mando del Camp Nou.

Pregunta. Usted que ha sido un buen delantero centro, ¿en estas elecciones juega de central?

Respuesta. Juego de mediocampista. De defensa no sé jugar.

P. ¿Como Busquets?

R. Como Xavi [risas]…

P. ¿Tiene la sensación de que compite contra Víctor Font [apuesta por Xavi como mánager general] y Toni Freixa, pero también ante Carles Tusquets, presidente de la comisión gestora? Un tres contra uno.

R. En un primer momento, cuando yo era el que quería que se celebraran las elecciones \[previstas inicialmente para el 24 de febrero\] porque entendía que el Barça debía tener un presidente lo más pronto posible y los otros tres no, sí. Pero ahora no tengo esa sensación.

P. ¿Decidió presentarse a las elecciones cuando observó que difícilmente tendría rival?

R. No. Decidí presentarme cuando acabaron las elecciones de 2015.

P. ¿Por qué?

R. Había advertido que ese no era el modelo de club, que los que habían estado dirigiendo el Barça después de mí no inspiraban confianza y que los que estaban por llegar, menos. Y lo advertí después de un triplete. Había otro modelo de club, que es al que represento, que ya se había implementado con éxito. Hoy lo hemos adaptado a las nuevas circunstancias y lo hemos mejorado. Estoy muy bien acompañado y me siento seguro. Sin embargo, valoro mucho lo que hice en 2015. Fue una derrota dulce para volver a intentar aplicar nuestra idea. Ahora hay que ser muy valiente para presentarse. Y nosotros lo somos. Estoy mentalizado de que podemos ganar y ya estoy pensando en el día 8.

P. ¿Es verdad que ahora controla a los poderes fácticos?

R. Nunca he formado parte del establishment. Diría que es al revés. Soy independiente de los poderes fácticos, tanto de los políticos y de los económicos como de los mediáticos. En ese sentido, me pueden ver como una persona a la que no pueden controlar. Soy así. Y seguiré siendo de la misma manera.

P. ¿Entiende que lo malo de su anterior gestión prescribió, porque ya es conocido y, en cambio, se mantiene solo lo bueno?

R. A lo mejor es que había pocas cosas malas.

P. ¿O es que ya pagó por lo malo?

R. Estoy de acuerdo. La gente me acepta como soy. Saben las cosas que me han tenido que perdonar y valoran los aspectos buenos. Siempre que pasaron cosas polémicas, algunas que me podría haber evitado y otras por las que no había motivos, la gente me ha tratado bien. Tuve la suerte de ser el presidente del mejor Barça de la historia, pero también he sido un presidente valiente. He tomado decisiones que han quedado en la memoria colectiva del barcelonismo y que han sido valoradas. Soy un privilegiado, me siento querido.

P. ¿Eso le ha permitido evitar presentar programas y organigramas?

R. Yo hice ese trabajo. Nuestro proyecto ya fue implementado y tuvo éxito. Lo que tenemos que hacer es mejorarlo y es en lo que hemos trabajado. Y tenemos que seguir trabajando mucho. Nunca hice una campaña tan buena, y eso que en esta hemos tenido muchos obstáculos.

P. ¿Por?

R. Hay gente que trabaja mucho, pero que no lo hace bien y que han tenido que rectificar a cada rato. Nosotros no hemos cometido errores. Tenemos mucha experiencia, estoy mejor preparado que en 2003.

P. Transmite un mensaje optimista ante una situación crítica.

R. Soy así, veo el vaso medio lleno. Tengo la sensación de haber conseguido lo que ahora hay que volver a hacer. Conceptualmente es lo mismo: pérdidas, reducción de ingresos, gastos muy elevados y una deuda enorme. Eso es lo que teníamos en 2003 y es lo que tenemos ahora. Sin embargo, en 2003 no teníamos la posibilidad de que las entidades financieras entraran en el fútbol. Recuerdo un trabajo de seis meses para conseguir el crédito sindicado. El fútbol era un negocio de alto riesgo y ahora está regulado. Hay instrumentos. Pero, sobre todo, hay que rechazar el mensaje del pánico. No le conviene al Barça. Se tiene que pensar en la institución, no sirve el mensaje del miedo, mucho menos el del victimismo. El que no quiera ser optimista que no lo sea, pero que, al menos, sepa que se puede quedar tranquilo. El Barça volverá a ser sostenible.

P. ¿Este mensaje se resume en la pancarta que colocó cerca del Santiago Bernabéu?

R. Era un mensaje de optimismo, pero también de desafío hecho con respeto y sutileza.

P. Cuando usted dice que lo volverá a hacer, hay gente que interpreta esa frase en términos políticos.

R. Que cada uno vea lo que quiera. Lo que me preocupa y ocupa es el Barça y cómo revertir la situación económica. En nuestro Barça caben todos. No me cansaré de decirlo. No dejaré de sentir lo que siento, pero trabajaré incansablemente para que el club sea un motor de optimismo para todas las personas que lo quieren en todo el planeta. No haré nunca política de partido en el Barça. No lo hice nunca. Otra cosa es respetar los valores del club y hacer política de país. El Barça tiene una carga muy simbólica en Cataluña. Y eso se acepta aquí y en todo el mundo.

P. ¿Piensa en que puede ser como Joan Gamper, que tuvo que regresar para salvar al club?

R. Espero que no me pase como a Gamper, que tuvo que volver cinco veces. Si consigo que el club vuelva a ser sostenible, que los socios sigamos siendo los propietarios y que vuelva la alegría al barcelonismo, estaré muy feliz.

P. Gerard Piqué destacó que Florentino Pérez ejerce un liderazgo con los jugadores del Madrid que Bartomeu no tenía. ¿Está de acuerdo?

R. Creo que se equivocaron en el trato con los jugadores.

P. ¿En qué sentido?

R. Al futbolista siempre hay que decirle la verdad, son muy intuitivos. Esa es la clave.

P. Lo dice por lo que pasó con Messi.

R. Han engañado a los jugadores, o los jugadores han tenido la sensación de que los habían engañado. Y eso ha desencadenado una situación en la que Leo dijo basta. Messi y su entorno me han dicho una cosa que me llena de orgullo: “Todo los que nos has dicho lo has cumplido”.

P. ¿Ahora qué le puede prometer al argentino?

R. Lo primero que hay que hacer es darle cariño, que se sienta querido. Eso es lo más importante. Conmigo tendrá un presidente que va a luchar hasta donde sea para que su carrera deportiva acabe por todo lo alto. Pero también Leo verá que tenemos la capacidad para hacer un equipo muy competitivo.

P. ¿Cómo?

R. No le voy a dar nombres. Sé cómo está el mercado. Estoy en contacto con todos por si es necesario mejorar lo que tenemos. Y también sé cómo están todos. Puedo asegurar que las ganas de venir al Barça, si yo soy presidente, la tienen todos los jugadores.

P. Un excompañero suyo de directiva ha comentado: “Votaré a Laporta pese a todos sus defectos”. ¿Qué le sugiere?

R. [Risas] Se lo agradezco.

Víctor Font: “Soy honesto, no ingenuo”

Victor Font, candidato a la presidencia del Barcelona en su sede electoral.GIANLUCA BATTISTA


Víctor Font (Granollers, 48 años) 
es un empresario del sector de las telecomunicaciones, contenidos y tecnologías, cofundador también del diario ARA, que aspira a presidir el FC Barcelona. Apelar a la racionalidad en un escenario tan emotivo como el del fútbol, y más cuando se trata de un club tan pasional como el Barça en el actual marco de Cataluña, parece una temeridad y, sin embargo, asume el riesgo de presentar su candidatura con tanta firmeza que solo le faltaría decir: “No entiendo cómo no me votan”. No es pedantería, sino seguridad y convencimiento en que su proyecto es la mejor solución para el Barça. Más empresario que político, más metódico que carismático, su equipo presume de figuras como el periodista Antoni Bassas, el entrenador tenístico Toni Nadal y el doctor Ramon Cugat.

Pregunta. Tanto usted como Bassas y Albert Roura, el responsable de su campaña electoral, figuran a la cabeza de la lista de personas que supuestamente buscó difamar el expresidente Josep Maria Bartomeu.

Respuesta. Hace tiempo que trabajamos en un proyecto de futuro sin tener nada que ver con el pasado, sin formar parte por tanto de la guerra cainita que existe desde siempre, y de ahí que me sorprenda mucho.

P. Avalaría que, antes de la presentación de Laporta, usted estaba considerado como la alternativa a la candidatura continuista que aún no tenía líder.

R. Sí, pero no solo eso. El hecho de haber construido un proyecto con tiempo y con gente con tanta credibilidad también causaba sorpresa en el entorno del Barça. Nos veían como un rival que podía tener según qué intereses detrás y nos comenzaron a estigmatizar.

P. ¿Ideológicamente, tanto política como deportivamente, usted está más cerca de Laporta que de Toni Freixa?

R. Nuestro proyecto es transversal, hay todo tipo de ideologías. Solo coincidimos con Laporta en la fidelidad a un estilo de juego; no en cuanto al modelo. Hay uno que pertenece al pasado, por presidencialista y de macho alfa, mientras que el nuestro es totalmente diferente. Y, ante el contexto complicado como el que atraviesa el club, el Barçagate refuerza esa idea.

P. ¿Por qué?

R. Si no pasamos página y se construye un nuevo modelo de gestión de club, estas situaciones se pueden repetir. El Bartogate es excepcional, pero los problemas derivados de la falta de moralidad y de judicialización del club se repiten desde la época de Núñez y también existieron con Laporta. La falta de transparencia se genera cuando el que gobierna el club actúa como si fuera el propietario: los mecanismos de control no son entonces efectivos porque en las comisiones estatutarias están los amigos y porque las asambleas de socios compromisarios están gestionadas por el mando.

P. ¿No cree que su modelo exige una pedagogía difícil de visualizar y aplicar en unas elecciones?

R. El culé está hasta las narices por las situaciones que afectan la reputación del club. Y el socio, que lógicamente prioriza la pelota, llega un momento en que se cansa. Algo similar a lo que pasó en las elecciones de 2003 [ganadas por Laporta]. No era exactamente igual, pero el club sufría también muchísimo. Explicar el cómo es más técnico, pero todo el mundo entiende que conviene pasar página. La opción de Laporta parece un acto de fe y, como tal, da la sensación de que no se puede rebatir, ni repasando el pasado. Intento combatir las apariencias, no dar por sentado lo que no es firme, y los datos aseguran que hay 35.000 socios indecisos.

P. ¿Y cómo les convence?

R. Con perseverancia y tiempo. Si la gente no te conoce y los altavoces mediáticos se centran en un período corto, es bueno tener días para explicarte, sobre todo cuando otros candidatos que no han hecho los deberes intentan desprestigiarte y tumbarte.

P. ¿Ha sido un ingenuo al presentar en su organigrama a activos del club como Xavi o Jordi Cruyff cuando sabe que podrían regresar al club con cualquiera de los que pueden ser presidente?

R. Soy honesto, no ingenuo. He explicado nuestra apuesta sin hacer encaje de bolillos, sino delimitando responsabilidades. Lo que no es bueno para los intereses del Barcelona es decir que no son exclusivos míos e intentar desprestigiarme. Apostamos por Xavi como líder del proyecto para los próximos 10 años y los rivales intentan desmentirnos con el argumento de que es un activo del club, cuando ninguno de los dos cuenta con Xavi. Freixa dice que lo quiere para el Barcelona B y Laporta señala que no tiene experiencia. Entonces no me vale que digan que nos aprovechamos de Xavi. Intentan engañar y confundir. Yo digo: ¿Quién nos ha desmentido?

P. Jordi Cruyff marcó distancias respecto a su proyecto cuando se vio como director deportivo.

R. No dijo que era mentira. Pero se ha filtrado a la prensa que ahora sería secretario técnico del Barça si gana Laporta. El juego es sencillo: estás conmigo o en mi contra, ponen a la gente entre la espada y la pared, y si no dan el paso entonces no cuentan con ellos. Xavi no lo ha dado y por eso no cuentan con él. ¿Eso es cuidar a los activos del club?

P. ¿Qué responde a quienes dicen que usted sería mejor presidente que candidato?

R. Muchos no me conocen. Algunos entienden que me falta carisma y que soy cuadriculado. Si me ven raro es porque hago las cosas diferentes. Pero la gente se sorprende cuando interactúo con ella. Hay personas que me han dicho: “He votado por correo y no te he votado. Una lástima porque ahora que te conozco te votaría”.

P. ¿Le cuesta convencer al mundo mediático?

R. Creo que algunos han asumido el papel de favorito inicial de Laporta y han ido tras él.

P. ¿Es posible hablar de las elecciones del Barça sin hablar de Laporta?

R. Desde un punto de vista periodístico se busca esa confrontación. Nosotros, en cambio, pensamos en construir y sumar la mayor cantidad de talento posible para afrontar la tormenta perfecta que nos viene encima. Yo le he dicho a Laporta que su experiencia es muy útil para afrontar el reto del futuro, pero no con su estilo de liderazgo y de presidencialismo. Eso no es lo que el Barça necesita.

P. Un modelo no presidencialista parece ajeno al mundo del fútbol.

R. En un club hay muchas actividades dispares y se necesita talento diferente para tomar distintas decisiones. El mundo del fútbol no tiene nada que ver con el del baloncesto: si cuentas con la misma persona para tomar decisiones en los dos ámbitos estás equivocado. En el apartado empresarial del club, también. Si queremos proteger el modelo de propiedad y seguir ganando Copas, Ligas y Champions contra los clubes que son más ricos, tenemos que tener la capacidad para generar más ingresos que gastos. El modelo del Superman que lo hace todo ya no existe. El mundo de hoy no tiene nada que ver con el que había en 2003.

P. ¿A Messi cómo lo convence?

R. Messi toma sus decisiones en función de quién le merece más credibilidad y en base a un proyecto deportivo ganador. ¿Y en este contexto quién tiene más credibilidad, Xavi o un expresidente? Tengo claro cuál de las dos cartas lo convence más.

P. ¿Su carta para que Messi se quede es Xavi?

R. La carta para convencer a Messi es un proyecto deportivo ganador. Guardiola siempre ha dicho que el reto de un entrenador es convencer al jugador.

P. Habrá que arreglar antes la situación económica del club.

R. Seguro que no se arregla diciendo que de la misma forma como se arregló en el pasado. No nos podemos endeudar más. Hay que mejorar las líneas de ingresos y adaptarlas a la actualidad. Se necesita un plan y una experiencia en gestión empresarial para aplicar un modelo diferente al que está acostumbrado el mundo del fútbol. Apostamos por el futuro y eso significa cambiar hábitos, inercias, formas de gobernar y maneras de hacer que ya no tienen sentido si no se afrontan de forma colegiada y profesional.

04/03/2021 – Barcelona – En la imagen Toni Freixa, uno de los tres candidatos a la presidencia del FC. Barcelona. Foto: Massimiliano Minocri

Toni Freixa, uno de los tres candidatos a la presidencia del FC Barcelona, en su sede electoral.MASSIMILIANO MINOCRI / EL PAÍS

Toni Freixa (Barcelona, 1968) ha pasado de ser el candidato que consiguió menos votos que firmas en 2015 a aspirar a la victoria en 2021. Asesor de la directiva de Joan Laporta, portavoz de la junta de Sandro Rosell y compañero y después rival de Bartomeu, ganaría seguramente el Trivial del Barça. Quizá porque se sabe que domina el universo azulgrana se define como cruyffista-nuñista a pesar de ser quien, a pregunta de un periodista, respondió que los estatutos no contemplaban el cargo de presidente de honor con el que había sido distinguido Johan Cruyff por el consejo de Laporta.

Pregunta. ¿Cómo vivió la remontada ante el Sevilla desde el palco? ¿Cómo un aficionado, un candidato o un presidente?

Respuesta. Siempre como aficionado. No puedo dejar de ser lo que he sido siempre.

P. ¿Cómo explica que su candidatura haya ido creciendo después de varios procesos de selección hasta convertirse primero en el candidato de la tercera vía y después en aspirante a la victoria ante Laporta y Víctor Font?

R. Siempre confié en que íbamos a estar en esta situación porque conozco al barcelonismo y también la sociología del voto culé. Hubo competencia durante el trayecto por ocupar el espacio que ahora tenemos y también es cierto que los altavoces que dominan el escenario hablaban de dos adversarios hasta que el tiempo ha situado a cada uno. Hoy hay la sensación de que uno de ellos dos pierde opciones y que el barcelonismo deberá decidir entre la opción tradicional laportista y la mía.

P. ¿Continuista, oficialista? Quizá por su trayectoria con Laporta, Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu, su candidatura ha sido calificada con distintos adjetivos. ¿Cómo la define usted?

R. De experiencia. Conozco la gestión del club porque la he vivido durante 18 años con diferentes presidentes y en distintas funciones. Pero cuando no he estado en el club he seguido viviendo el barcelonismo como aficionado y como socio.

P. ¿Aspira a integrar el barcelonismo? Habla bien de Núñez, de Rosell, estuvo en contra del voto de censura hacia Bartomeu y quizá ha sido menos generoso con Laporta.

R. Soy muy consciente de todo lo bueno que hizo el presidente Laporta. Me refiero, sobre todo, a la modernización del club y también a su etapa final, la mejor de la historia seguramente con Guardiola de entrenador. Lo que también me atrevo a decir, a diferencia de otros, son las cosas malas de su mandato. Y respecto a los demás nos tenemos que quedar con su parte buena, y eso es lo que intento hacer especialmente con Núñez y con Johan [Cruyff]. Han sido dos referentes, cada uno en su ámbito.

P. Debe ser el primer aspirante a presidente que quiere fusionar al nuñismo y al cruyffismo.

R. Sí. A diferencia de lo que acostumbra a pasar en el entorno, yo no considero a estas dos tendencias como dos trincheras. La polémica ayuda a generar audiencias; los conflictos se venden mejor. Y, por otra parte, ese ha sido siempre mi sentimiento. Cuando el presidente Núñez decidió que Johan fuese el entrenador del Barça, y volvía al club ese jugador que yo había vivido de niño, me generó una gran ilusión. Así lo confirmó Johan como entrenador. En esa época se sabía que había un presidente que se encargaba de gestionar bien el club y un entrenador que era el mejor que podía tener el Barça. Pero cuando Johan fue cesado me enfadé mucho. Entonces quizá era más cruyffista que nuñista. Con el tiempo entendí a Núñez. Pero eso no quiere decir que haya tomado partido.

P. ¿Lo que a usted no le gusta es lo que llama lobby cruyffista?

R. Sí, no me gusta nada. No me gusta la gente que se apropia del nombre de Cruyff y va más allá, incluso, que el hijo de Johan. Cada vez que habla, Jordi Cruyff tiene un sentimiento muy positivo y constructivo para el club. El lobby cruyffista lo que quiere es alimentar esa trinchera contra el nuñismo.

P. ¿El conocimiento que tiene del club es lo que le da confianza al socio?

R. Creo que sí. El Barça siempre formó parte de mi vida. He tenido a compañeros de junta o expresidentes que han dejado de militar en el barcelonismo. Eso no me ha pasado a mí.

P. ¿Puede ganar?

R. Sí, claro que pienso que puedo ganar. Nosotros detectamos un apoyo en crecimiento.

P. ¿Influirá el Barçagate?

R. No. Pero se ha pretendido que sí lo hiciera.

P. ¿Cómo?

R. Con circunstancias como las del reality show que hicieron los Mossos d’Esquadra en las oficinas del Barça, por la prensa y por cómo se detuvo a Bartomeu, que tuvo que pasar la noche en la comisaría. Pero estoy seguro de que el socio se dio cuenta.

P. Asegura que es independiente de los poderes políticos, económicos y mediáticos. Si es presidente, ¿cambiará la relación con los medios?

R. Siempre he tenido una buena relación con la prensa y espero seguir teniéndola. Pero en estas elecciones detecto en determinados entornos que hay un cierto interés para que las elecciones las gane un candidato de un perfil que no es el mío. Yo no tengo ningún apoyo explícito. No he estado reunido con ningún grupo mediático ni tampoco con ningún poder político. Soy un candidato que aparece en los medios con un tratamiento diferente del de los otros dos.

P. ¿Ofrecer el cargo de entrenador del filial a Xavi, elegido como mánager general por Font, cómo se interpreta?

R. Hace poco era jugador. La trayectoria lógica de cualquier exfutbolista que se quiere dedicar a ser entrenador es comenzar en el banquillo de un filial si se trata de un equipo grande, como ya hicieron Guardiola y Luis Enrique. Y quizá, después de 20 años, ser mánager. Lo que no entiendo es que empiece por arriba de todo. He hablado con Xavi y sé que solo quiere estar en el terreno de juego.

P. Es el único candidato que habla de fichar a un central y a dos jugadores diferenciales sin que se sepa si podrían ser Haaland y/o Mbappé.

R. El Barça debe poder incorporar a jugadores diferenciales y no hacer fichajes sistemáticos y en diferentes posiciones porque para eso ya tenemos la cantera. Una vez resuelta todas las cuestiones económicas, para las que ya hemos presentado soluciones, se puede ir al mercado.

P. ¿Y Messi?

R. Tengo la ilusión de que continúe. Está en condiciones de seguir rindiendo. No es justo que se marche del Barça después de una temporada sin público. El vínculo que tiene con el club no puede acabar de manera traumática después de lo que pasó con el burofax. Quiero saber qué expectativas tiene.

P. ¿Cómo se convence a Messi y se ficha si solo hay deudas?

R. Se habla de reducir la masa salarial y de reestructurar la deuda, pero son aspectos que para resolverlos hay que estar en el club. Sí nos preocupamos por generar ingresos con la entrada de un grupo inversor que adquiera el 49% del Barça Corporate por 250 millones y también con el contrato de patrocinio por 60 millones que tendrá la particularidad de que cuando se juegue en el Camp Nou la camiseta estará limpia para ser fieles a nuestra identidad.

P. Su candidatura habla de fidelidad [Fidels al Barça] y también advirtió que para ser socio hay que tener un sentimiento culé. ¿No es sectario?

R. Ser socio tiene mucho valor; no se puede ser socio del Barça como el que lo es de un gimnasio. En 2010 nos encontramos con que cualquier persona podía serlo rellenando un formulario y dando un número de cuenta. En la Champions de Roma hasta 90.000 personas nos pidieron entradas, algunas para revenderlas. Lo que se quiere es regular el acceso para darle valor y tener la masa social ordenada; si no también estaría en peligro la asignación de abonos.

Via: elpais.com

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