Por Charles Odum
ATLANTA.- Apenas meses después de instar a un boicot contra las Grandes Ligas, el ex presidente Donald Trump sonrió e hizo con la mano el movimiento del tomahawk para arengar a los Bravos de Atlanta el sábado, en el cuarto juego de la Serie Mundial.
Trump se puso de pie junto a su esposa Melania y realizó el movimiento junto con los fanáticos de Atlanta, antes del encuentro, desde una suite privada.
Se esperaba que algunos aliados políticos se unieran a Trump para mirar el juego, incluido el candidato al Senado Herschell Walker.
Trump emitió un comunicado mediante un correo electrónico masivo a sus simpatizantes, para anunciar que planeaba asistir al juego del Clásico de Otoño.
“Estoy ansioso por estar en la Serie Mundial esta noche en Atlanta. Gracias al comisionado del béisbol Rob Manfred y a Randy Levine, de los Yanquis de Nueva York, por la invitación. ¡Melania y yo esperamos una noche maravillosa, mirando a dos grandes equipos!”, expresó.
Las Grandes Ligas negaron haber extendido la invitación. “Él solicitó asistir al juego”, indicaron.
Lavine es presidente de los Yanquis.
La visita al Truist Park dio a Trump la oportunidad de ser visto junto a Walker, quien alguna vez ganó el Trofeo Heisman con la Universidad de Georgia y se destacó como corredor con los Cowboys de Dallas y los Vikings de Minnesota en la NFL.
Trump ha alentado a Walker para postularse como senador.
Mitch McConnell, líder de la minoría en el Senado, respaldó a Walker. El ex deportista busca desbancar al senador demócrata Raphael Warnock.
Via: latimes.com



