San Salvador, (Prensa Latina).- Las autoridades de El Salvador reforzaron la vigilancia en el estadio Cuscatlán, tras disturbios entre hinchas de los clubes Alianza y FAS, que discuten hoy el título nacional.
Seguidores de ambos clubes, protagonistas del «Clásico» de la Liga Mayor de Fútbol de El Salvador, se agredieron física y verbalmente en las afueras del llamado «Coloso de Monserrate», e incluso atacaron a policías.
Desde horas antes del pitazo inicial ya se desbordaba el rencor histórico entre ambas fanaticadas, y en redes sociales circularon imágenes de personas sangrando por alguna pedrada, y parabrisas de vehículos astillados.
Los voceros de «albos» y «tigrillos», como son conocidos los planteles de Alianza y el FAS, se acusaron mutuamente de ser responsables de los actos violentos que caldean los ánimos de cara a la final del Torneo Clausura.
También existe preocupación por las aglomeraciones y la violación de los protocolos de bioseguridad y distanciamiento social, ante el peligro de un eventual repunte de casos de Covid-19, pese al avance la vacunación.



