Por Nelson de la Rosa
Santo Domingo, RD (Prensa CBPC).– La frase que Eddie Díaz convirtió en lema a lo largo de su carrera tomó su significado más profundo cuando los Yaquis de Obregón retiraron su número 42. El homenaje no solo celebró campeonatos, sino una vida profesional marcada por fe, perseverancia y un legado que transformó al club en una dinastía regional.
En un mensaje previo a la ceremonia, recordó con emoción su primera Serie del Caribe y su relación con el comisionado Juan Francisco Puello Herrera, a quien agradeció por su apoyo y amistad.
Un dominio sin precedentes
Con los Yaquis, Eddie Díaz conquistó tres campeonatos consecutivos en la Liga Mexicana del Pacífico (2010-11, 2011-12 y 2012-13), gesta que pocos equipos han rozado. Pero fueron sus actuaciones en la Serie del Caribe las que lo elevaron a un lugar especial en la historia: Mayagüez 2011 y Hermosillo 2013, dos títulos que lo convirtieron en el primer dirigente dominicano en coronarse con un conjunto extranjero.
Mayagüez 2011: el sueño alcanzado
Para Díaz, la Serie del Caribe era un anhelo de juventud que nunca pudo cumplir como pelotero. Tras 14 años fuera del béisbol, regresar como mánager y ganar en Mayagüez tuvo un impacto emocional profundo. “Nunca pensé que volvería. Ganar en Puerto Rico me hizo llorar”, recordó en 2020 durante su participación en el programa Desde la Confederación, una conversación “entre amigos” junto a José Cáceres y Nelson de la Rosa.
Hermosillo 2013: 18 entradas para la eternidad
La segunda corona, en Hermosillo 2013, fue un capítulo épico. La final de 18 entradas se convirtió en una de las más memorables del torneo. Para Díaz, el partido estaba cargado de simbolismo: enfrentaba al campeón de su país, tenía amigos del otro lado y venía de ser despedido recientemente en la liga dominicana. “Son emociones que jamás olvidaré”, dijo. Ese triunfo, tras un duelo maratónico, consolidó el peso de su legado: cinco anillos en tres años.
La fortaleza del grupo
Díaz siempre ha destacado que los títulos se construyeron sobre la cohesión del equipo. Recordó a figuras como Iker Franco, Agustín Murillo, Alfredo Amézaga, Carlos Valencia, Sergio Contreras, Bárbaro Cañizares, Douglas Clark, Corey Wimberly, Elián Herrera, así como a lanzadores determinantes: Luis Mendoza, Rodrigo López, Rolando Valdez, Marco Carrillo, Francisley Bueno, y relevistas como Luis Ayala, Adrián Ramírez, Mario Mendoza, Héctor Navarro, entre muchos otros.
Un dirigente transparente
En aquella entrevista de 2020 también respondió una ronda de preguntas rápidas que revelaron su esencia:
Su pasión: la familia.
Los pies en la tierra y los ojos en el cielo: humildad.
Dios en su vida: todo; su motor diario.
Homar Rojas: clave para su primer campeonato.
Félix Fermín: un gran hermano.
¿Es un hombre espiritual?: siempre.
¿Qué le faltó?: Grandes Ligas.
Ídolo: Francisco “Paquín” Estrada.
La felicidad: sus hijos, sus nietas y besar a su esposa.
Un legado que quedó en el número 42
Eddie Díaz se convirtió en el mánager con más victorias en la historia de los Yaquis: 229 en temporada regular, 53 en postemporada y 10 en Series del Caribe, para un total de 292 triunfos.
“Mi número nunca más será usado; el 42 es muy especial porque mis cuatro hijos, mi esposa y yo somos un 4-2. Todo lo que he vivido aquí ha sido una bendición de Dios”, expresó al ser ovacionado por la afición de Ciudad Obregón.



