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Fútbol

Detenidos jugadores de Primera y Segunda División por el amaño de partidos

La investigación apunta al exmadridista Raúl Bravo como presunto cabecilla. También se investiga el Valladolid-Valencia por las apuestas de un jugador local.

Un total de 21 personas están siendo investigadas, de las cuales seis ya han sido detenidas este martes, por su presunta pertenencia o vinculación con una organización criminal dedicada al amaño de partidos para obtener beneficios en apuestas deportivas. Entre los arrestados se encuentra el exjugador del Real Madrid e internacional con España Raúl Bravo, como supuesto cabecilla, y el presidente del Huesca, Agustín Lasaosa. La entidad oscense se encuentra también implicada como persona jurídica.

Un Huesca-Nàstic (0-1) de la temporada pasada en Segunda División fue el origen de la investigación, tras una denuncia de LaLiga a la Policía. Durante el partido disputado el 27 de mayo de 2018, se suspendió la cotización en 30 de las 57 casas de apuestas más importantes porque se detectó la entrada de grandes cantidades de dinero (14 veces superiores al normal en esta categoría) apostando por el 0-0 al descanso y victoria visitante al final, como así ocurrió. El Nàstic, que luchaba por evitar el descenso a Segunda B, se encontraba a 29 puntos del Huesca, que había ascendido a Primera la jornada anterior. El gol lo marcó Uche en el minuto 72.

Otro de los partidos investigados es el Valladolid-Valencia (0-2) de la última jornada de esta temporada por extrañas apuestas de, al menos, un jugador del equipo pucelano. Fuentes cercanas a la investigación hicieron especial hincapié en que tanto los jugadores del Valencia como el club fueron totalmente ajenos al caso. En este encuentro, el equipo de Marcelino logró la clasificación para la Champions mientras el Valladolid había logrado la salvación el fin de semana anterior. Entre los arrestados figura Borja Fernández, futbolista del conjunto blanquivioleta que se retiró tras este partido (fue titular y jugó 84 minutos).

El Valladolid ha emitido un comunicado en el que rechaza «cualquier tipo de conducta o comportamientos fraudulentos, denunciando la corrupción entre particulares, el blanqueo de capitales, las organizaciones criminales o cualquier tipo de conductas que originen o puedan llegar a originar la distorsión y corrupción de cualquier competición deportiva, manifestando la necesidad de que estas conductas sean denunciadas, perseguidas e investigadas por los Tribunales, teniendo como última instancia la defensa de los derechos de las personas e instituciones». Ante las detenciones, el conjunto blanquivioleta quiere dejar claro que «mantiene, como lo ha venido haciendo desde el día de su constitución, su compromiso y lucha contra la corrupción o cualquier tipo de ilícito que menoscabe la integridad de las competiciones deportivas, quedando a disposición de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y reafirmándose en su compromiso con la Integridad y la erradicación de comportamientos fraudulentos que puedan tener lugar en cualquier ámbito, en especial en el deportivo».

Además de Raúl Bravo, Borja Fernández y Agustín Lasaosa, los otros detenidos son: Carlos Aranda, canterano del Madrid y exjugador de varios equipos de Primera; Íñigo López Montaña, jugador del Deportivo de La Coruña y exjugador del Huesca; y Juan Carlos Galindo Lanuza, jefe de los servicios médicos del Huesca. La operación, llamada Oikos, está dirigida por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número cinco de la capital oscense. Al margen de los seis arrestados, hay otros 15 implicados.

La policía ha realizado nueve registros en Huesca, Madrid, Valladolid, Málaga y A Coruña, aunque todo el foco está puesto en la capital oscense. Un gran número de agentes se ha desplegado en la sede de la Sociedad Deportiva Huesca. «Desde el club no hay ninguna preocupación y estamos a disposición de lo que se nos solicite por parte del juzgado», ha asegurado el abogado del club, PedroCamarero, quien ha insistido en que hay «tranquilidad» y también «incertidumbre de qué puede pasar».

Los investigados están acusados de alcanzar acuerdos para amañar tres partidos, de Primera (Valladolid-Valencia de esta temporada), Segunda (Huesca-Nàstic de la 2017/18) y Tercera (Sariñena-Cariñena del grupo 17, de Aragón, de la 2017/18).

Según fuentes policiales, el proceso de amaño constaba de varias fases. Primero, seleccionaban los partidos, al inicio o al final de la competición, preferentemente. Las apuestas pactadas eran combinadas, no solo por el resultado final, sino mezclándolo con el marcador al descanso u otros apartados del juego (córners, faltas, tarjetas…) para «incrementar notablemente los márgenes de la ganancia». Después, hacían una primera aproximación «de tanteo» a algún miembro de la plantilla de los equipos seleccionados; el capitán si era posible. Una vez se había pactado el amaño, el pago se realizaba siempre en metálico y en dos partes: una antes del partido y otra, después. Los organizadores eran los encargados de adelantar el anticipo del dinero del primer pago a los jugadores implicados y a las apuestas.

A todos los detenidos se les imputa pertenencia a organización criminal, corrupción entre particulares y blanqueo de capitales. La investigación de este caso, en manos de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta tuvo su origen en una trama de blanqueo de dinero de mayor envergadura, según las mismas fuentes. La Policía ha contado con la colaboración de LaLiga, Europol, la Dirección General de Ordenación de Juego.

Hasta ahora, las grandes investigaciones por presuntos amaños de partidos de fútbol afectaban a Osasuna y a un Levante-Zaragoza de 2011, ninguna de ellas sin cerrar. El caso del club navarro, hubo directivos que acusaron a futbolistas de presionarles para la compra de partidos, jugadores imputados, (Sergio García, Jordi Figueras, Damiá, Jorge Molina, Patxi Puñal y Antonio Amaya), sociedades instrumentales radicadas en paraísos fiscales, y facturas falsas que hablaban de asesoramientos en futuras inversiones sobre el patrimonio en terrenos de la entidad. Se encontraron pruebas indiciarias de que gran parte de una partida de 2.145.000 euros fue utilizada para primar a futbolistas rivales de Osasuna por ganar, empatar o perder partidos. 400.000 euros fueron supuestamente destinados a jugadores del Betis por ganar al Valladolid (4-3) y por dejarse ganar ante Osasuna (2-1). Según la declaración del exgerente de Osasuna, Ángel Vizcay, ante la Liga, otros 250.000 euros habrían sido entregados al Espanyol por empatar (1-1).

Por el caso del Levante-Zaragoza, llegaron a pasar ante el juez 42 implicados. En su denuncia, el fiscal apuntó al presidente del Zaragoza, Agapito Iglesias, a los consejeros Francisco Javier Porquera y Francisco Checa, a Antonio Prieto, al entrenador Javier Aguirre y a los tres capitanes (Gabi, Ponzio y Jorge López), como presuntos urdidores principales del tongo “con la anuencia del resto de jugadores”. “Se estableció que se entregarían 965.000 euros a los jugadores del Levante a cambio de que estos permitieran al conjunto zaragocista ganar el partido”.

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Vía: El País

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