Por: Pedro Almonte.
En Nuestro país, gracias a Dios, porque soy creyente, en las instalaciones deportivas no ha habido un solo fallecido por desplome de techos o alguna otra estructura de importancia en momentos súbitos, como lo es un terremoto o algún otro fallo estructural, porque como he dicho en otras entregas, las instalaciones deportivas son las edificaciones que más alberguen público, o bien sea, de mayor aforo, como se dice técnicamente y sería un desastre de escala mayor si esto sucediera al momento de celebrarse un evento.
Los desplomes -que los ha habido ciertamente- la mayoría han sido sin público presente en su interior, ya que han sido ocasionados por huracanes casi siempre.
Veamos cronológicamente los más importantes daños:
Desplomes provocados por el Ciclón San Zenón:
La RD de en los tiempos que fue azotada por el ciclón San Zenón (3 de septiembre de 1930) era un país que estaba construido como material principal con madera y todavía ni sonábamos con tener normas de construcción contra ventadas y menos aún, antisísmicas, este fenómeno, entro con una velocidad en la escala de Simpson de magnitud 4, que es una velocidad de 209 hasta 250 kilómetros/ hora.
Derribo las estructuras del Play del Gimnasio Escolar, el Coliseo de Boxeo del Malecón y el Hipódromo Primavera. Esto solo aquí en la ciudad capital, debidamente documentado en periódicos de la época.
Caso del El Huracán David:
Azotó el país el 25 de agosto de 1979, este tuvo una intensidad de los vientos de 5 en la escala de Simpson, más de 250kilometros/hora, entro por el este y el sur del país, el mayor daño que realizó en instalaciones deportivas, lo causo en los Pabellones de Voleibol y Gimnasia ( hoy día Pabellón de Combate) igualmente sufrieron daños el Estadio Quisqueya, Juan Marichal, El Hipódromo Perla Antillana, algunos Clubes de La Ciudad Capital, El Estadio Francisco Michelli de La Romana, el Estadio Tetelo Vargas de San Pedro de Macorís, y el Temístocles Metz de San Cristóbal, entre otros daños menores.
Caso del huracán Gorge:
Entró a la ciudad de Santo Domingo el 22 de septiembre de 1998, con vientos máximos de 200 kilómetros/hora. Escala 4 de Simpson, el mayor daño causado a una instalación fue a la cubierta del techo del Palacio de los Deportes Virgilio Travieso Soto, literalmente lo exploto, pues las ráfagas de viento entraron por su interior y presionaron el techo desde adentro para poder salir, desde abajo hacia arriba.
Caso del techo de las Gradas de La Pista de Atletismo de La Vega.
El único caso registrado de techo desplomado, no ocasionado por efectos de huracanes, sino que se vino abajo, por peso propio, aconteció en el techo de las gradas de la pista de atletismo y campo de Futbol de La Vega, en enero 1990, al momento, se techaba con estructura metálica, para servir de escenario de los IX Juegos Deportivos Nacionales, el hecho aconteció mientras se construía, sin haberse aprobado los planos, sin los cálculos realizado por un estructuralista, el techo completo se desplomo en efecto dominó, estaba siendo construido a base de una estructura reticular o tijerilla apoyada en columnas de concreto, aún no se le había colocado la cubierta de Aluzinc , el Gobierno a través de la Oficina Supervisora, que dirigía el Ingeniero Bienvenido Martínez Brea (Bebesito) intervino la construcción de inmediato y rediseñaron el techo con todas las normas y hoy día el techo se mantiene intacto y seguro. No hubo pérdidas humanas, solo material. Fui testigo de excepción del caso citado, pues en la ocasión, yo construía el Multiuso para Deportes de Combates, al lado de La pista y campo de futbol afectado.
El llamado final de esta columna es a que, iniciemos en RD la revisión periódica de las infraestructuras deportivas a nivel nacional, “pues es mejor prever que lamentar.” Tenemos un ejemplo fatal recientemente, que nos debe poner a pensar.



