
Por Emmanuel García Musa
Nos llama la atención el porqué se recortan nombres de comunidades o provincias eliminando el artículo de sus nombres, distorsionando el idioma y dando mal ejemplo, especialmente a niños, estudiantes, extranjeros, comunidad internacional, entre otros.
Qué necesidad hay de decir «romana» o «terrena» por La Romana o Las Terrenas?, comunidades de la República Dominicana, entendiéndose por «romana» algo o alguien femenino de Roma, Italia.
A nivel popular, concluimos en nuestra encuesta empírica y casual, que estas expresiones se utilizan para corresponderse con personas de alto nivel socio-económico, asiduos a estas comunidades turísticas y pioneros de estas expresiones, por lo que repetirlas es señal de ponerse a «nivel», elevar el ego o sentirse aceptado.
Pobre idioma, pronto oiremos: «vega», «mina», «pepines», «altagracia», «frailes», «seibo», «tocones», «duro», «salvador», «cercado», «yayas», «ciénaga», «rios», «alcarrizos», «mata»…
Anímese q hasta tiendas están en la onda o en onda.



