Nueva York (EE.UU.), 8 jun (EFE).- De Donald Trump, el primer presidente de Estados Unidos en el cargo en acudir a unas Finales NBA, a estrellas desatadas como los actores Ben Stiller y Timothée Chalamet y el director de cine Spike Lee, el Madison Square Garden se llenó este lunes de ‘VIP’ para el tercer partido entre New York Knicks y San Antonio Spurs.
Tras alcanzar hace unos días un precio de 7.000 dólares para las entradas más baratas, este lunes un asiento en el Madison Square Garden se vendía por cerca de 5.300 dólares y el pabellón neoyorquino firmó el lleno absoluto para apoyar el sueño de los Knicks de conquistar un anillo NBA por primera vez en 53 años.

Trump, invitado por el dueño de los Knicks, James Dolan, fue recibido por una sonora pitada por el público del Garden cuando las cámaras le mostraron durante el himno nacional estadounidense.
Vio el encuentro sentado en un palco en el primer anillo del pabellón, protegido por una barrera de vidrio, como parte de las estrictas medidas de seguridad desplegadas para garantizar su protección.
Ben Stiller, Spike Lee o Chalamet apostaron por una experiencia más inmersivas y estuvieron sentados, como habitual, en las codiciadas butacas a pie de pista.
Un asiento de primera fila en el Madison Square Garden se vendía por cifras superiores a los 70.000 dólares.
Spike Lee fue uno de los más agitados, protestó de forma muy vistosa por las llamadas de los árbitros a favor de los Spurs y celebró por todo lo alto cada jugada ofensiva de su equipo.
Entre los demás famosos presentes en el Garden estuvieron los exjugadores de los Knicks Patrick Ewing y Walt Frazier.



